El trastorno esquizofreniforme es un tipo de trastorno psicótico que se sitúa entre el trastorno psicótico breve y la esquizofrenia en cuanto a su duración. Aunque sus síntomas coinciden con los de la esquizofrenia, las diferencias principales se basan en cuánto tiempo persisten estos síntomas y en la capacidad del individuo para mantener un funcionamiento diario normal. Por lo general, las personas con trastorno esquizofreniforme tienen un mejor pronóstico en comparación con las que tienen esquizofrenia.
En qué consiste el trastorno esquizofreniforme
Al igual que la esquizofrenia, el trastorno esquizofreniforme es una clase de psicosis en la que la persona que la padece no es capaz distinguir lo que es real de lo que no. Este trastorno afecta la forma en que la persona piensa, actúa, expresa las emociones y se relaciona con los demás.
El diagnóstico del trastorno esquizofreniforme se hace cuando alguien presenta síntomas típicos de esquizofrenia durante un mínimo de un mes, pero menos de seis meses, incluyendo las fases prodrómica, activa y residual. Si los síntomas duran seis meses o más, el diagnóstico cambia a esquizofrenia o, en algunos casos, a trastorno bipolar o trastorno esquizoafectivo. Por otro lado, para cumplir con los criterios del trastorno esquizofreniforme, los síntomas no pueden ser fruto de una medicación, droga recreativa u otro problema médico o psicológico.
En contraste con la esquizofrenia, con el trastorno esquizofreniforme no es necesario que exista un declive en el funcionamiento (por ejemplo, en el trabajo, relaciones interpersonales o cuidado personal) para diagnosticar el trastorno esquizofreniforme, aunque puede ocurrir.
El trastorno esquizofreniforme es un trastorno psicótico que se caracteriza por la presencia de síntomas similares a los de la esquizofrenia, pero con una duración más breve.
A menudo, el pronóstico para el trastorno esquizofreniforme es mejor que para la esquizofrenia. Algunas personas experimentan un único episodio y se recuperan completamente, mientras que otras pueden desarrollar esquizofrenia o trastorno esquizoafectivo.
Aunque la duración del trastorno esquizofreniforme es más breve que la de la esquizofrenia, los síntomas pueden ser igual de intensos y debilitantes. Es importante destacar que no todos los casos de trastorno esquizofreniforme evolucionan hacia la esquizofrenia y algunos pacientes pueden recuperarse completamente.
Síntomas del trastorno esquizofreniforme
Para que se diagnostique el trastorno esquizofreniforme, al igual que en la esquizofrenia, deben aparecer al menos dos de los siguientes síntomas:
- Delirios (creencias falsas a las que la persona se niega a renunciar, incluso después de conocer los hechos).
- Alucinaciones (ver, oír o sentir cosas que no son reales).
- Discurso desorganizado, sin sentido, usando palabras inconexas y saltando de un tema a otro, generando un tipo de comunicación incoherente.
- Comportamiento extraño como caminar en círculos o escribir constantemente.
- Conducta desorganizada o catatónica.
- Disminución del rango de expresión emocional (la persona parece emocionalmente retraída).
- Falta de energía.
- Deficientes hábitos de aseo y autocuidado.
- Pérdida de interés o placer en la vida
- Aislamiento de la familia, amigos y actividades sociales
Además, al menos uno de los síntomas debe incluir los delirios, alucinaciones o lenguaje desorganizado.

Las personas con trastorno esquizofreniforme a menudo se aíslan de sus seres queridos y evitan las actividades sociales. Esto conlleva una pérdida de la vida normal y habilidades sociales, así como problemas significativos en la escuela o el trabajo.
Aunque la esquizofrenia afecta a hombres y mujeres por igual, el inicio generalmente es más temprano en hombres, a menudo aparece entre los 18 y 24 años, mientras que el inicio en mujeres es más habitual entre los 24 y 35 años.
Etiología del trastorno esquizofreniforme
La etiología, o las causas y factores de origen de un trastorno, es una de las áreas más investigadas en psiquiatría. En el caso del trastorno esquizofreniforme, su etiología se solapa considerablemente con la de la esquizofrenia, ya que ambos trastornos presentan síntomas psicóticos similares. Sin embargo, la comprensión exacta de las causas subyacentes sigue siendo un área de investigación activa. A continuación, se detallan algunos de los factores etiológicos propuestos para estos trastornos:
- Factores genéticos:
- La predisposición genética es un factor relevante. Las personas con familiares de primer grado que tienen esquizofrenia o trastornos relacionados tienen un mayor riesgo de desarrollar trastorno esquizofreniforme.
- Estudios con gemelos también han demostrado una mayor concordancia en gemelos idénticos en comparación con gemelos no idénticos, sugiriendo una base genética.
- Neuroquímica:
- Anomalías en neurotransmisores, especialmente la dopamina y el glutamato, se han propuesto como factores etiológicos. Un exceso de actividad dopaminérgica en ciertas áreas del cerebro se ha vinculado con síntomas psicóticos.
- Cambios en la estructura y función de ciertas áreas del cerebro, como el hipocampo, el tálamo y la corteza prefrontal, también se han relacionado con estos trastornos.
- Factores prenatales y perinatales:
- Las complicaciones durante el embarazo o el parto, como infecciones, desnutrición o estrés en la madre, pueden aumentar el riesgo de trastornos psicóticos en la descendencia.
- El nacimiento en invierno o en áreas urbanas también ha sido considerado un factor de riesgo, aunque las razones subyacentes no están claras.
- Factores psicosociales:
- El estrés, el trauma o la adversidad en la infancia, como el abuso o la negligencia, pueden contribuir al desarrollo de síntomas psicóticos en individuos vulnerables.
- El consumo de drogas, especialmente el cannabis durante la adolescencia, también puede aumentar el riesgo.
- Factores ambientales:
- Vivir en entornos urbanos, la exposición a toxinas o infecciones y ciertos patrones de crianza se han propuesto como posibles factores contribuyentes.
Es importante enfatizar que, probablemente, ningún factor por sí solo es suficiente para causar el trastorno. Más bien, es la combinación de vulnerabilidades genéticas con factores ambientales y de desarrollo lo que puede desencadenar la aparición del trastorno esquizofreniforme en ciertos individuos.
Tratamiento
El tratamiento para el trastorno esquizofreniforme suele incluir medicamentos antipsicóticos y terapia psicológica. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden ayudar a prevenir la progresión hacia la esquizofrenia y mejorar el pronóstico a largo plazo.
La terapia cognitivo-conductual puede ayudar a las personas con esquizofrenia a comprender el trastorno y proporcionar formas prácticas de sobrellevarlo mientras se mejoran las habilidades sociales y de resolución de problemas. Otros tipos de terapia que adopten un enfoque positivo pueden ser igualmente efectivos, al menos a corto plazo.
Si aparecen síntomas violentos o autodestructivos, puede ser necesaria la hospitalización. La terapia familiar también puede ayudar a los familiares a lidiar con el trastorno y a aprender maneras efectivas de ayudar.
- Entendiendo los Trastornos Mentales. Trastorno esquizofreniforme. 2015; Asociación Americana de Psiquiatría.
- https://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_esquizofreniforme
- https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/trastornos-psiqui%C3%A1tricos/esquizofrenia-y-trastornos-relacionados/trastorno-esquizofreniforme

