padres tóxicos
Padres tóxicos

La mayoría de los padres hacen todo lo posible para asegurarse de que sus hijos tienen una infancia sana y feliz. A veces cometen pequeños errores, pero eso no quita su amor sea sano e incondicional.

Sin embargo, hay una gran diferencia entre los padres que cometen pequeños errores y los padres que son tóxicos.

Ser hijo de padres tóxicos

¿Cómo es la vida de los hijos de padres tóxicos o abusivos? lógicamente, no es nada divertida ni tranquila. Por ejemplo, los hijos adultos de narcisistas, alcohólicos, adictos a las drogas, antisociales, etc., crecen con una sensación generalizada de desesperanza y ansiedad punzante, que les hará repetirse en su interior una y otra vez: ¿por qué yo? ¿Qué hay de malo en mí…?”

Es muy triste el destino de un niño, sabiendo que recibirá poca o nada de empatía por parte de sus progenitores. Pero lo que es más preocupante, es que los padres (narcisistas) que tratan mal a un niño, son más encima propensos a castigarles por ser sensibles o emocionales frente a las adversidades.

Desde el nacimiento y hasta los cuatro años de edad, es cuando la personalidad de un niño se forma, un tiempo que pasan mayoritariamente con sus padres (o cuidadores principales), aquellos que son capaces de imprimir en su mente subconsciente cada rasgo tóxico de su propia personalidad.

El comportamiento tóxico

El comportamiento tóxico es a menudo difícil de ver, y es aún más difícil cuando las personas tóxicas son sus propios padres (el padre, la madre o ambos). Normalmente, este comportamiento sucede desde la primera infancia, por lo que les parece totalmente normal a la mayoría de hijos que han pasado por esto, pero no lo es.

Los padres tóxicos pueden causar mucho daño emocional y mental de sus hijos, y los niños a menudo se convierten en adultos dañados que luchan para establecer relaciones normales y saludables sin lograrlo, y esto es debido principalmente a que continúan aceptando el comportamiento tóxico de sus padres.

Señales para saber que tienes unos padres tóxicos

Priorizan sus sentimientos sobre los de sus hijos

Sus sentimientos son siempre lo primero. Los padres tóxicos dominan la situación en este sentido, y además sus emociones a menudo son volátiles e irracionales. La mayor parte de sus conversaciones giran en torno a la forma en que ellos se sienten, o por qué están molestos o enojados.

Con el tiempo, no es sólo el padre o la madre quien da prioridad a sus sentimientos, el niño también lo hace. El hijo crece dentro de este ambiente familiar, en el que las necesidades de sus padres son más importantes que las suyas propias, sin cuestionar este tipo de relación, por lo que le parece algo normal. Con frecuencia el niño se siente preocupado o estresado porque sabe que su padre (o madre) está molesto, de forma que deja sus propias necesidades emocionales a un lado para evitar enfrentamientos.

Necesitan que cuiden de ellos

A menudo los padres tóxicos piden al niño que cuide de ellos, invirtiendo así los papeles. Le piden al hijo que solucione sus problemas, que les apoyen, lo que genera mucha tensión emocional en el niño. El padre o madre que hace esto no se da cuenta del peso que supone esta responsabilidad para el pequeño, y piensa que es algo normal e incluso obligatorio de cualquier hijo.

No quieren que su hijo crezca y sea independiente

Puede parecer algo normal que tus padres piensen en ti como “su niño/a pequeño/a”, pero siempre hay un límite. Los padres tóxicos no se sienten orgullosos de la independencia de sus hijos, al contrario. Cuestionan sus decisiones constantemente, y a menudo se molestan y les acosan hasta que cambian de opinión, reteniéndoles en el hogar para que les cuiden y hagan su vida más fácil. Es una forma de manipulación para lograr su propio placer e interés, muestra clara de su gran falta de empatía.

