glandula-pituitaria

La glándula pituitaria o hipófisis es una glándula endocrina del tamaño de un guisante y pesa 0.5 gramos en humanos. Es una protuberancia de la parte inferior del hipotálamo en la base del cerebro. La hipófisis descansa sobre la fosa hipofisaria del hueso esfenoidal en el centro de la fosa craneal media y está rodeada por una pequeña cavidad ósea (silla turca) cubierta por un pliegue dural.

La Hipófisis o Glándula Pituitaria

La glándula pituitaria a menudo se llama la glándula maestra porque controla otras glándulas hormonales en su cuerpo, incluyendo la tiroides y las glándulas suprarrenales, los ovarios y los testículos.

Secreta hormonas tanto de la parte anterior como de la parte posterior de la glándula. Las hormonas son sustancias químicas que transportan mensajes de una célula a otra a través de su torrente sanguíneo.

La glándula pineal se divide en tres secciones:

  • El lóbulo anterior: se encuentra involucrado principalmente en el desarrollo del cuerpo, la maduración sexual y la reproducción. Regulan el crecimiento y estimulan las glándulas suprarrenales y tiroideas, así como los ovarios y los testículos. También genera prolactina, lo que permite a las madres producir leche para sus hijos.
  • El lóbulo intermedio libera una hormona que estimula los melanocitos, las células que controlan la pigmentación (el color de la piel) a través de la producción de melanina.
  • El lóbulo posterior: produce la hormona antidiurética, que recupera el agua de los riñones y la conserva en el torrente sanguíneo para prevenir la deshidratación. La oxitocina también se produce por el lóbulo posterior, ayudando en las contracciones uterinas durante el parto y la estimulación de la producción y liberación de la leche, entre otras cosas.

Hipofisis o Glandula Pituitaria

El hipotálamo

Este órganos sirve como un centro de comunicaciones para la glándula pituitaria, mediante el envío de mensajes o señales a la glándula pituitaria en forma de hormonas que viajan a través del torrente sanguíneo y los nervios por el tallo hipofisario. Estas señales, a su vez, controlan la producción y liberación de otras hormonas de la glándula pituitaria que se envían a otras glándulas y órganos en el cuerpo.

El hipotálamo influye en las funciones de regulación de la temperatura, ingesta de alimentos, ingesta de sed y agua, patrones de sueño y vigilia, comportamiento emocional y memoria.

La Adenohipófisis

La Adenohipófisis o pituitaria anterior es la parte anterior de la glándula pituitaria que se forma en la fase embrionaria y es principalmente de naturaleza glandular.

La pituitaria anterior regula varios fisiológicos procesos que incluyen el estrés, el crecimiento, la reproducción y la lactancia. El correcto funcionamiento de la hipófisis anterior se puede determinar a través de análisis de sangre que miden los niveles hormonales.

Sistema Porta Hipotálamo Hipofisario

La adenohipófisis funciona como una verdadera glándula endocrina, ya que está formada por células neurosecretoras. Pero, además, también está bajo un estricto control hormonal por parte del hipotálamo.

Las hormonas del hipotálamo son generalmente péptidos pequeños y reciben el nombre de factores liberadores u hormonas liberadoras, y factores inhibidores u hormonas inhibidoras, según si actúan estimulando o inhibiendo la secreción hormonal de la hipófisis anterior.

Cómo se liberan las hormonas

Hay unos núcleos hipotalámicos, de la zona periventricular (por ejemplo, el arqueado, el periventricular, el área preóptica medial) que sintetizan y envían los factores de liberación o inhibición en la circulación portal (los capilares de la eminencia media). Desde allí son transportados a la adenohipófisis, donde estimulan o inhiben las células que secretan las hormonas hipofisarias.

Las hormonas adenohipofisarias actúan sobre otras glándulas del cuerpo, y estimulan la liberación de hormonas en la sangre. Algunas de estas glándulas son las glándulas suprarrenales, la tiroides, las gónadas, las glándulas mamarias.

