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Actualizado: 24 de octubre, 2026
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¿Por qué repetimos los mismos patrones en nuestras relaciones? Una mirada desde la terapia Gestalt

Repetir patrones en nuestras relaciones significa volver a experimentar conflictos, emociones o comportamientos similares a otros ya vividos en el pasado pero con personas diferentes, incluso cuando esas experiencias nos generan malestar.

Comprender estas repeticiones desde la terapia Gestalt, implica prestar atención a cómo nos relacionamos, qué necesidades intentamos satisfacer y qué respuestas estamos utilizando sin darnos cuenta de que seguimos actuando siempre de la misma forma.

La tendencia a repetir los mismos patrones en todas nuestras relaciones

Nuestra manera de relacionarnos con los demás no surge de forma espontánea, sino que se va moldeando a partir de las experiencias que vivimos desde pequeños, de los vínculos familiares y de las relaciones que establecemos con otras personas.

A través de esas experiencias aprendemos qué podemos esperar de los demás, cómo expresar nuestras necesidades y qué comportamientos nos ayudan a sentirnos queridos o protegidos, de forma que muchas de estas respuestas terminan convirtiéndose en hábitos emocionales que repetimos sin cuestionarlos.

Este fenómeno guarda relación con la teoría del apego, que explica cómo nuestras experiencias afectivas influyen en la confianza y la seguridad que sentimos dentro de las relaciones, así, por ejemplo, alguien que teme ser abandonado puede interpretar un retraso en la respuesta a un mensaje como una señal de desinterés y buscar constantemente la atención de su pareja, lo que termina generando tensiones que refuerzan precisamente su inseguridad inicial.

Lo que aprendimos para protegernos emocionalmente en el pasado no siempre nos resulta útil en nuestras relaciones actuales, pero debemos comprender que no estamos condenados a repetirlos en todas nuestras relaciones y que no todos nuestros problemas tienen su origen en la infancia.

Cómo interpreta la terapia Gestalt esta repetición de patrones emocionales

La terapia Gestalt es un enfoque psicoterapéutico humanista que presta especial atención a nuestra experiencia en el momento presente y a la manera en que entramos en contacto con nosotros mismos y con los demás. Desde esta perspectiva, algunos comportamientos repetitivos se entienden como formas de adaptación que desarrollamos para afrontar determinadas situaciones, pero que pueden terminar limitándonos cuando seguimos utilizándolas en circunstancias diferentes a las originales.

Uno de sus conceptos más importantes es el de los asuntos inconclusos, que son experiencias emocionales del pasado que sentimos que todavía no hemos terminado de resolver. Por ejemplo, una persona que creció sintiendo que sus necesidades no eran escuchadas, puede experimentar una fuerte frustración cuando su pareja no le presta atención, porque esa situación actual despierta emociones parecidas a las que vivió anteriormente, aunque ambas experiencias no sean necesariamente equivalentes.

La Gestalt también describe distintas maneras de interrumpir o dificultar el contacto emocional con otras personas. Entre ellas encontramos la introyección, que consiste en aceptar normas o creencias sin cuestionarlas, como por ejemplo, pensar que expresar enfado es algo inaceptable; la retroflexión, que aparece cuando dirigimos hacia nosotros mismos emociones que no nos atrevemos a expresar, y la confluencia, que implica tener dificultades para distinguir nuestras necesidades de las de la otra persona.

Estas formas de actuar no constituyen por sí mismas trastornos psicológicos, sino que se trata de conceptos que la Gestalt utiliza para comprender cómo nos relacionamos con los demás. Por ejemplo, alguien que ha aprendido que discutir significa perder el cariño de los demás puede evitar cualquier desacuerdo con su pareja, acumulando un malestar que acaba apareciendo en forma de resentimiento o distancia emocional.

Por lo tanto, desde este enfoque, el problema no reside únicamente en aquello que vivimos en el pasado, sino también en cómo esas experiencias siguen influyendo en nuestra forma de actuar en el presente.

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La manifestación de estos patrones en las relaciones personales

La repetición de patrones no siempre resulta evidente, ya que las personas con las que nos relacionamos pueden ser muy diferentes y, sin embargo, despertar en nosotros reacciones muy parecidas.

Una situación frecuente aparece cuando alguien establece sucesivas relaciones con parejas emocionalmente poco disponibles, sintiéndose atraído por personas que muestran su interés de forma irregular y dedicando gran parte de sus esfuerzos a conseguir una cercanía que nunca termina de satisfacerle.

Otro ejemplo comentado anteriormente aparece en quienes evitan sistemáticamente los conflictos porque temen provocar rechazo o decepcionar a los demás, y cuando algo les molesta, prefieren guardar silencio y adaptarse a los deseos de su pareja, aunque con el paso del tiempo esa actitud les haga sentirse poco valorados; de manera que es el miedo inicial a perder la relación el que termina dificultando precisamente la comunicación que permitiría fortalecerla.

También encontramos personas que asumen constantemente el papel de cuidadoras, que se sienten responsables del bienestar emocional de su pareja y que dejan sus propias necesidades en segundo plano, una dinámica que en ocasiones guarda relación con la dependencia emocional o con la búsqueda de aprobación externa.

Lo que caracteriza a un patrón repetitivo no es que todas nuestras relaciones resulten iguales, sino que tendemos a responder de una manera similar ante ciertas situaciones emocionales.

