bullying

En el artículo de hoy, vamos a ver cuál es el perfil de la víctima del bullying, así como el perfil de los espectadores pasivos que no participan, pero tampoco evitan, el bullying. Es importante mencionar que, sin estos dos perfiles, el acosador no podría hacer absolutamente nada.

El perfil de la víctima de bullying

Lo primero que hay que decir es que, a diferencia de lo que sucede con el perfil del acosador, el perfil de la víctima de bullying puede ser de lo más variado. Las víctimas de bullying constituyen un grupo variado y heterogéneo.

Entonces… ¿por qué se elige a tal o cual niño como blanco del acoso de los agresores? Lo cierto es que no hay una razón clara, y, en muchas ocasiones, se produce por puro azar.

Sin embargo, a pesar de lo anterior, sí que hay algunos factores que pueden multiplicar el riesgo de sufrir acoso escolar (pero, como digo, solo aumentan el riesgo, no son determinantes):

  1. Sufrir una discapacidad: Un primer factor de riesgo es sufrir una discapacidad de algún tipo, por la misma razón que se verá en el siguiente punto. Existe una diferencia, y se utiliza la diferencia para justificar el acoso (además se utiliza como blanco de las burlas).
  2. Pertenecer a un grupo minoritario (ser diferente): Pertenecer a una minoría étnica, religiosa, cultural o sexual también suele contribuir a ser víctima del bullying. Al igual que en el caso anterior, la diferencia favorece el acoso.
  3. Haber padecido acoso: Haber padecido acoso con anterioridad también contribuye a sufrirlo nuevamente. En primer lugar, porque se corre la voz. En segundo lugar, porque se producen situaciones de profecía autocumplida por parte de la víctima.
  4. Sufrir un trastorno del aprendizaje: Sufrir un trastorno del aprendizaje, especialmente en el caso del lenguaje (que dificulte la comunicación -por ejemplo, tartamudez), también suele contribuir al acoso.

Hay que mencionar que el hecho de pertenecer a uno de estos grupos de riesgo no implica, necesariamente, que se centre en ti el acoso. Y, además, puede que se intente centrar el acoso en alguien con esas características, pero que su forma de responder evite que continúe.

En este último sentido, tener una personalidad introvertida o reservada y una mala comunicación con padres y profesores, suele hacer que, una vez ha empezado el acoso, éste continúe y se forme un círculo vicioso.

El perfil de los espectadores pasivos del bullying

Visto el perfil de la víctima del bullying, podemos pasar a ver el perfil de los espectadores pasivos, que son, en última instancia, los que tienen en su mano la capacidad de evitar que se dé el bullying (o de que siga dándose).

Este grupo es el que tiene un perfil menos definido, porque engloba a una gran variedad de niños y niñas de todo tipo, que, en principio, podría parecer que solo tienen en común el hecho de no denunciar a sus padres o a los profesores los abusos que se están dando.

Dentro del grupo de los observadores, podemos diferenciar dos tipos: Observadores activos, que son los que jalean el acoso y toman acciones como grabarlas, y los observadores pasivos, que se limitan a no hacer nada.

Hay que mencionar que los observadores pasivos suelen ser más numerosos que los activos, y es precisamente ese comportamiento de tolerancia el que refuerza la conducta de los agresores, puesto que es una forma de aprobación.

Generalmente, en el caso de los observadores pasivos, se tiende a tener esa actitud para evitar ser ellos las próximas víctimas del acoso. Se tiende a pensar que, si se pone en conocimiento de un adulto o se sale en su defensa, se cambiará el foco hacia ellos.

Por parte de los espectadores activos, se suele tener la idea de que, mediante la colaboración con los acosadores, se conseguirá una mayor aprobación por parte de los demás compañeros de clase.

Generalmente, el acosador tiende a erigirse el líder de este grupo de espectadores activos y de los demás acosadores, que, por lo general, comparten en mayor o en menor medida las características psicológicas del acosador (o, cuando menos, las fingen para pertenecer al grupo).

Conviene recordar la importancia que tienen los espectadores pasivos, puesto que, cuando éstos se ponen de acuerdo y colaboran en poner fin a ese tipo de abusos, los acosadores suelen dejar sus prácticas, dada la falta de aprobación. 

Es por ello que las campañas para poner fin al bullying, suelen tener un mayor grado de éxito cuando se centran en ellos y no en las víctimas o en los acosadores.

Como puedes ver, los perfiles de la víctima y de los espectadores pasivos del bullying son muy claros. Es importante detectar estos perfiles tan pronto como sea posible para poder tomar cartas en el asunto tan pronto como empiezan a verse indicios de acoso.

Bullying: Perfil de la víctima y de los espectadores pasivos
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