Hormonas segregadas por la hipófisis anterior

De las hormonas segregadas por la adenohipófisis, cuatro son hormonas trópicas, es decir, que tienen como diana otra glándula sobre la que actúan para regular su producción hormonal. Estas son las siguientes:

  • Hormona adrenocorticotrópica o corticotropina (ACTH). La sigla con que se conocen habitualmente las hormonas corresponde a su denominación en inglés (ACTH, adrenocorticotrópica hormona).
  • Hormona estimulante de la tiroides (TSH) o tirotropina

Incluyen la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH)

Aparte de estas hormonas trópicas, la adenohipófisis también secreta:

  • Prolactina
  • Hormona del crecimiento (GH) o somatotropina

Teniendo en cuenta el órgano diana de las hormonas hipofisarias, podemos distinguir diferentes ejes hormonales:

  • Eje hipotalamohipofítico corticoadrenal
  • Eje hipotalamohipofítico tiroidea
  • Eje hipotalamohipofítico gonadal
  • Eje de la prolactina
  • Eje de la hormona de crecimiento

Eje hipotalamo hipofítico corticoadrenal

El esquema básico es el siguiente:

El control principal de este eje la ejerce la hormona ACTH de la hipófisis anterior; cuando la ACTH llega a la glándula adrenal se produce la liberación de hormonas. La secreción de ACTH está controlada por la hormona hipotalámica CRH y también por el nivel de hormonas adrenocortical (o corticosuprarrenales) en sangre. Si disminuye el nivel de hormonas adrenocortical, se produce la secreción de CRH y ACTH.

Funciones de las hormonas adrenocorticales

Los glucocorticoides:

  • Incrementan el nivel de glucosa en sangre, aceleran la degradación de las proteínas.
  • En concentraciones elevadas, tienen efectos antiinflamatorios.

Los mineralocorticoides:

  • Provocan retención de iones de sodio y eliminación de iones de potasio por la orina.

Déficit de hormonas adrenocorticales

La enfermedad de Addison, que consiste en un hipofuncionamento de las glándulas suprarrenales. Tiene las siguientes consecuencias: cansancio, apatía, déficits cognitivos, depresión, etc.

Exceso de hormonas corticosuprarrenales

En situaciones de estrés crónico, se libera una gran cantidad de glucocorticoides y eso hace que a medio-largo plazo haya una depresión en el sistema inmunitario, un aumento de la presión sanguínea, daños en el tejido nervioso (por ejemplo, en el hipocampo) y muscular, inhibición del crecimiento, infertilidad, etc.

Eje hipotalamo hipofítico tiroideo

El esquema básico es el siguiente:

El control principal de este eje la ejerce la hormona TSH de la hipófisis anterior; cuando la TSH llega a la glándula tiroides se produce la liberación de hormonas tiroideas. La secreción de TSH está controlada por la hormona hipotalámica TRH y también por el nivel de hormonas tiroideas en sangre. Si disminuye el nivel de hormonas tiroideas, se produce la secreción de TRH y TSH.

Funciones de las hormonas tiroideas

El principal papel es regular los procesos metabólicos y sobre todo de la utilización de los carbohidratos.

También influye sobre el crecimiento y desarrollo, tanto corporal como del sistema nervioso.

Hipotiroidismo

La tiroxina es la única sustancia producida por el cuerpo que contiene yodo; así, pues, la fabricación de esta hormona depende críticamente del suministro de yodo. En zonas donde el contenido de yodo en la alimentación es pobre, muchas personas desarrollan hipertiroidismo. En estos casos, la tiroides se agranda en un intento de producir más hormona, situación conocida como bocio. Actualmente se utilizan sales yodadas para prevenir esta alteración.

Si es durante el desarrollo, hay una detención del crecimiento corporal, malformaciones faciales y reducción del tamaño y la estructura celular del cerebro. Esto conlleva una deficiencia congénita que se denomina cretinismo.

Si se produce más adelante, se observan trastornos conductuales como apatía, depresión, habla retrasada, etc.