La importancia de tomar conciencia de nuestros patrones desde la terapia Gestalt

Uno de los pilares de la terapia Gestalt es el concepto de darse cuenta, también denominado awareness, que consiste en prestar atención a lo que sentimos, pensamos y hacemos mientras estamos viviendo una experiencia. No se limita a comprender intelectualmente por qué actuamos de cierta forma, sino que implica reconocer las emociones, las sensaciones corporales y los impulsos que aparecen antes de reaccionar.

Podemos observarlo cuando nuestra pareja expresa una opinión diferente a la nuestra y sentimos inmediatamente tensión en el cuerpo, enfado o ganas de retirarnos de la conversación; si conseguimos reconocer esas señales antes de actuar, podremos distinguir lo que está sucediendo realmente de aquello que estamos interpretando a partir de nuestros miedos, lo que nos permite responder con mayor libertad en lugar de repetir automáticamente la misma reacción de siempre.

A pesar de esto, tomar conciencia de un comportamiento no garantiza que vayamos a cambiarlo de inmediato, pero sí nos ayuda a reconocer el momento en que empieza a repetirse. En este sentido, las técnicas utilizadas en terapia Gestalt buscan favorecer una observación más completa de nuestra experiencia, incluyendo aspectos emocionales y corporales que habitualmente pasan desapercibidos.

Comenzar a cambiar los patrones que repetimos en nuestras relaciones

El primer paso para conseguir cambiar estos patrones automáticos consiste en observar qué situaciones despiertan de manera recurrente emociones intensas y cómo solemos responder ante ellas, prestando atención especialmente a los momentos en los que sentimos miedo al rechazo, necesidad de aprobación o dificultades para expresar un desacuerdo.

Una forma sencilla de hacerlo es recordar un conflicto reciente e identificar qué ocurrió, qué sentimos, cómo reaccionamos y qué consecuencias tuvo nuestra conducta, ya que esta secuencia permite reconocer respuestas que normalmente realizamos sin pensar.

También resulta útil aprender a diferenciar nuestras necesidades actuales de las expectativas que arrastramos de experiencias anteriores. Así, por ejemplo, si sentimos angustia cuando nuestra pareja necesita pasar tiempo a solas, podemos intentar reconocer si existe una señal real de distanciamiento o si estamos interpretando esa situación desde el miedo al abandono, evitando convertir automáticamente nuestra preocupación en una acusación hacia la otra persona.

Otro aspecto importante consiste en aprender a expresar lo que necesitamos sin renunciar a nuestros propios límites ni responsabilizar a los demás de todas nuestras emociones. En lugar de guardar silencio para evitar una discusión, debemos ser capaces de explicar qué comportamiento nos ha molestado y qué necesitamos que cambie, desarrollando una comunicación asertiva que favorezca el respeto mutuo.

La práctica de pequeños cambios en nuestras respuestas también ayuda a modificar nuestros hábitos. Por ejemplo, alguien que suele buscar aprobación constantemente puede empezar a tomar decisiones sencillas sin necesidad de recibir el beneplácito de otras personas, mientras que una persona acostumbrada a evitar los conflictos puede practicar cómo expresar un desacuerdo con tranquilidad, aceptando que sentirse incómodo durante una conversación no significa necesariamente que la relación esté en peligro.

Cuando estos patrones nos provocan un sufrimiento importante o resultan difíciles de modificar, el acompañamiento de un profesional de la salud mental ofrece un espacio para explorar lo que sucede. En la terapia Gestalt online se utilizan recursos como el diálogo terapéutico, la observación de la experiencia presente o determinados ejercicios experienciales para trabajar emociones y formas de relación.

Al final, no se trata tanto de eliminar nuestras emociones o de encontrar una explicación para cada conflicto, sino de reconocer cuándo estamos reaccionando desde un miedo aprendido y cuándo podemos elegir una respuesta más ajustada a lo que necesitamos actualmente.

Comprender nuestros patrones relacionales nos permite afrontar los vínculos con otras personas de forma más consciente, sin olvidar que construir relaciones saludables también depende del respeto, la reciprocidad y la conducta de las personas con las que nos relacionamos.

  • Gestalt Therapy – Ramu, A., McNamara, S. y Gunturu, S. (2025) – https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK613291/
  • Romantic Love Conceptualized as an Attachment Process – Hazan, C. y Shaver, P. (1987) – https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3572722/
  • Resolving «Unfinished Business»: Efficacy of Experiential Therapy Using Empty-Chair Dialogue – Paivio, S. C. y Greenberg, L. S. (1995) – https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7608354/
Marta Guerri

Marta Guerri es Licenciada en Psicología por la UOC y Diplomada en Enfermería por la UB. Posee la acreditación como Psicóloga General Sanitaria, y cuenta con el Máster en Terapia de la Conducta y la Salud, Máster en Terapia Familiar Socioeducativa, y un Postgrado en Salud Mental y Psiquiatría por la Universitat de Barcelona (UB). Es CEO y gestora de contenidos de Psicoactiva.com, un portal líder en psicología, que ha crecido hasta convertirse en una comunidad de referencia en el ámbito de la psicología y las neurociencias. También ha trabajado en terapia con familias con vulnerabilidad social en el Servicio de Orientación y Acompañamiento a Familias (SOAF) y actualmente ejerce de Psicóloga en la Clínica Fertty, donde se dedica a la atención de pacientes y donantes en tratamientos de fertilidad. Además, es miembro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Tiene publicados varios libros sobre psicología y salud emocional, entre los cuales sen encuentran: "Inteligencia Emocional, una guía útil para mejorar tu vida" y "Entrenamiento mental para mejorar tu inteligencia" de la editorial Mestas Ediciones.