atencion-selectiva

En 1975, los investigadores Ulric Neisser, Neisser y Becklen, llevaron a acabo un experimento de atención selectiva. Este experimento consistía en la visualización de un vídeo en el que varias personas se pasaban dos pelotas entre ellos. Las instrucciones consistían en contar el número de pases que se producían entre aquellos que llevaban la camiseta de color negro. Sin embargo, a mitad del vídeo, aparecía una mujer caminando entre el resto de individuos. ¿Qué sentido tenía la mujer? ¡Sigamos!.

En el año 1999, en la Universidad de Harvard, Chrisopher Chabris y Daniel Simons, volvieron a replicar el experimento con pequeñas modificaciones. La mujer atravesando la pantalla pasó a ser alguien disfrazado de gorila. Aquí os dejamos el enlace al vídeo original (aunque con las instrucciones en español). Pero, ¿por qué se hizo tan famoso este experimento? Porque, al igual que con la mujer anterior, una gran cantidad de individuos aseguró no haber visto al gorila atravesando la pantalla. ¿Queréis saber más? ¡Comencemos!


¿Qué hay detrás de todo esto?

Este experimento no ha pasado desapercibido en las investigaciones de psicología. Así que un equipo de psicólogos de la Universidad de Utah indagó en este fenómeno de atención selectiva. Jason Watson, uno de los investigadores afirma que «las personas que ven al gorila son más capaces de centrar su atención. Tienen un enfoque flexible, en cierto sentido».

Simons y Chabris pretendieron mostrar las limitaciones de la percepción humana. Y entre estas limitaciones se encontraba la aparición de un objeto inesperado que se nos escapase de la mirada. A este fenómeno se le llamó «ceguera inatencional«. En palabras de Simons y Chabris: «cuando la gente dedica su atención a un área o aspecto de su mundo visual, tiende a no notar objetos inesperados, incluso cuando éstos son sobresalientes, potencialmente importantes y están en frente de nuestra vista».

«El estudio del gorila ilustra dos hechos importantes relativos a nuestras mentes: podemos estar ciegos para lo evidente, y ciegos además para nuestra ceguera».

-Daniel Kahneman-

Los autores añaden que «los sujetos se concentran tanto en contar los pases que se vuelven ciegos ante el gorila que está en frente». Simos y Chabris aseguran que varios sujetos experimentales mostraron enfado cuando les dijeron que el vídeo era el mismo. Es decir, muchos sujetos de los que no vieron el gorila en la primera exposición al vídeo pensaron que fueron engañados. ¿Hasta qué punto nuestra atención selectiva puede llegar a cegarnos tanto?

Cuando conduzcas, no uses el móvil

Este experimento cobra especial relevancia en el uso del móvil al volante. Demuestra que la atención no puede atender al 100% a dos tareas al mismo tiempo. Aunque estemos plenamente convencidos de que aunque miremos el móvil al volante seguimos controlando la carretera, nuestra atención se reduce considerablemente. Es por ello, tan perjudicial atender a nuestro dispositivo móvil cuando conducimos.

Por esta razón, cobra tanta importancia prestar atención 100% a la tarea que estamos realizando. Sobre todo, cuando se trata de algo tan delicado como conducir. Simons asegura que «cuando más te concentras en lo que esperas ver, menos probable es que veas lo inesperado». De esta forma, pone en evidencia, que cuando atendemos al móvil mientras conducimos, es menos probable que veamos un peatón o cualquier otro estímulo inesperado.

 «Existe una cantidad ilimitada de información en el mundo, pero nuestra capacidad para atender la información es bastante limitada».

-Simons-

Simons también ofrece unas frases imprescindibles sobre la capacidad de nuestra atención: «existe una cantidad ilimitada de información en el mundo, pero nuestra capacidad para atender a la información es bastante limitada. Si estás limitado en el número de cosas a las que puedes prestar atención y la atención es la puerta de acceso a la consciencia, solo puedes ser consciente de un subconjunto limitado de lo que hay ahí fuera».

Como indica el investigador, sólo podemos atender a un «subconjunto limitado de lo que hay ahí fuera», esto es, o atendemos al móvil o atendemos al coche. ¿Cuántos accidentes se han producido por el uso del móvil al volante? ¿Qué número de siniestros se han registrado por un pequeño despiste al volante?

Desafortunadamente, los datos dan la razón a este tipo de experimentos. Bartolomé Vargas, fiscal delegado de Seguridad Vial, aseguró en 2018 que la utilización del móvil está siendo la principal causa de siniestros en nuestro país. Sin duda, un dato para reflexionar.

Reflexión final sobre la atención selectiva

Este experimento, más allá de la conducción, también refleja que se nos escapan más cosas de las que pensamos. Cuando observamos un acontecimiento con atención, solemos desatender otros estímulos que aparecen inesperadamente ante nuestros ojos aunque sean destacados o llamativos. Esto nos sugiere varias cuestiones sobre la atención selectiva y nuestra percepción de la realidad.

Por un lado, ¿cuántos debates se originan en torno a si un acontecimiento ha tenido lugar? Varias personas afirman que alguien llevó a cabo una conducta incorrecta, sin embargo, otro número de personas afirman que no. ¿Quién lleva razón? Si observando una misma escena, diferentes sujetos son incapaces de ponerse de acuerdo con un acontecimiento concreto, ¿cómo podemos estar tan seguros de lo que nos dicen nuestros sentidos? Y en última instancia, ¿cómo podemos estar tan seguro de lo que creemos que sabemos? 

1 Comentario

  1. No estoy tan seguro que se pueda comparar con conducir, cuando se conduce, el sujeto sabe que tiene que hacer las dos cosas a la vez, en el video únicamente se le pide que se fije en los pases del balón

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here