Se ha hablado mucho de las medias naranjas y de la persona “ideal” para cada uno, pero a la hora de la verdad parece que escoger nuestra pareja para toda la vida es una ardua tarea, que en casi el 50% de los casos termina en fracaso total.

En el campo de la psicología se han establecido las características más importantes para lograr la estabilidad sentimental y la plenitud en el amor, ¿quieres saber cuáles son?

Las 11 características para la estabilidad emocional

1. Alguien que tenga valores similares a los tuyos

Elegir a alguien que tenga valores similares disminuye enormemente las fricciones en la relación, sobretodo cuando pretendemos que sea duradera en el tiempo. Es importante, antes de dar el gran paso, hablar sobre las prioridades en cuanto a tener hijos, el rol que tendrá en la futura familia, las creencias acerca del dinero y la religión, etc. Obviamente, es imposible estar siempre de acuerdo en todo, pero es importante llegar a determinados consensos, sobre todo al principio de la relación, así que ten esto en cuenta. Esta sintonía debe darse también en otros aspectos de la convivencia, y cuando se producen habitualmente acuerdos a niveles prácticos, es más fácil que pueda darse en otros niveles más sutiles.

2. Alguien que sepa reírse de sí mismo

Tener sentido del humor, poder reírse de una situación cuando resulta algo comprometida, o de uno mismo si nos equivocamos, por ejemplo, es muy importante. Pero si por lo que sea no tienes un compañero muy chistoso, elige a alguien que pueda parar una discusión y aprender a reírse de la situación, sino puede que acabéis en un bucle de discusiones que será difícil de frenar en un momento dado.

3. Alguien con belleza interior

Parece sencillo, pero esto es algo muy difícil de conseguir, al menos las primeras veces. Cierra los ojos y observa qué puedes sentir de esa persona, de su gentileza, su lealtad, su comprensión, su devoción, su habilidad para ocuparse de ti, su habilidad para cuidar de sí mismo como un ser independiente. En nuestra cultura nos basamos mucho en lo que vemos con nuestros ojos, pero todos sabemos que a la larga es mucho más importante el valor interior que la belleza exterior.

4. Alguien que desee aprender día a día

Si hay algo que verdaderamente hace diferencia entre una pareja para toda la vida y un amante fugaz, es alguien que tenga la habilidad de aprender. Hay un refrán que dice “el ignorante es poco tolerante”. Aquellos que no pueden aprender cosas nuevas, ver las cosas a desde otro prisma, ser curiosos acerca del mundo y de cómo funcionan las cosas o las personas, a menudo se cierran y entienden la visión del otro. Para una relación a largo plazo es mejor estar con alguien que se abra, aprenda y sobretodo, evolucione con las circunstancias.

5. Alguien que tenga fortaleza y sensibilidad a la vez

Pero no confundamos la fortaleza con la rigidez y la sensibilidad con la fragilidad. En cuanto a fuerza nos referimos  al sentido en ser  “fuerte como un árbol”: pueden soplar fuertes vientos pero se sostendrá porque es flexible y se moverá para adelante y para atrás con el viento. Y en cuando a la sensibilidad, nos referimos a estar abiertos y captar las cosas que están a nuestro alrededor. Algunas personas pueden necesitar una pequeña ayuda en este sentido, pero a menudo en algún de su corazón, ya están despiertos y alerta a todas estas cosas, si bien no saben cómo gestionarlo. Por este motivo es tan importante el punto anterior: la habilidad para aprender. Puedes tener potencial para ser amable, generoso, tolerante o el mejor amante conocido, pero si no puedes aprender a desarrollar ese potencial, entonces no sirve de nada.

6. Alguien que además de tu amante, sea tu mejor amigo

Con esto nos referimos a que eres capaz de contarle todo lo que le contarías a tu mejor amigo, tienes plena confianza en él o ella y además es recíproco. ¿Harías por tu pareja lo que estás dispuesta a hacer por tu mejor amigo? ¿Estás dispuesto a escucharlo, a hablar de las cosas de las que él tiene ganas de hablar, a prestar atención a los detalles de lo que dice o tiene ganas de hacer? Esto no significa que tengas que estar cuidándole siempre, como si fuera un niño, sino que hay una confianza mutua y una complicidad como de mejores amigos.

7. Alguien que tenga una vida interior plena

Estar con alguien a quien le apasiona algo, ya sea su trabajo, las manualidades, aprender, meditar (no nos referimos a mirar el fútbol o la telenovela), sino a algo creativo que le haga crecer de forma interior. Elige a una persona que sepa disfrutar de las cosas de la vida y te vea como a un compañero en el camino, un compañero de viaje. La habilidad para estar completamente con el otro y al mismo tiempo enteramente separado, es muy importante. Las relaciones son cíclicas y hay momentos para estar muy cerca el uno del otro, y otros momentos para apartarse.