Hipertiroidismo

Generalmente, alteraciones fisiológicas y conductuales: insomnio, irritabilidad, nerviosismo, aumento del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea, alteraciones en la temperatura, disminución de peso, etc.

Eje hipotalamo hipofítico gonadal

El esquema básico es el siguiente:

Los mecanismos de control son similares a los explicados por los dos ejes anteriores.

Funciones de las hormonas sexuales

Los andrógenos:

  • Promueven el desarrollo, crecimiento y mantenimiento de los órganos reproductores masculinos.
  • Promueven el desarrollo de las características sexuales secundarias masculinas (forma del cuerpo, tono de voz, barba, etc.).
  • Estimulan el metabolismo de las proteínas.

Los estrógenos:

  • Promueven el desarrollo, crecimiento y mantenimiento de los órganos reproductores femeninos.
  • Promueven el desarrollo de las características sexuales secundarias femeninas (forma del cuerpo, pechos, patrón de pelo, etc.).

Los progestágenos:

  • Preparan las paredes del útero para la implantación del óvulo fecundado.
  • Prepara los pechos para secretar leche.

Eje de la prolactina

La prolactina estimula la producción de leche por las glándulas mamarias. Durante la lactancia, el hipotálamo reduce la secreción de dopamina para que se produzca un nivel suficiente de prolactina y la producción de leche no se detenga.

Eje de la hormona de crecimiento

La hormona de crecimiento o somatotropina estimula el crecimiento del cuerpo mediante la producción de sustancias que regulan el crecimiento de los huesos. Está controlada por la GHRH que estimula su producción y la somatostatina, que la inhibe.

La escasez de GH produce enanismo, mientras que el exceso produce gigantismo. No obstante, si el exceso es en la edad adulta ya no produce gigantismo porque los huesos no pueden crecer en longitud, pero sí se produce acromegalia, caracterizada por un aumento en algunos tejidos como la mandíbula y las articulaciones de manos y pies.

Referencias

Bear, M.F.; Connors, B.W. i Paradiso, M.A. (1998). Neurociencia: explorando el cerebro. Barcelona: Masson-William & Wilkins España.

Bloom, F.E. i Lazerson, A. (1988). Brain, Mind, and Behavior. Nova York: Freeman and Company.

Bradford, H.F. (1988). Fundamentos de neuroquímica. Barcelona: Labor.

Carlson, N.R. (1999). Fisiología de la conducta. Barcelona: Ariel Psicología.

Carpenter, M.B. (1994). Neuroanatomía. Fundamentos. Buenos Aires: Editorial Panamericana.

Del Abril, A.; Ambrosio, E.; De Blas, M.R.; Caminero, A.; De Pablo, J.M. i Sandoval, E. (eds) (1999). Fundamentos Biológicos de la Conducta. Madrid: Sanz y Torres.

Delgado, J.M.; Ferrús, A.; Mora, F.; Rubia, F.J. (eds) (1998). Manual de Neurociencia. Madrid: Síntesis.

Diamond, M.C.; Scheibel, A.B. i Elson, L.M. (1996). El cerebro humano. Libro de trabajo. Barcelona: Ariel.

Guyton, A.C. (1994) Anatomía y fisiología del sistema nervioso. Neurociencia básica. Madrid: Editorial Médica Panamericana.

Kandel, E.R.; Shwartz, J.H. i Jessell, T.M. (eds) (1997) Neurociencia y Conducta. Madrid: Prentice Hall.

Martin, J.H. (1998) Neuroanatomía. Madrid: Prentice Hall.

Nelson, R.J. (1996) Psicoendocrinología. Las bases hormonales de la conducta. Barcelona: Ariel.

Netter, F.M. (1987) Sistema Nervioso, Anatomía y Fisiología. A Colección Ciba de Ilustraciones Médicas (volum 1) Barcelona: Salvat.

Nolte, J. (1994) El cerebro humano: introducción a la anatomía funcional. Madrid: Mosby-Doyma.

La Hipófisis o Glándula Pituitaria: ¿cómo funciona el Sistema de la Adenohipófisis?
5 (100%) 3 votos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.