Verificación PsicoActiva ×
Redactado por:
Actualizado: 16 de septiembre, 2023
Este contenido ha sido revisado por expertos para garantizar su precisión y fiabilidad.

La testosterona y sus implicaciones en el carácter

La testosterona es una de las hormonas más importantes para los hombres, por diferentes razones. Cada día las células de Leydig producen de 5 a 7 mg de testosterona en un hombre adulto.

Aunque la testosterona no es primordial para la supervivencia, su déficit sí representa un problema en el desarrollo de las características fenotípicas en los hombres, así como en los efectos androgénicos, tales como la diferenciación sexual, la virilidad, potencia y otros.

La testosterona, una hormona presente desde el primer trimestre de vida

La testosterona es esencial para el desarrollo de los genitales externos. Desde el primer trimestre de vida esta hormona está presente. De hecho, si por un error la síntesis fetal de andrógenos no es suficiente, entonces el fenotipo genital puede ser ambiguo.

En la etapa prepuberal también tiene lugar una mínima secreción de este esteroide que va en aumento conforme transcurre el tiempo. De modo que está presente a lo largo de la vida del hombre. Conforme el sujeto se acerca a la adultez, la cantidad de células de Leydig aumenta y con ella la concentración plasmática de la testosterona.

Pero, con la llegada del envejecimiento, la declinación de la función testicular produce una disminución, tanto en el número de células de Leydig como en la concentración plasmática de la testosterona. Esto tiene lugar alrededor de los 60 años.

Ahora bien, mucho se escucha sobre la influencia de la testosterona en el incremento de la masa muscular, la libido, el engrosamiento de la piel y otros, pero, ¿qué se sabe con respecto a sus implicaciones en el carácter?

La testosterona y el carácter

Más allá de los efectos físicos, la testosterona también tiene implicaciones en el carácter de una persona, ya que esta, además de asociarse a la musculatura y al vigor físico, también incide en comportamientos como la agresividad. Además de ello, según el médico urólogo Alberto Tejada, existe una relación entre la disminución de la testosterona y la salud emocional, tal como indica en su estudio titulado La Actitud y la Testosterona.

Esta hormona tiene repercusión sobre la expresión de comportamientos y rasgos de la personalidad, especialmente aquellos que se asocian con la reproducción y el estatus social. De manera que, mientras más alta sea la concentración de la hormona, más estará presente la agresividad, dominancia, competitividad, búsqueda de pareja, libido y otras.

La otra cara de esta moneda es que esta hormona no solo se asocia a los patrones de comportamientos señalados, sino que también guarda relación con los trastornos del estado de ánimo, la depresión, la ansiedad, el trastorno bipolar, e incluso aquellos de naturaleza psicótica, como la esquizofrenia.

Siguiendo las ideas de Borráz-León y su equipo de investigadores, en su artículo sobre la testosterona y la salud mental, esta hormona, presente desde la etapa embrionaria, actúa sobre el Sistema Nervioso Central llegando a influir en la identidad de género, las habilidades cognitivas, la personalidad, la orientación sexual y otras.

Para los autores señalados, este detalle también podría ser la clave para comprender el porqué los hombres tienden a parecer menos empáticos que las mujeres.

Efectos de la testosterona en el comportamiento

Tal como se observa, la testosterona tiene ciertas repercusiones en el carácter de los hombres. Es por ello que gran parte de la literatura médica concuerda en señalar que los hombres jóvenes con altas concentraciones son más agresivos y desean competir. Además, se ha observado en ese grupo etario que hay una mayor exposición hacia conductas de alto riesgo y hostilidad.

No es extraño ver que muchos hombres recurren a la administración de la testosterona sin ningún tipo de cuidado, cuando en realidad el médico es quien la puede autorizar. Un nivel excesivo de esta hormona podría, por ejemplo, alterar el recuento de espermatozoides, causar afecciones cardiológicas, provocar aumento de peso, migraña, aumentar el tamaño de la próstata, causar problemas para conciliar el sueño, incrementar el colesterol, acné, y otras consecuencias perjudiciales para la salud.

Cáncer de mama, emociones y sexualidad
Cáncer de mama, emociones y sexualidad

Una de las enfermedades de mayor incidencia en la población mundial es el cáncer (INEGI, 2017).  El cáncer comienza en...

Lectura Recomendada

¿Cómo tener un buen nivel de testosterona de forma natural?

En la regulación de la testosterona interviene la glándula pituitaria y el hipotálamo, sin embargo, el individuo puede adoptar algunas prácticas para mantener los niveles de testosterona en buena concentración, de forma natural.

Algunas recomendaciones serían las siguientes:

  1. Descansar el tiempo suficiente;
  2. Tratar de mantener un patrón de sueño saludable de 7 u 8 horas;
  3. Alimentarse de forma saludable;
  4. Consumir suficiente cantidad de proteínas;
  5. Suministrar algunas vitaminas al organismo;
  6. Practicar actividades físicas;
  7. Mantener un estilo de vida sano;
  8. Evitar el consumo de alcohol;
  9. No fumar;
  10. Mantener el peso corporal ideal.

Finalmente, la mejor recomendación para mantener esta hormona en un buen nivel es tratar de vivir con la menor cantidad posible de estrés y no olvidar la visita al urólogo para confirmar que todo se encuentra en buen funcionamiento.

La adrenalina o epinefrina, lista para la acción
La adrenalina o epinefrina, lista para la acción

La adrenalina, también llamada epinefrina, es una sustancia producida de forma natural por nuestro organismo y que tiene diversas funciones....

Lectura Recomendada

  • Borráz-León, Javier & Herrera-Pérez, José Jaime & Cerda-Molina, Ana & Martínez-Mota, Lucía. (2015). Testosterona y salud mental: una revisión. Psiquiatría Biológica. 22. 44-49. 10.1016/j.psiq.2015.10.005.
  • Gebara, O. C., Vieira, N. W., Meyer, J. W., Calich, A. L. G., Tai, E. J., Pierri, H., … & Aldrighi, J. M. (2002). Efeitos cardiovasculares da testosterona. Arquivos brasileiros de cardiologia79(6), 644-649.
  • Noriega, A. T. (2013). La actitud y la Testosterona, la hormona del estilo de vida. Horizonte Médico (Lima)13(2), 46-50.
  • Martínez Jabaloyas, J. M., Queipo Zaragoza, A., Ferrandis Cortes, C., Queipo Zaragoza, J. A., Gil Salom, M., & Chuan Nuez, P. (2008). Cambios en las hormonas sexuales en varones mayores de 50 años: Prevalencia de niveles bajos de testosterona y factores de riesgo. Actas urológicas españolas32(6), 603-610.
  • Suay, F., & Salvador, A. (2007). Testosterona y evaluación de la conducta agresiva en jóvenes judokas. Revista de Psicología del deporte5(2).
Isbelia Farias

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching (Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura (Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo (Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.