Son pasivo-agresivos

Los padres tóxicos a menudo afirman estar bien, pero actúan claramente como alguien que se siente molesto. Es característico de la personalidad pasivo-agresiva dar respuestas ambigüas y no manifestar claramente la ira, pero mostrarse de mal humor y actuar de forma diferente a lo que sus palabras dicen. Este comportamiento resulta muy molesto y desconcertante para el niño, ya que siente que debe ceder a los caprichos de sus padres, sólo para deshacerse de este horrible ambiente.

Ignoran las fronteras

Los padres tóxicos a menudo no tienen claros los límites; hablan sin reparos con sus hijos sobre aspectos personales o detalles íntimos de su vida que no son apropiados para los pequeños. Si el niño se atreve a insinuar que no se siente cómodo hablando de estas cosas, los padres se sentirán confundidos y ofendidos por ello, sin comprender ni respetar la posición que debe tener un hijo en la familia.

Con frecuencia se señalan los defectos de sus hijos

La mayoría de los padres están muy orgullosos de sus hijos y les alaban por sus virtudes y logros. Los padres tóxicos en cambio son más propensos a señalar sus defectos, haciendo comentarios negativos sobre su inteligencia, su peso o su apariencia. No es extraño que critiquen intencionadamente aspectos en los que el niño se siente especialmente inseguro, y luego hacen ver que sólo es una broma. Si el niño no se ríe, le juzgarán por “no tener sentido del humor.”

Cuentan sus problemas y piden que guarden sus secretos a los hijos

Se supone que los padres deben proteger a sus hijos, pero a menudo los padres tóxicos esperan que sus hijos los protejan a ellos. Les cuentan sus secretos y luego les exigen que no le digan nada a nadie. Estos secretos pueden ser asuntos muy delicados e impropios de su edad, como una adicción o una infidelidad (suya o del cónyuge). Esto pone al niño bajo mucha presión y estrés, ya que siente que deben encubrir a su progenitor, incluso si éste está haciendo algo peligroso o doloroso.

Hablan a sus hijos con desprecio

Los padres tóxicos pueden destruir la autoestima de sus hijos con mucha facilidad, la cual comienza a formarse cuando el niño es todavía muy pequeño. Le hacen comentarios negativos durante toda su infancia, lo que refuerza la opinión de que es “tonto” o “indigno”.

A menudo le llaman “estúpido” o “malo”, incluso hacen otras cosas para reforzar esta creencia, tales como tener un comportamiento excesivamente controlador o compararlo negativamente delante de los demás. Esto hace que el niño piense que es incapaz de tomar sus propias decisiones.

Por desgracia, los hijos de padres tóxicos pueden llegar a validar el comportamiento de sus padres, con la creencia infundada de que su comportamiento abusivo era aceptable, ya que era un niño malo.

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Hijos de padres tóxicos
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11 Comentarios

  1. Yo acabo de separarme de mí marido por el tener padres tóxicos… El padre un psicópata manipulador y la madre la típica sufrida y sacrificada… Y es como varios artículos dicen, es muy difícil para los hijos reconocer que tienen ese tipo de padres…

    • Hola estoy pasando por lo mismo y nose como manejarlo… Ademas que tienen celos terribles de mis padres con mi esposo. Trato de ignorar pero cansan. Hablan mal d mi sin yo darle motivos. Les molesta nuestra felicidad.

  2. Es cierto, ser hijo de padres tóxicos te destruye la vida, eso si sientes que tienes vida, yo a mis 30 años siento que no he tenido una, desde niña he sido manipulada por mis padres, desde el Colegio donde estudiar, la Universidad y la carrera, ellos querían que fuera profesora y si no estudiaba eso que me fuera a vender en más calles, pues no servía para nada, pero en ese tiempo me puse fuerte y decidí lo q quería estudiar, en el transcurso pensé que no servía para eso, pues eso me hacían pensar, al acabar mi carrera demore en encontrar trabajo y decían que la carrera q escogí no era para mi, en el camino encontré un hombre que me ama y aceptamos limitaciones, él fue quien se dió cuenta que mis padres me hacían daño pues para mi era normal ya que había crecido de esa manera, actualmente tenemos problemas ya que ellos no lo aceptan pues dicen que no es para mi, yo quiero salir de esto, siento que me enferman, hasta como dicen da ganas de quitarte la vida, pues sientes que tu vida no tiene sentido y te sientes manipulado. Sé que necesito ayuda

