Alucinaciones mentales

Los trastornos psicológicos, y más concretamente los delirios, los podemos encontrar de muchísimos tipos y duración, desde episodios transitorios, hasta enfermedades mentales en toda regla e incurables. Pero todos tienen una cosa en común: separan al individuo de la realidad. Las alucinaciones no escuchan a la razón y no se basan en hechos reales.

Las doce de las más extrañas creencias delirantes…

1. El síndrome de Alicia en el País de las Maravillas

Con el nombre de la novela de Lewis Carroll, esta alucinación afecta la percepción del espacio y el tiempo. La persona afectada de este curioso síndrome puede ver algunos objetos más pequeños de lo que realmente son y otros en cambio más grandes de lo que vemos los demás. También pueden tener dificultades para valorar el tiempo. Al contrario de lo que se suele creer, es un delirio relativamente común, no necesariamente asociado con la enfermedad mental, la gente a veces dice haber experimentado esto como los niños o incluso justo antes de dormirse. A menudo, sin embargo, el delirio es causado por la migraña, que Lewis Carroll sufrió durante toda su vida y pudo haber sido la fuente de inspiración para la mítica historia.

2. El síndrome de Cotard

Este síndrome se da cuando la persona cree que está muerta, que no existe o que ha perdido sus órganos internos. Por lo general las personas que padecen de Cotard negarán que existen; naturalmente, esto quiere decir que les resulta muy difícil hacer sentido de la realidad. Las personas con Cotard suelen estar muy aisladas de los demás y no tienden a cuidar de sí mismas correctamente (pues al estar muertas, no les hace falta, claro). La alucinación la padecen a menudo las personas que sufren de esquizofrenia.

3. El delirio de Capgras

Se cree que neurológicamente es muy similar al síndrome de Cotard, pero en este caso la persona cree que ha sido reemplazada por un impostor que es idéntico a él o ella, y por eso no es la misma persona. El nombre viene del médico francés Joseph Capgras, quien describió por primera vez. El delirio de Capgras se asocia principalmente a la esquizofrenia, pero esta alucinación también puede ser el resultado de daño cerebral o de demencia.

4. El delirio “Folie à deux”

Uno de los delirios más extraños y curiosos es el “Folie à deux” que, literalmente, significa “locura compartida por dos”. También se le conoce por el nombre técnico de “trastorno psicótico compartido”. Es cuando dos (o más) personas que (por lo general) viven en estrecha proximidad vienen a compartir la misma ilusión.

5. El pensamiento de inserción

El pensamiento de inserción es la ilusión de que los pensamientos propios en realidad no son nuestros. La persona cree que sus pensamientos provienen de otro individuo, aunque a veces ni siquiera “sabe” de dónde le están viniendo sus pensamientos. La ilusión de la inserción del pensamiento es a menudo un síntoma de esquizofrenia.

6. El síndrome de París

El síndrome de París es una experiencia transitoria que afecta a los turistas que viajan a París y que encuentran que la Ciudad de la Luz no está a la altura de sus expectativas. Ellos pueden llegar a experimentar alucinaciones, delirios de persecución, ansiedad y otros síntomas somáticos. El síndrome de París puede sonar como a una broma, pero una veintena de turistas japoneses al año se cree que son hospitalizados por su culpa. Algunos piensan que es provocado por el choque cultural, ya que los japoneses tienen una visión particularmente idealizada de París. El tratamiento habitual para el síndrome de París es de irse a casa.

7. El síndrome de Jerusalem

Pero París no tiene el monopolio de los delirios producidos a sus turistas. También se han descrito algunos visitantes de Jerusalén que pueden obsesionarse con la ciudad después de llegar. Aquellos que experimentan el síndrome pueden sufrir de ansiedad, empezar a llevar una toga, comenzar a cantar himnos o gritar versículos de la Biblia. Algunos incluso comienzan dando sermones mal practicados en público. Según los cálculos, el número de personas que requieren ingreso en el hospital de este síndrome en alrededor de 40 por año. Al igual que para el síndrome de París, el tratamiento habitual es irse a casa.

8. El síndrome de Otelo

Este síndrome se basa en la creencia que alguien tiene de que su pareja le está engañando con otro/a, a pesar de que no exista evidencia alguna. Es mucho más fuerte que los celos (algo más común y corriente), pues estas personas experimentan fuertes pensamientos obsesivos. Pueden fácilmente espiar continuamente a su pareja, acecharla, interrogarla sobre dónde han estado y, en casos extremos, pueden llegar a la violencia.

9. Síndrome de Ekbom

El síndrome de Ekbom es fuente de pesadillas. En esta forma particularmente repugnante de la hipocondría, la víctima piensa que su cuerpo ha sido infestada por parásitos. No es raro que los enfermos entren en contacto con especialistas de control de plagas o de dermatólogos, en lugar de psicólogos o psiquiatras. Lleva el nombre de un neurólogo sueco Karl Axel Ekbom, quien escribió sobre él en la década de 1930.

10. La licantropía clínica

Licantropía clínica es la creencia que la persona tiene de que está en proceso de convertirse en un animal. Y no tiene porque ser en lobo en lo que creen convertirse, también pueden ser muchos otros animales. Se han descrito casos que creen que se estaban convirtiendo en ranas, gatos, caballos, pájaros, hienas e incluso abejas. Por suerte, son alucinaciones muy raras.

11. La paramnesia reduplicativa

Esta alucinación es causada generalmente por daño cerebral. En este delirio la persona cree que un lugar o ubicación se ha duplicado y/o trasladado a otro lugar. Se ha observado que algunos soldados con lesiones en la cabeza creían que el hospital en el que se estaban recuperando en realidad estaba en su ciudad natal, cuando en realidad no era así. No eran capaces de rectificar su creencia aunque les informaran reiteradamente. Este síndrome comparte algunas características con los Cotard o Capgras, en la que las personas, lugares o cosas han sido reemplazados o se transforman de alguna manera.

12. El síndrome de dobles subjetivos

En este delirio la persona realmente cree que tienen un doble que se parece a ella, pero que tiene una personalidad diferente y una vida también distinta. A veces, el doble puede ser un extraño, pero a veces puede ser un miembro de la familia. En algunos casos los pacientes pueden enfurecerse mucho con alguien porque perciben que les han robado su apariencia, y esto puede llevarles incluso a realizar ataques psicológicos y físicos. El síndrome es más habitual en las personas con trastorno bipolar o la esquizofrenia, aunque afortunadamente es muy poco frecuente.

Las 12 alucinaciones mentales más extrañas
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