Erich Fromm fue un psicólogo y psicoanalista alemán, asociado con la Escuela de teoría crítica de Frankfurt. Era conocido por desarrollar el concepto de que la libertad era una parte fundamental de la naturaleza humana y por desafiar las teorías de Sigmund Freud.

Biografía

Erich Fromm nació en Frankfur, Alemania, el 1900. De padres judíos ortodoxos, fue hijo único. Dos de sus bisabuelos paternos y su abuelo paterno eran rabinos. El hermano de su madre era un erudito talmúdico muy respetado. A los 13 años, Fromm comenzó sus estudios talmúdicos, que durarían catorce años, tiempo durante el cual estuvo expuesto al pensamiento socialista, humanista y jasídico.

Dos eventos en su vida temprana tuvieron serios efectos en su perspectiva de la vida. El primero, a los 12 años, fue el suicidio de una joven que era amiga de la familia. Su vida tenía muchos buenos atributos, pero no pudo encontrar la felicidad. El segundo, a los 14 años, fue el estallido de la Primera Guerra Mundial. Fromm fue testigo de como muchas personas que eran amables gentiles se volvieron odiosas y homicidas. La búsqueda para comprender la causa del suicidio y la belicosidad subyace en gran parte del pensamiento de Fromm.

Más tarde describiría su infancia como “altamente neurótica”. Fromm se vio fuertemente influenciado así por el comienzo de la Primera Guerra Mundial y desarrolló un gran interés en el comportamiento de los grupos. Comenzó a buscar respuestas a sus preguntas en los escritos de pensadores como Sigmund Freud y Karl Marx.

Estudió sociología en la Universidad de Heidelberg y obtuvo su doctorado en 1922 bajo la supervisión de Alfred Weber. En 1924, comenzó a estudiar psicoanálisis en la Universidad de Frankfurt antes de trasladarse al Instituto de Psicoanálisis de Berlín.

En 1924 conoce a la también psicoanalista Frieda Reichmann, con quien se casa dos años más tarde, aunque se divorció tras cuatro años de convivencia. En 1925 ya ejercía como psicoanalista, y posteriormente fué nombrado profesor de la universidad de su ciudad natal.

En 1926, junto con Karl Landauer, hace el intento de continuar el psicoanálisis en Frankfur. En 1927 hace sus primeras publicaciones como psicoanalista y en los siguientes dos años, funda en Frankfurt el Instituto de Psicoanálisis de Alemania del Sur. También crea el Instituto de Berlín y Psicoanálisis junto con la ayuda de Hans Sachs.

Durante los años 30 daría a conocer sus primeros trabajos sobre psicología religiosa, trabando estrecho contacto con pensadores de la Escuela de Frankfurt, tales como Marcuse, Adorno o Benjamin.

El ascenso del movimiento nazi en Alemania lo lleva a emigrar a tierras americanas, primero a Nueva York, Estados Unidos, donde conoce a grandes figuras refugiadas allí, entre las que desfilan Karen Horney, con la cual tuvo un romance.

En 1949 se traslada a Cuernavaca (México), de cuya universidad sería profesor. Por entonces fue desarrollando una teoría política acorde con sus ideas anteriores, que llamó “socialismo humanista comunitario”, cuya finalidad apuntaría a devolver al ser humano aquellas capacidades que no puede desplegar por causa de la enajenación a que está sometido. Allí realizó también un importante trabajo de enseñanza y difusión del psicoanálisis. Trabaja en la Universidad Nacional Autónoma de México, dirigiendo la colección de Psicología y Psicoanálisis de la editorial Fondo de Cultura Económica. Funda en dicha ciudad la Sociedad Psicoanalítica Mexicana y el Instituto Mexicano de Psicoanálisis, y en 1965, crea la Revista de Psicoanálisis, Psiquiatría y Psicología.

En 1962 fue nombrado profesor de la Universidad de Nueva York y recorrió muchos países dictando cursos.

Contribuciones a la psicología

Hoy, Erich Fromm es considerado como uno de los psicoanalistas más importantes del siglo XX. Si bien Freud tuvo una influencia temprana sobre él, Fromm luego se convirtió en parte de un grupo conocido como los neo-freudianos que incluía a Karen Horney y Carl Jung. Fromm fue crítico con muchas de las ideas de Freud, incluido el complejo de Edipo, los instintos de vida y muerte y la teoría de la libido. Fromm creía que la sociedad y la cultura también desempeñaban un papel importante en el desarrollo humano individual.

Fromm tuvo una gran influencia en la psicología humanista. Él creía que la vida era una contradicción ya que los humanos son parte de la naturaleza y están separados de ella.

De este conflicto surgen necesidades existenciales básicas que incluyen relación, creatividad, arraigo, identidad y un marco de orientación, según Fromm.

El hombre como un ente social

La visión central de Fromm era su concepto de uno mismo como una persona social. Fromm vio el carácter humano básico derivado de nuestra frustración existencial de ser parte de la naturaleza, mientras que necesitábamos elevarnos por encima de la naturaleza a través de nuestro razonamiento y capacidad de amar. La libertad de ser individuos únicos da temor, por lo que los seres humanos tienden a rendirse a los sistemas autoritarios. Fromm ensalzó las virtudes de las personas que toman medidas independientes y usan la razón para establecer sus propios valores morales en lugar de adherirse a las normas autoritarias.

Los seres humanos se han convertido en seres, conscientes de sí mismos, de su propia mortalidad y de su impotencia ante las fuerzas de la naturaleza y la sociedad, y ya no se han unido al universo como lo fueron en su existencia instintiva y prehumana como animales. Según Fromm, la conciencia de una existencia humana desunida es la fuente de toda culpa y vergüenza, y la solución a esta dicotomía existencial se encuentra en el desarrollo de los poderes humanos únicos de amor y razón.

Fromm distinguió su concepto de amor de las nociones populares de amor hasta el punto de que su referencia a este concepto era prácticamente paradójica. Fromm consideraba que el amor era una capacidad creativa interpersonal más que una emoción, y distinguió esta capacidad creativa de lo que consideraba diversas formas de neurosis narcisistas y tendencias sadomasoquistas que comúnmente se presentan como prueba del “amor verdadero”. De hecho, Fromm vio la experiencia de “enamorarse” como evidencia de la falta de comprensión de la verdadera naturaleza del amor, que creía que siempre tenía los elementos comunes de cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento. Fromm también afirmó que pocas personas en la sociedad moderna respetaban la autonomía de sus semejantes, y mucho menos el conocimiento objetivo de lo que otras personas realmente querían y necesitaban.

De su propio trabajo, Fromm explicaría más tarde que quería entender las leyes que gobiernan la vida del hombre individual y las leyes de la sociedad, es decir, de los hombres en su existencia social.

Fromm fue un psicoanalista y pensador alemán célebre por aplicar la teoría psicoanalítica a problemas sociales y culturales.

Muere en Suiza en la ciudad de Murallo (Suiza) en 1980.

Entre sus obras más importantes están El miedo a la libertad, Psicoanálisis de la Sociedad Contemporánea, El Arte de Amar, El Dogma de Cristo, ¿Tener o ser?, La misión de Sigmund Freud, entre otros.