En este artículo veremos detalladamente el miedo al silencio, llamado profesionalmente sedatephobia. Para ello, explicaremos separadamente en qué consiste el término, además de los principales síntomas y causas. Por último, veremos algunas formas de tratarlo.
El miedo, una emoción
El silencio todos lo conocemos; ese momento en el que no se oye nada, no hay ruido, solo escuchamos nuestros pensamientos. En cuanto al miedo, puede que tengamos dudas sobre su definición. El miedo es un sentimiento de angustia provocado por la presencia de un peligro real o imaginario, que proporciona a la persona que lo siente una gran desconfianza y un impulso a creer que ocurrirá un hecho completamente contrario al que se desea.
Todos nos podemos imaginar, ya que lo hemos sentido, lo que es el miedo: miedo a las arañas, a la oscuridad, a los insectos… conocemos cientos y cientos de fobias. Sin embargo, hay otras fobias que no son tan conocidas, ya sea porque no tiene una gran prevalencia o porque no es de alta relevancia, como por ejemplo, el miedo al silencio.
Miedo al silencio o sedatephobia
La sedatephobia o sedatefobia es una de las fobias más extendidas en los últimos años, que se refiere al miedo que experimentan algunas personas cuando están en silencio (Scott, 2021). Esta fobia, al igual que la mayoría, suele estar causado por un episodio traumático o extremadamente negativo, habiendo estado, por ejemplo, encerrado mucho tiempo en un sótano o en un armario, convirtiéndose en un sentimiento que ha experimentado la persona y se va a quedar permanentemente en su mente.
Los expertos de la salud mental ven cada vez más personas sedatefóbicas en sus consultas, y creen que estos números aumentarán exponencialmente en los próximos años, al igual que otros trastornos como el síndrome FOMO, como consecuencia de la alta digitalización (Méndez, 2020). Las personas que sufren de Sedatephobia no pueden soportar el silencio; necesitan constantemente ruido e interacción humana, y esta necesidad constante puede ser muy perjudicial para el individuo en su día a día.
Causas de la fobia al silencio
Entre las causas de dicha fobia específica, encontramos:
- Episodio traumático como haber estado encerrado.
- Haber sido maltratado.
- La noticia de la muerte de un ser querido.
- La tecnología.
Es interesante incidir en que la mayoría de expertos afirmen que la tecnología es uno de los principales causantes de esta novedosa fobia. Con la industrialización y la llegada masiva de las tecnologías, cada vez pasamos menos tiempo con nosotros mismos: estamos siempre con música, hablando con alguien, viendo vídeos, viendo una película… Eso hace que cada vez estemos menos tiempo en silencio y que nos acostumbremos a estar constantemente con ruido, hasta para dormir.
Como ayuda para este problema, Ortega y Gasset (1983) y Erich Fromm (1970) proponen una clara solución aunque no fácil en nuestros tiempos. Ambos autores, al igual que cientos de otros que no se citan aquí, consideran que esto a lo que llamamos fobia es en realidad, en su mayoría, un constructo social, cuyo origen encontramos en los inicios de la industrialización y de la revolución tecnológica.
La razón de este enfoque es que, desde los inicios de ambos acontecimientos, el mundo se ha ido llenando cada vez más de ruido, ya sea con obras, con aparatos que hacen ruidos constantemente, fábricas… Además, afirman que, desde estos hechos, la gente comenzó a pasar menos tiempo consigo mismo, incluso a no poder aguantar el estar sólo en silencio, necesitando siempre algún estímulo visual y sonoro para no escuchar sus pensamientos o escuchar el silencio.
En la actualidad, a todos nos es difícil estar en silencio, ya sea porque estemos con el ordenador, el móvil, los cascos, música…porque estemos con gente o por el ruido constante que hay en la ciudad (coches, obras, fiestas, conciertos). En consecuencia, hemos llegado a un punto en el que si estamos en silencio sin hacer nada podemos llegar a ponernos realmente tristes o a estar aburridos.
Tanto Ortega y Gasset como Fromm coinciden en que la solución es muy obvia: pasar tiempo solos sin hacer nada. Aunque en nuestra sociedad de hoy en día pueda sonar imposible, pasar tiempo solo sin estar haciendo absolutamente nada se puede hacer, incluso podría llegarse a considerar un arte (Fromm, 1970). Lo único que debemos hacer es, poco a poco, intentar exponernos a ese tipo de situaciones. Al principio puede ser aburrido, triste e incluso ridículo, pero poco a poco iremos aprendiendo y nos iremos sintiendo más a gusto con el ambiente y, lo que es más importante, con nosotros mismos.
Síntomas del miedo al silencio
Sobre los síntomas y consecuencias que tiene el miedo al silencio, cabe destacar:
- Temblores.
- Sequedad bucal y sudoración en las manos.
- Incapacidad para hablar o expresarse.
- Sentirse con ganas de llorar y huir.
- Experimentar latidos cardíacos rápidos.
Tratamiento para el miedo al silencio
En cuanto a las soluciones o distintos tratamientos que se pueden realizar, de una forma más clínica, para superar dicha fobia, hay multitud de opciones (Méndez, 2021):
Hablarlo con la familia y con las personas con las que más tiempo se pasa es de gran importancia, ya que podrán escuchar el problema y actuar en consecuencia, pudiendo crear un ambiente más cómodo para la persona afectada. Además, se pueden crear retos y metas de manera conjunta para ayudar a la persona, siendo más sencillo a veces que haciéndolo por uno mismo sin la ayuda de nadie.
Hoy en día, se sabe que muchas terapias modernas como la TCC (o terapia cognitiva conductual), la PNL o la programación neurolingüística y las terapias sistemáticas de desensibilización ayudan a reducir la ansiedad que experimenta Sedatephobe. Estos tratamientos se enfocarán en conocer y llegar a la raíz del miedo al silencio, para después dar las herramientas necesarias para superarlo con éxito.
- Scott, S. M. (2021). How silence rhetorically constructs deafness in A Quiet Place: The silent treatment. In Disability Representation in Film, TV, and Print Media (pp. 145-161). Routledge.
- Gasset, J. O., & Marías, J. (1983). La rebelión de las masas. Orbis. http://manuelosses.cl/VU/ortega%20y%20gasset_la%20rebelion%20de%20las%20masas.pdf
- Fromm, E., & Rosenblatt, N. (2000). El arte de amar. Martins Fontes. https://static0planetadelibroscommx.cdnstatics.com/libros_contenido_extra/44/43960_1_31470_El_arte_de_amar.pdf