  3. Cuido de mi madre de 82 años durante 6 meses, no fue buena conmigo, ella ha aplicado todos los puntos que vienen en el artículo, mas algunos más, el primer año que la trajimos a pasar el invierno fue muy bien la cosa pero ya los siguientes años para mi, son pesadilla, una de mis hijas se parece físicamente a mi cuando era pequeña y ella se ceba con la niña, la tenemos que reprender a mi madre casi todos los días, y luego siempre me pone mal gesto a mi, sabe que me hace daño y lo hace más, y yo no soy capaz de ignorar el sentimiento que me produce, mis hermanos pasan olímpicamente de ella, y eso que son su orgullo, no yo, me crié entre chascarrillos de ” bastardina” y no me dejaron buscar a mi padre ( ahora ya es tarde) llego al punto de que cuando está en casa estoy siempre haciendo cosas o me encierro en mi habitación como cuando era pequeña que siempre estaba solitario en mi cuarto, y a oscuras que la luz ” cuesta dinero” y la quedan dos semanas de estar conmigo y las horas y días no pasan…… Ayyyy ya me desahogué, gracias

  4. Me quedo con la idea de trabajar en no repetir el patrón de padres tóxicos con nuestros hijos.
    Hay que tener encuenta que los hijos de padres tóxicos hemos vivido como “normales” comportamientos que no lo són. y no está de mas que nos los recuerden, porque sin querer podríamos tendir a ellos.

  5. Coincido en que seria de mucha utilidad dar respuestas a los males que aquejan a estos hijos de padres toxicos.Me atreveria a decir algo alentador que se podria aportar: Nadie tuvo padres perfectos y debemos aprender a comprender esto a medida que nos relacionamos con otras personas.Con fe y suavidad, como se describe al agua puede que ellos vayan entendiendo sus errores y enmendandolos.Gran tarea pero supersanadora uno de los logros mas sagrados, revertir lo malo en bueno. Felicidades a todos y… se puede!!!!

  6. Evidentemente el artículo está escrito para que, ya como adultos, identifiquemos si hemos sido criados por padres tóxicos o algún padre cercano lo es. No es nada fácil lidiar con las consecuencias de una crianza de este tipo. En este sentido es un artículo para el adulto, quien ya viéndose reflejado, busque ayuda. No es una sola situación que se resuelva con una fórmula. Hay un sin número de situaciones con el que hay que confrontarse: asumir las riendas de tu sanidad, mejorar y fortalecer tu autoestima y amor propio, ganar independencia, establecerte como prioridad en tu propia vida, erradicar el síndrome del salvador (a)… Y entre otras, trabajar en no repetir el patrón con tus propios hijos.
    Cómo ven, es una tarea del día a día que requiere de esfuerzo, perseverancia y muchas veces distancia física como emocional hacia los padres (por lo menos mientras te estableces a ti mismo como prioridad) para enfocarte en tu proceso.
    A veces requerirás de ayuda profesional. Luego harás de tus decisiones sanas tu estilo de vida.

  7. Es verdad lo que dicen. La mejor solución es alejarse de la gente que nos hace daño ( siempre y cuando nos demos cuenta de ello y sea posible) y mas si es tu propia familia, mi madre es muy toxica y manipuladora. tengo 35 años y vivo con ella todavia, pero he decidido pensar en mi vida y en mi futuro, no he formado una familia ni tengo pareja ni hijos, la gente toxica puede llegar hasta quitarte las ganas de vivir.

  8. Estoy de acuerdo con Luis, la informacion solo confirma algo que ya se sabe o se sospecha, seria genial algun aporte, o al menos una sugerencia para los hijos de padres toxicos que de una idea de como relacionarse con sus padres y tambien que les ayude a entender que ellos no son los responsables del comportamiento agresivo de sus progenitores.

  9. En mi opinion es inutil este articulo.
    Yo soy de hijo de padres tóxicos y de lo unico que me sirvio fue para recofirmar que mis padres son toxicos…

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