8. Alguien que tenga pasiones similares a las tuyas en la vida

Una relación construye una historia conjunta. Esta historia, lo compartido, son el “pegamento” que une la relación. Con el tiempo se construyen los recuerdos y con ellos el placer de recordar buenos tiempos juntos, pero también los tiempos duros. Si no hay nada para disfrutar juntos verdaderamente, es muy difícil pasar estos tiempos el día de mañana con el otro. Aun cuando cada uno pueda ser muy distinto del otro y hacer cosas muy diferentes, tiene que haber algo, algo tan simple como descansar juntos al sol, o dar vuelta a la manzana cada noche, o cualquier cosa de estas muy simple que se haga en pareja y que reafirme los lazos conyugales.

9. Alguien que cuando lo hieras, sienta dolor y te lo muestre. Y viceversa…  que cuando te hiera, vea tu dolor y lo comprenda

Este es uno de los puntos más importantes, pues nos demuestra empatía por las emociones del otro y comprensión íntima. Hay muchos modos en que la gente muestra el dolor, pero cuando conoces íntimamente a alguien, sabes cuál es su forma de mostrarlo. Lo peor que te puede pasar es que cuando le haces a tu compañero algo que no es amable, o que es inapropiado y él no muestre reacción. Como si no se permitiera mostrarse verdaderamente humano en tu presencia. Pasamos por muchas relaciones o unas cuantas, antes de encontrar a alguien con quien querríamos pasar nuestra vida. Sentimos las heridas en tantas relaciones que empezaban con grandes esperanzas pero que terminan mal, sin futuro. Por otro lado, te vas a encontrar con otro que también ha pasado por decepciones, que también está herido de algún modo. Como resultado de esto es que la habilidad de tu compañero de mostrar su dolor es tan importante como su habilidad para percibir tu dolor. Y esto es de suma importancia, porque por naturaleza de las relaciones hay momentos de tensión en que presionamos o hacemos algo que lastima al otro, y esto no puede ser olvidado sin más, pues sino abriremos la misma herida una y otra vez. Somos responsables de aprender de nuestros errores. Puede que alguien haya acumulado enojo y sufrimiento, heridas de los amantes anteriores, y haya adquirido así la habilidad de herir al nuevo amante, pero debe ser capaz de parar, de detenerse cuando ve el dolor en la otra persona, hay que saber ponerse en el lugar del otro.

10. Alguien que esté en sintonía contigo

Especialmente si eres una persona impulsiva, si tienes un compañero que no sea tan impulsivo como tú, encontrarás cierta lentitud que será positiva para ti. También tú, por tu lado, tendrás la oportunidad de “acelerarlo” un poco. Y después de un tiempo podréis hallar un ritmo propio dentro de la relación. A veces las personas tienen que estar ocho o nueve años hasta tener este ritmo completamente desarrollado. Lleva tiempo construir una verdadera sintonía, lo cual se consigue se hay una profunda guía de amor.

11. Alguien a quien puedas tolerarle sus fallos y particularidades

En los momentos de tensión y cansancio, las cosas que más te atraerían de un compañero, las cosas más encantadoras, serán las que después te saquen antes de quicio. Hay algunas cosas que son intolerables en cualquier relación, pero hay otras que sólo se trata de particularidades del carácter y el aprendizaje previo de cada uno. Está claro que una persona que no dice la verdad, que miente, engaña, hace daño moral o físico, no merece la pena para ti. Todo eso sería construir una relación en un terreno inseguro. Pero intenta ver las cosas en perspectiva, entonces sabrás sin sólo son particularidades, o hay algo más profundo con lo que no eres capaz, o incluso sería enfermizo o perjudicial seguir conviviendo. Ahí tendrás la respuesta.

Espero que estos consejos te ayuden y de algún modo te sirvan de guía. Nunca encontrarás la receta perfecta para el amor, pero sentando ciertas bases será más fácil que tu relación sea larga y duradera.

Cómo saber si has elegido bien tu pareja para una relación duradera
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  • Está muy claro todo, el caso es cuando x designio de la naturaleza o de situaciones en la vida alguien tiene que partir, es ese extrañar, es esa soledad, es ese vacío difícil de llenar, esa ausencia difícil de cubrir, es ese saber “que nunca más”.

  • Seguirlos todos a la perfección es como encontrar el príncipe azul. Y el príncipe azul se acaba con la convivencia. La premisa de todo es el respeto, bajar orgullo y que la dignidad no la toquemos ni con el pétalo de las rosas. Porque ahí se convertiría en decepción , desengaño y amargura.

  • Me parece que has tocado en la llaga! La mayoría de las veces escogemos a alguien porque nos atrae su físico. Y está muy bien, y es parte del juego, pero como tú pienso que hay que buscar a una persona COMPATIBLE… Si tu pareja no sabe respetar tus valores más queridos, ni tú los suyos, es como un divorcio en la forma de entender la vida, lo que te pasa, los sentimientos… Que no es lo mismo que escoger a alguien que sea COMO TÚ, sino COMPATIBLE. Muchas gracias por el post 🙂