En este artículo veremos detalladamente en qué consisten los delirios querulantes o delirios de reivindicación, además de sus principales síntomas, características y posibles tratamientos. Antes de ello, veremos que significa el término querulancia, término que hace referencia a rasgos de la personalidad no necesariamente patológicos ni constituyen una enfermedad mental, sino solamente un rasgo muy marcado de la personalidad.
Qué es la querulancia
La querulancia se define como una reacción reivindicativa y hostil en personas que se creen lesionadas y consideran que el perjuicio ha sido infravalorado (RAE, 2022). Consiste además en una actitud donde predomina la desconfianza, oposición, sospecha y va acompañada de una gran rabia o irritabilidad de personas que se sienten incomprendidas, sorprendidas y contrariadas en su buena fe. Puede ser acompañada además de ideas delirantes basadas en las actitudes mencionadas, que se conjugan con amenazas y denuncias en defensa de unos derechos que se creen atacados.
El término querulante proviene del latín «querulus«, que significa literalmente «que se queja» (Reyes, 2022). Hace referencia a personas sin ningún problema de salud mental que muestra esa tendencia a buscar un pleito como consecuencia de la creencia del ataque a sus derechos mencionado anteriormente. Esa persona está obsesionada con querer tener siempre la razón y salirse con la suya. Cuando la persona no tiene una intensidad limitada, constituye un caso extremo donde la persona querulante puede serlo como consecuencia de un trastorno mental.
Delirios querulantes
Las personas con delirios querulantes sufren una compulsión extrema a litigar, acudiendo a los tribunales con una insistencia y frecuencia desmesurada, ya que su percepción es la de que están atacando integralmente sus derechos y dignidad (Montero, 2014). Prácticamente desde que se levanta ve injusticias por todas partes. La querulancia, también llamada pleitomanía, delirio querulante, querulomanía, entre otros, es una afección derivada de la paranoia. Se le suele denominar querolus paranoia, catalogado dentro de la clase persecutoria del trastorno delirante.
La persona que sufre de querulancia tiene un sistema de razonamientos falsos que le hacen sentir que sus derechos son violados, por lo que suele recurrir con frecuencia a la justicia para que se le reivindique. Si sus reclamos no reciben respuesta, refuerza su convicción de que sus derechos están siendo violados.
La ley considera a la persona con delirios querulantes lo mismo que al hipocondriaco en términos de salud; su daño legal es similar a la enfermedad del hipocondriaco: ficticio (Montero, 2014). Normalmente no se da cuenta de que se vuelve víctima no de aquellos que cree que le están ofendiendo, sino de sí mismo y sus querellas compulsivas, ya que al final tiene que pagar las siempre excesivas costas judiciales que no le resarcen de nada por estar equivocado e infundado, y arruinan a su familia. Además, suelen obstaculizar y obstaculizar la administración de justicia, generalmente con casos más significativos que abordar.
Síntomas de las personas que padecen delirios querulantes
Las personas tienen una tendencia a sospechar y desconfiar, lo que les hace creer que siempre son «las buenas» y consideran que todo lo que sucede o pertenece al exterior es malo e injusto. Estas personas tienen problemas en sus relaciones laborales, sociales, personales y familiares. Luchar por la supuesta causa justa puede llevarlos a situaciones reales y extremas como perder su empleo o abandonar sus obligaciones familiares, entre otras.
Los síntomas típicos de los delirios querulantes incluyen (Farias, 2022):
- Desconfianza hacia los demás, interpretando los motivos de los demás como dañinos.
- Comienza generalmente en la edad adulta y suele durar mucho tiempo.
- Actitud de sospecha sin suficientes razones.
- Preocupaciones sobre la lealtad o confianza de los demás.
- Rabia e ira descontrolada.
- Deterioro en las relaciones sociales.
- Desconfianza hacia los pensamientos, acciones y emociones de los demás.
En respuesta a lo que esta persona cree que le han causado daño otros, intenta tomar medidas para defender sus derechos «vulnerados», lo que explica la gran cantidad de denuncias y otros recursos interpuestos ante las autoridades, ya que creen que son víctimas frecuentes de injusticia (Montero, 2014). En la vida cotidiana, estas personas tienen un gran ego y se sienten omnipotentes.
Debido a la distorsión de la realidad que les caracteriza, aquellos que padecen esta condición también pueden encontrar dificultades en su entorno laboral porque no pueden llevar a cabo sus actividades en armonía, sino que siempre sienten que son atacados por los demás, ya sea por parte de sus jefes y superiores o de sus compañeros de trabajo.
Muchos pacientes que tienden a tener estas dificultades presentan autolesiones en forma de amenaza, huelgas de hambre, denuncias de todo tipo a instancias gubernamentales e incluso son agresivos con todos aquellos trabajadores que pertenecen a una entidad que imparte justicia.
Las personas que sufren delirios querulantes son en su mayoría personas que son consideradas orgullosas y recurren con frecuencia e insistentemente a los tribunales que imparten justicia, superando el sentido común. Además, estas personas «pleitómanas» invierten tiempo, esfuerzo y dinero en intentar imponer su punto de vista, lo cual no es rentable.
Tratamiento de los delirios querulantes
Estas personas con trastorno paranoide querulante deben ser evaluadas por un profesional de la salud mental, ya sea un psicólogo clínico o un psiquiatra. Sin embargo, es importante recordar que estas personas son poco receptivas y que es difícil persuadirlas para que se sometan a un tratamiento psicoterapéutico (Sérieux y Capgras, 2007). Además, la mayoría de los pacientes con este trastorno tienen una situación complicada que les resulta difícil modificar, alterar o modificar sus esquemas mentales.
Es fundamental que la persona que sufre de esta alteración reciba tratamiento y seguimiento de profesionales capacitados para mejorar su salud mental (Sérieux y Capgras, 2007). El tratamiento de este problema dependerá principalmente del psicólogo. Además, el psiquiatra brindará asistencia farmacológica. Estos dos especialistas deben colaborar en un trabajo interdisciplinario que vaya más allá de reducir los síntomas.
- Real Academia Española. (2022). Diccionario de la lengua española (23a ed.). https://dle.rae.es/querulancia
- Montero, R. (19 de febrero de 2014). El querulante. https://www.elcorreogallego.es/hemeroteca/querulante-LJCG853989
- Sérieux, P., & Capgras, J. (2007). Las locuras razonantes. El delirio de interpretación. V Xerte, 463. http://www.polemos.com.ar/docs/vertex/vertex124.pdf#page=64
