El trastorno de Altrofagia, también conocido como Pica, es un trastorno alimentario poco común que se caracteriza por el consumo persistente de sustancias no nutritivas, como tierra, hielo, pintura, papel, cabello, telas, jabón, entre otros. El consumo de estas sustancias no nutritivas puede durar al menos un mes y no es parte de la práctica culturalmente aceptable o socialmente normativa.
Este trastorno puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más común en niños y personas con trastornos del desarrollo neurológico, aunque también se ha descrito en embarazadas. Las causas del trastorno de altorfagia no están completamente comprendidas, pero se cree que puede estar relacionado con factores biológicos, psicológicos y culturales.
Se trata de la ingesta de sustancias no nutritivas que varían con la edad (desconchones de pintura, yeso, pelos, hojas, piedras, etc.) sin existir aversión por los alimentos. Esta ingestión debe ser persistente, con una duración de al menos 1 mes.
La pica se puede catalogar como un trastorno de la ingestión y de la conducta alimentaria. De acuerdo con Viguria, en su estudio sobre la pica: retrato de una entidad poco conocida, el autor la define como el consumo persistente de sustancias no nutritivas, durante un período por lo menos de un mes, de forma inadecuada, y siempre que su práctica no esté culturalmente sancionada.
Signos para el diagnóstico del Trastorno de Pica
El trastorno de altrofagia o pica se caracteriza por el consumo persistente de sustancias no nutritivas durante al menos un mes, que no son parte de la práctica culturalmente aceptable o socialmente normativa. Algunos de los signos y síntomas que pueden indicar el trastorno de altrofagia incluyen:
- Consumir sustancias no nutritivas, como tierra, hielo, pintura, papel, cabello, telas, jabón, entre otros.
- Mostrar un fuerte deseo o apetito por estas sustancias no nutritivas.
- Comportamientos repetitivos como morder, masticar o chupar sustancias no nutritivas.
- Persistencia del comportamiento de consumo durante al menos un mes.
- Negativa a comer alimentos nutritivos o rechazo a los alimentos normales.
- Problemas gastrointestinales, como dolor abdominal, náuseas, vómitos, estreñimiento o diarrea.
- Problemas dentales, como caries y erosión del esmalte dental.
- Problemas respiratorios, si se inhalan sustancias no nutritivas como polvo o ceniza.
- Deshidratación y deficiencias nutricionales.
Es importante tener en cuenta que algunos de estos síntomas pueden ser indicativos de otros trastornos o condiciones médicas. Es un trastorno que se describe mayormente en personas con discapacidades intelectuales, autismo, y otros trastornos mentales.
Inicio y curso del Trastorno de Pica o Altrofagia
El inicio del trastorno de altrofagia o pica puede variar, pero generalmente comienza en la infancia temprana, entre los 2 y los 3 años de edad. El comportamiento de consumir sustancias no nutritivas puede durar meses o años, y en algunos casos, puede durar hasta la edad adulta.
El curso del trastorno también puede variar de persona a persona. En algunos casos, el comportamiento de comer sustancias no nutritivas puede ser un comportamiento aislado y temporal que desaparece por sí solo. En otros casos, el comportamiento puede ser crónico y durar varios años, lo que puede llevar a problemas de salud graves y persistentes.
El trastorno de altrofagia puede estar asociado con otras condiciones médicas o psicológicas, como trastornos del desarrollo neurológico, trastornos del espectro autista, trastornos de ansiedad, trastornos alimentarios y trastornos obsesivo-compulsivos. El tratamiento del trastorno de altrofagia debe abordar cualquier condición subyacente que pueda estar contribuyendo al comportamiento.
Complicaciones del Trastorno de Pica
Las consecuencias del trastorno de altrofagia pueden incluir problemas dentales, gastrointestinales y respiratorios, así como deficiencias nutricionales, intoxicación y obstrucción intestinal. Además, el trastorno de altrofagia también puede tener un impacto negativo en la salud emocional y social de la persona afectada, lo que puede afectar la calidad de vida.
Suelen ser de tipo médico cuando el trastorno es intenso: envenenamiento por plomo, problemas mecánicos intestinales, obstrucción por minoraciones producidas por bolas de pelo, perforación intestinal o infecciones como toxoplasmosis o toxocariasis por ingerir heces o basura.
Entre las intoxicaciones más habituales que se han estudiado se encuentra la causada por el plomo, un metal ubicuo que no cumple ninguna función fisiológica y que se encuentra en las cañerías, la pintura, soldaduras, tierra, la gasolina y en productos industriales.
Este metal causa cólicos intestinales, estreñimiento, anemia, afecciones del sistema nervioso, afectación, entre otros. En los casos de intoxicación durante el embarazo, o la infancia, la pica puede dar origen al retraso o al padecimiento de dificultades cognitivas en los niños.
Además del plomo, también se ha documentado intoxicación por fósforo, mercurio, potasio, y otros. Es por ello que la rumiación, los problemas digestivos y los vómitos se describen frecuentemente asociados a la Pica.
Aunado a ello, la Pica puede ir acompañada, en el caso de retrasos mentales, por conductas de agresividad, asilamiento o autolesivas, como golpearse la cabeza o arañarse. Las causas más frecuentes de fallecimiento son las complicaciones abdominales agudas.
Tratamiento del Trastorno de Pica o Altrofagia
El tratamiento del trastorno de Pica suele implicar una combinación de terapia conductual, tratamiento médico y apoyo emocional. En primer lugar, es importante identificar y tratar cualquier problema de salud subyacente, como la deficiencia de hierro, que pueda estar contribuyendo al trastorno. Si se encuentran niveles bajos de hierro u otros nutrientes, el tratamiento puede incluir suplementos nutricionales.
La terapia conductual puede ser efectiva para tratar el trastorno de Pica y suele implicar la modificación del comportamiento. La terapia conductual se enfoca en enseñar a las personas con Pica habilidades para cambiar su comportamiento y su forma de pensar sobre el consumo de sustancias no nutritivas. Esto puede incluir terapia cognitivo-conductual (TCC), terapia de comportamiento familiar (TCF), terapia de grupo y terapia individual.
La terapia emocional también puede ser útil para tratar el trastorno de Pica, especialmente si los síntomas están relacionados con problemas emocionales o de estrés. La terapia puede incluir terapia de conversación, terapia de arte, terapia de música, entre otras. Es importante trabajar con un profesional de la salud mental capacitado para identificar las causas subyacentes del trastorno y desarrollar un plan de tratamiento adecuado.
En general, el tratamiento del trastorno de Pica puede ser efectivo si se aborda la causa subyacente y se brinda el apoyo adecuado. Es importante trabajar con un equipo de profesionales de la salud que incluya un médico, un psicólogo y un nutricionista para tratar el trastorno de Pica de manera efectiva.
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