Verificación PsicoActiva ×
Redactado por:
Actualizado: 17 de julio, 2025
Este contenido ha sido revisado por expertos para garantizar su precisión y fiabilidad.

La Megalomanía, un trastorno psicológico peligroso

La megalomanía: un trastorno narcisista de la personalidad que puede llevar a pensamientos de poder y superioridad peligrosos.

La megalomanía es un trastorno de la personalidad relacionado con el narcisismo que se caracteriza porque la persona tiene pensamientos de poder, omnipotencia y  de gran superioridad frente a los demás. En griego Megalo significa «grande» y Mania significa “obsesión”.

Trastorno Narcisista de la Personalidad o Megalomanía

La megalomanía es una forma de narcisismo patológico, diagnosticado por primera vez por el psicoanalista Heinz Kohut, en 1968.  Se trata de un patrón rígido de comportamiento que conduce a una búsqueda constante de auto-gratificación, caracterizado por un sentido de grandiosidad y de auto-importancia, con una necesidad insaciable de atención y falta crónica de empatía.

En muchos diccionarios clínicos la megalomanía se define como un estado mental anormal que presenta delirios de grandeza y un sentido exagerado de autoestima, poder y grandeza. Es una condición psico-patológica en la que la persona muestra una obsesión excesiva con la grandiosidad.

Los síntomas megalomaníacos incluyen una visión grandiosa de la propia importancia, una preocupación por fantasías ilimitadas de éxito, poder o belleza, y la creencia de que uno es especial y único. Las personas con tendencias megalomaníacas a menudo esperan un trato favorable de los demás y carecen de empatía hacia los sentimientos y necesidades de los demás.

La  Asociación Americana de Psiquiatría publicó los criterios en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V)  y una persona con este tipo de trastorno puede mostrar todos o algunos de los rasgos mencionados a continuación:

  • Sentido exagerado de autoestima
  • Sentido de superioridad sobre los demás
  • Auto proclamación de talentos y logros
  • Egocentrismo
  • Constante autoadmiración
  • Explotación y aprovechamiento de los demás para beneficio personal
  • Sentir envidia de los demás y desear que las otras personas le envidien
  • Arrogancia y naturaleza agresiva
  • Incapacidad para empatizar con los demás

En general, el comportamiento de las personas narcisistas no deja de ser una máscara que ayuda a cubrir sus inseguridades y sentimientos negativos. Esta sensibilidad les lleva a mostrarse agresivos hacia los demás como un mecanismo de defensa.

Al ser tan poco empáticas con los demás, las personas narcisistas y con megalomanía tienden a comportarse de una manera socialmente combativa y provocadora, sobre todo cuando no reciben el nivel de la admiración que sienten que valen. Son difíciles de tratar e interactuar con ellas, tanto a nivel laboral como personal.

Según afirma el psiquiatra forense y director de la unidad de trastornos peligrosos de la personalidad en Broadmoor, West London, «Es fundamental distinguir entre los rasgos narcisistas que pueden ser ventajosos, como la confianza, la necesidad de llegar a la cima, la necesidad de alabanza, y el Trastorno de Personalidad Narcisista o Megalomanía. Las personas con el trastorno son explotadoras y pueden causar malestar significativo a los demás«.

Pero…

  • ¿Cómo se forma una personalidad megalómana?
  • ¿Qué causa el comportamiento narcisista y los arranques de ira o insultos?
  • ¿Qué podemos esperar de personalidades megalómanas como Donald Trump como presidente?

¿Cómo se genera la megalomanía?

Las causas exactas de los síntomas megalomaníacos no se comprenden completamente, pero se cree que una combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales contribuye al desarrollo de estos síntomas.

Factores Biológicos

  • Genética: Algunas investigaciones sugieren que los trastornos de personalidad, incluido el trastorno narcisista de la personalidad, que a menudo incluye síntomas megalomaníacos, pueden tener un componente genético. Sin embargo, la genética por sí sola raramente es suficiente para explicar el desarrollo de estos síntomas.
  • Neuroquímica: Los desequilibrios en ciertos neurotransmisores, como la serotonina y la dopamina, podrían jugar un papel en el desarrollo de síntomas megalomaníacos.

Factores Psicológicos

  • Autoestima baja: Paradójicamente, una autoestima muy baja puede estar enmascarada por una visión grandiosa de uno mismo. En algunos casos, la megalomanía podría ser una defensa contra sentimientos profundos de inadecuación o inferioridad.
  • Mecanismos de defensa maladaptativos: Algunas personas desarrollan síntomas megalomaníacos como una forma de protegerse contra el dolor emocional, utilizando la grandiosidad como una especie de «escudo» contra la crítica o el rechazo.

