Infecciones del Sistema Nervioso Central

El sistema nervioso central (SNC) es la parte del sistema nervioso del cuerpo que incluye el cerebro y la médula espinal. Controla la mayoría de las funciones del cuerpo y la mente. Al igual que cualquier otra parte del cuerpo, se puede ver infectado por bacterias, virus, hongos y otros agentes infecciosos. Una infección del sistema nervioso central puede ser una afección potencialmente mortal, especialmente en niños con sistemas inmunes debilitados. Otros pueden tener efectos igualmente devastadores que sólo aparecen de manera progresiva años después de la infección. Estas infecciones necesitan un diagnóstico rápido y un tratamiento inmediato por parte de un especialista en enfermedades infecciosas. Las bacterias, los hongos y los virus son las causas más comunes de infecciones del sistema nervioso central.

Meningitis

La meningitis es una infección que hace que las membranas protectoras del sistema nervioso se hinchen. La inflamación del cerebro y la médula espinal puede afectar a todas las partes de su cuerpo. La fiebre y otros síntomas pueden aparecer de repente y progresar muy rápido, causando efectos devastadores.

La meningitis viral puede hacernos enfermar mucho, pero a menudo no deja efectos duraderos. La meningitis bacteriana en cambio es mucho más seria. Progresa rápidamente y puede causar daño permanente o incluso poner en peligro la vida.

El diagnóstico y el tratamiento rápidos pueden ayudar a prevenir algunos de los posibles efectos secundarios a largo plazo. Cualquiera puede contraer meningitis, pero es más común en bebés, niños y adolescentes.

Síntomas de meningitis

El dolor de cabeza puede ser una señal de advertencia temprana de meningitis. La inflamación del cerebro puede causar numerosos problemas, incluidos alteraciones cognitivas y convulsiones. Los problemas con la memoria y la concentración pueden durar hasta mucho después de haber pasado la enfermedad. Los niños pueden presentar dificultades de aprendizaje persistentes.

La hinchazón en el cerebro también puede interferir con los sentidos. Puede causar zumbidos en los oídos (tinnitus), sordera parcial o sordera total. Puede causar problemas de habla, sensibilidad a la luz, dolor ocular e incluso pérdida de visión.

La inflamación y la fiebre pueden causar pérdida de apetito. El malestar estomacal, las náuseas y los vómitos son comunes. Los bebés y niños pequeños pueden volverse quisquillosos, irritables y difíciles de consolar. Y la somnolencia excesiva es un síntoma de meningitis, por lo que puede ser difícil despertar a un niño dormido. Si no se trata, la meningitis puede llevar al coma.

La mala coordinación, los mareos y la torpeza pueden persistir durante un tiempo después de tratar la meningitis. Los niños pueden tener problemas emocionales después de la enfermedad, como ansiedad, malhumor y alteraciones del sueño.

Abscesos cerebrales

Un absceso es un foco de infección. Estos pueden provenir de infecciones de partes distales del cuerpo que llegan al sistema nervioso a través de la sangre, de focos contiguos, como infecciones dentarias o del oído, o por introducción directa de patógenos después de lesiones craneales penetrantes o intervenciones quirúrgicas. Se tratan con cirugía y / o antibióticos. Sus efectos neuropsicológicos son los típicos de una lesión focal ocupante de espacio, es decir, dependen de su localización y de la compresión que provoquen sobre el tejido.

Imagen obtenida por RM donde se observan varias lesiones en forma de anillo que corresponden a abscesos cerebrales.

Infección por VIH

El virus del SIDA, además de infectar las células del sistema inmunitario, puede infectar también las células del Sistema Nervioso Central.

En pacientes infectados por VIH puede aparecer afectación neurológica debido a la infección directa de las células del cerebro o debido a infecciones oportunistas o tumores que afecten al sistema nervioso.

En algunos individuos seropositivos que aún no han desarrollado el SIDA se puede observar un bajo rendimiento en algunas pruebas neuropsicológicas, especialmente en tareas de atención, memoria, velocidad de procesamiento, denominación o coordinación motora. Este es un estado reversible con los actuales tratamientos que pueden detener la evolución del virus.

