trastorno-explosivo-intermitente


El trastorno explosivo intermitente es un trastorno del control de los impulsos en el que aparecen episodios de ira, violencia e impulsividad de forma repetida y sin un motivo proporcionado a la situación que desencadena la ira. En casos como estos, la persona que padece este trastorno puede dañar a otras personas, objetos o incluso a sí misma, así como intimidar o amenazar.

Los episodios de ira suelen conllevar un gran estrés en las personas que los padecen y por supuesto, en las personas que conviven alrededor de los afectados. Estos episodios suelen ser de un grado bastante extremo y resultan desproporcionados ante las situaciones estresantes que los generan. Es decir, ante una mirada o un comentario neutro, la persona afectada por este trastorno puede estallar de manera repentina e inesperada.



El trastorno explosivo intermitente suele comenzar en la infancia, a partir de los 7 años o en la adolescencia, etapa en la que este trastorno puede convertirse en algo más problemático.

Síntomas del trastorno explosivo intermitente

Las personas que sufren de este desorden psicológico suelen describir sus brotes de ira  como si repentinamente perdieran el control de sus actos y se sintieran sobrecogidos por un sentimiento de rabia y agresividad incontrolables.

Durante estos episodios pueden llegar a cometer actos de violencia contra otras personas, animales, objetos o espacios y contra sí mismos, lo cual hace que este trastorno sea peligroso para afectados y allegados.

Para que una persona sea diagnosticada con este trastorno, debe haber cometido este tipo de actos aproximadamente dos veces por semana durante, al menos, un periodo de tres meses.

Los síntomas concretos de este trastorno pueden ser de naturaleza conductual, física y cognitiva. Entre ellos se encuentran:

Síntomas cognitivos

  • Sentir pérdida de control sobre los propios pensamientos
  • Sentir rabia e ira
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Irritabilidad incontrolable
  • Confusión y pensamiento acelerado
  • Incapacidad para prever consecuencias

Síntomas conductuales

  • Actos de agresividad física y verbal
  • Arrebatos de enojo e ira
  • Ataques hacia personas, animales u objetos
  • Daños a la propiedad
  • Agresividad en la conducción
  • Gritos o amenazas
  • Argumentación violenta

Síntomas Físicos

  • Dolor de cabeza
  • Presión en el pecho y/o palpitaciones
  • Temblores
  • Aumento de energía
  • Respiración acelerada

Causas del trastorno explosivo intermitente

El trastorno explosivo intermitente no tiene unas causas concretas conocidas hasta el momento, aunque existen diferentes factores, tanto biológicos como ambientales, que pueden promover su aparición:

  • Causas ambientales: Crecer en una familia o en un ambiente en el que existen estos comportamientos de agresividad explosiva o en el que existen abusos físicos es un factor clave para la aparición de este trastorno en las personas. El estar expuestos a este tipo de comportamientos puede hacer que los niños se comporten de forma parecida a lo largo de su vida por aprendizaje de estas conductas.
  • Causas biológicas y genéticas: Los componentes genéticos también son importantes en la aparición de este trastorno. Además, existen diferencias biológicas que parecen afectar a las personas que lo sufren. Concretamente, existen evidencias de que una menor cantidad de serotonina en el cerebro de estas personas puede ser influyente.

Este desorden psicológico suele ocurrir a la vez que otros trastornos, como el trastorno de déficit de atención e hiperactividad, trastorno bipolar, trastornos depresivos y de ansiedad, trastorno negativista desafiante o trastorno de estrés postraumático.

El trastorno explosivo intermitente no debe confundirse con las rabietas infantiles en las que los niños pueden volverse agresivos para conseguir algo de sus padres o con los episodios violentos de adolescentes o adultos que están motivados por un fin concreto, como obtener una consecuencia ventajosa o manipular una situación. El trastorno explosivo intermitente no está provocado por una motivación o fin concreto y resulta bastante incontrolable para la persona que lo padece, que suele mostrar arrepentimiento tras el acto que posteriormente vuelve a cometer.

Tampoco debe ser confundido con otro tipo de trastornos que provocan agresividad en las personas

Tratamiento del trastorno explosivo intermitente

El trastorno explosivo intermitente puede conllevar consecuencias devastadoras para las personas que conviven con el sujeto afectado, así como para él mismo. El desarrollo de este desorden psicológico puede dar lugar a actos muy peligrosos como por ejemplo, abuso de violencia doméstica o infantil, adicciones a drogas o alcohol, daño a uno mismo, pensamientos sobre el suicidio, problemas en el trabajo, lugar de estudios o en el hogar y problemas legales.

Tratar este trastorno es por ello clave para prevenir este tipo de episodios y conseguir una mayor normalidad en la vida de los individuos que los padecen.

Para ello, un profesional de la salud psicológica deberá evaluar la problemática del individuo y aconsejar el tratamiento a seguir. Las terapias individuales y grupales como la terapia cognitivo conductual puede ayudar a las personas consiguiendo que identifiquen las situaciones y comportamientos que les provocan agresividad para sustituir las respuestas agresivas por otras más adaptativas, así como para aprender a controlar la ira con técnicas de relajación y reestructuración cognitiva.

La medicación con antidepresivos, como por ejemplo, inhibidores de la recaptación de la serotonina, puede ser también recomendada por los profesionales.

Enlaces de interés

Signs & Symptoms of Intermittent Explosive Disorder. https://www.valleybehavioral.com/disorders/ied/signs-symptoms-causes/.

Intermittent Explosive Disorder. https://www.psychologytoday.com/us/conditions/intermittent-explosive-disorder





Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here