Factores Ambientales

  • Crianza: La forma en que una persona es criada puede tener un impacto significativo en su desarrollo emocional y psicológico. Por ejemplo, ser el objeto de elogios excesivos, carecer de límites adecuados o experimentar abuso o negligencia durante la infancia pueden contribuir al desarrollo de síntomas megalomaníacos. Otros factores desencadenantes también son el hecho de tener unos padres altamente críticos, o un ambiente lleno de expectativas casi imposibles de alcanzar, que espera que cumplamos con unas metas de vida demasiado altas.
  • Cultura y sociedad: Vivir en una cultura que valora extremadamente el éxito, la riqueza o la apariencia física puede contribuir al desarrollo de una autoimagen grandiosa.
  • Experiencias vitales: Eventos traumáticos o significativos, como el abuso, la pérdida de un ser querido o incluso el éxito extremo, pueden actuar como catalizadores para el desarrollo de síntomas megalomaníacos.
Trastorno celotípico delirante o Síndrome de Otelo, cuando los celos se transforman en alucinaciones
Trastorno celotípico delirante o Síndrome de Otelo, cuando los celos se transforman en alucinaciones

Es natural que dentro de las relaciones románticas existan celos por alguna de las partes de la relación. De hecho,...

Lectura Recomendada

¿Padece megalomanía Donald Trump?

Es interesante saber que el padre de Donald Trump, Frederick Trump, constructor de origen alemán que creó un imperio inmobiliario entre 1930 y 1970, es conocido por ser un hombre tremendamente estricto, criticaba constantemente a sus hijos y tenía unas altas expectativas hacia ellos. Fue un gran triunfador y obligó a sus hijos a ser igual de exitosos.

Donald Trump

El hermano mayor de Donald Trump, Freddy comenzó a beber desde muy joven y murió de alcoholismo. Al parecer Donald Trump, que era el más fuerte mentalmente de todos los hermanos, hizo frente a estas intensas críticas generando una personalidad extremadamente fuerte, segura e incluso agresiva.

Aunque Donald Trump tal vez no sea tan fuerte como quiere aparentar. De hecho, él también ha confesado que padece TOC, fobia a los gérmenes y admite que tiene miedo a dar la mano, sobre todo a los maestros. Trump también se niega a presionar el botón de la planta baja de un ascensor porque dice que hay gérmenes allí…

Recordemos que en la megalomanía hay una falta de seguridad que esconde una personalidad altamente sensible a las críticas y una retroalimentación negativa. Como sabemos, cualquier cosa puede desencadenar en él conductas y verbalizaciones agresivas, demostrando así su falta de empatía y respeto hacia los demás.

Lo primero que dijo cuando empezó su carrera por la presidencia de los estados Unidos fue: “Alguien que solo es modestamente exitoso no puede liderar el Partido Republicano. Vamos a hacer este país grande de nuevo».

No sabemos si Donald Trump es megalómano o no, pero esperamos que el hombre más poderoso de Estados Unidos sea recordado en un futuro por sus logros y no por su carácter.

La Erotomanía o Síndrome de Clérambault: el delirio de la pasión
La Erotomanía o Síndrome de Clérambault: el delirio de la pasión

La Erotomanía es una forma de delirio paranoico en el cual el paciente tiene la convicción absoluta de que posee...

Lectura Recomendada

  • American Psychiatric Association. (2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5. Editorial Médica Panamericana.
  • Arranz, P., & Sánchez, C. (2013). El trastorno delirante erotomaniaco: revisión de la literatura y presentación de un caso clínico. Revista de psiquiatría y salud mental, 6(2), 95-100.
  • Calvo, M. A., & García, R. (2005). El trastorno delirante erotomaniaco: revisión bibliográfica y estudio de un caso clínico. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 25(2), 69-78.
  • Conde, E., & Álvarez, R. (2003). El trastorno delirante erotomaniaco. Psiquis: Revista de Psiquiatría, Psicología Médica y Psicosomática, 24(4), 29-34.
  • Hernández, M. A., & Baca, E. (2012). Trastorno delirante erotomaniaco: revisión de la literatura y presentación de un caso. Salud Mental, 35(1), 23-27.
  • Palma, C., & García, C. (2016). Trastorno delirante erotomaniaco: una revisión de la literatura. Clínica y Salud, 27(3), 127-134.
  • Ruiz, J., & Pérez, F. (2006). Trastorno delirante erotomaniaco. Revisión de la literatura y presentación de un caso. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 26(2), 115-122.
Isbelia Farias

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching (Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura (Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo (Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.