Complejo demencia-SIDA

Consideramos que un individuo seropositivo desarrolla el SIDA cuando presenta alguna de las enfermedades que se asocian a este estado de inmunodepresión. Las enfermedades que más frecuentemente presentan estos enfermos son neumonías, el sarcoma de Kaposi (un tipo de cáncer) y la demencia asociada al SIDA.

De entre los individuos que desarrollan la enfermedad, un alto porcentaje presentarán demencia. Para algunos pacientes la demencia puede ser el primer síntoma de la enfermedad, o incluso el único.

La demencia asociada al sida es una demencia subcortical.

Por lo tanto, estos pacientes presentarán un deterioro similar al que se observa en otras demencias subcorticales. En el estudio de los cambios patológicos en el plano cerebral se observa afectación de la sustancia blanca y atrofia de estructuras subcorticales, pero la corteza normalmente está preservada.

Una vez se ha desarrollado la demencia, ésta es irreversible. Generalmente se observarán también otras infecciones sistémicas y del sistema nervioso, lo que agravará el estado del paciente.

Encefalitis herpética

Se trata de una enfermedad muy grave causada por la infección por el virus del herpes simple. Muchos pacientes no sobreviven a la fase aguda de la enfermedad, aunque un tratamiento rápido con antivíricos (como el aciclovir) puede detener su curso.

En la encefalitis herpética se observa una afectación exclusiva de los lóbulos frontales y temporales.

Imagen obtenida por RM donde se observa la afectación exclusiva del lóbulo temporal izquierdo en un paciente afectado de encefalitis herpética.

Los pacientes que sobreviven muestran una alteración muy severa de la memoria (por la destrucción del hipocampo), alteración de la conducta emocional (por la destrucción de la amígdala y los lóbulos frontales) y alteración de todas las funciones relacionadas con la corteza prefrontal.

Neurosífilis

También conocida como neuroluas, se observa en un 20% de los pacientes con sífilis. Puede afectar de diversas maneras las meninges o el tejido cerebral, en algunos casos poco después de la infección, pero en otros a los veinte años o más. Una de sus manifestaciones es la parálisis general progresiva (PGP), que produce atrofia de las células corticales, especialmente las del lóbulo frontal, y causa demencia, alteraciones psiquiátricas y afectación motora.

Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob

Esta es una enfermedad que forma parte del grupo de las encefalopatías espongiformes.

Se produce por la infección por medio de un prión, que es una proteína.

Las formas de contagio incluyen el contacto con tejido nervioso infectado, con material quirúrgico contaminado o por la ingestión de la carne infectada de algunos animales.

Durante algunos años se produjo una importante alarma social en torno a esta enfermedad, principalmente debido al mal de las “vacas locas”. Se conoce muy poco sobre los priones, el agente infeccioso que transmite esta enfermedad. Son proteínas, y parece que su efecto es interferir en la síntesis de alguna proteína en las células del sistema nervioso central. La proteína que causa el daño a las ovejas puede infectar las vacas, pero no el ser humano. La proteína causante del daño a las vacas, en cambio, puede infectar al ser humano, pero parece que es necesario un determinado consumo o una predisposición genética para desarrollar la enfermedad.

Entre los indígenas de algunas tribus de Papúa-Nueva Guinea esta es una enfermedad endémica, que se conoce con el nombre de kuru. Parece que se relaciona con el consumo ritual del cerebro de los muertos.

La infección no es la única vía para contraer la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. En algunos casos es hereditaria. Algunas familias sintetizan erróneamente la proteína responsable de la enfermedad sin necesidad de que ningún prión interfiera sobre este proceso. El curso de la enfermedad es similar a cuando se desarrolla por causa infecciosa. En este caso, suele aparecer entre los cuarenta y los cincuenta años.

Produce una demencia cortical de rápida evolución e irreversible, que conduce a la muerte en aproximadamente un año.

Infecciones del Sistema Nervioso Central (SNC)
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