El psicólogo estadounidense BF Skinner es mundialmente conocido por desarrollar la teoría del conductismo y por su novela utópica Walden Two (1948).



Primeros años

Burrhus Frederic Skinner nace en un pequeño pueblo de Pennsylvania llamado Susquehanna, el 20 de marzo de 1904. Su padre era un abogado y su madre ama de casa. Durante su crecimiento fue matizado con la idea del trabajo duro y las costumbres muy tradicionales.

Más tarde describió su infancia en Pensilvania como “cálida y estable”. Cuando era niño, disfrutaba construir e inventar cosas; una habilidad que luego usaría en sus propios experimentos psicológicos. Su hermano menor, Edward, murió a los 16 años debido a una hemorragia cerebral.

Durante la escuela secundaria, Skinner comenzó a desarrollar un interés en el razonamiento científico a partir de su extenso estudio de los trabajos de Francis Bacon. Logró una licenciatura en literatura inglesa en 1926 del Hamilton College.



Después de obtener su título universitario, decidió convertirse en escritor, un período de su vida al que luego se referiría como el “año oscuro”. Durante este tiempo, escribió solo unos pocos artículos breves en los periódicos y rápidamente se desilusionó con sus talentos literarios, a pesar de recibir cierto estímulo y tutoría del famoso poeta Robert Frost.

Mientras trabajaba como empleado en una librería, Skinner se topó con las obras de Pavlov y Watson, que se convirtieron en un punto de inflexión en su vida y carrera. Inspirado por sus trabajos, Skinner decidió abandonar su carrera como novelista y entró al programa de posgrado en psicología en la Universidad de Harvard.

Finalmente prefirió decantarse por la Psicología y argumentó que esta es una rama experimental de la ciencia natural, donde es posible controlar y predecir la conducta si se hace bajo una observación directa y en condiciones experimentales de estímulo-respuesta. Quiere prescindir completamente de la conciencia y de la introspección del Psicoanálisis.

Aportaciones a la psicología y el comportamiento humano

Pionero en el análisis experimental de la conducta humana, junto con otros intelectuales de la época fundó la revista “Journal of the Experimental Analysis of Behavior“. Profesor en la Universidad de Harvard desde 1948, introdujo en el programa de clases un curso sobre Ciencia y Comportamiento Humano. Fue el descubridor del Condicionamiento Operante. Fue también una de las figuras más importantes del conductismo.

En el año 1939 desarrolló el Proyecto Pigeon que era un sistema de misiles guiados mediante palomas. En aquella época no se conocía el radar y diseñó este proyecto para poder guiarlos hasta el objetivo.

Skinner también es conocido por su proyecto la Caja de Skinner (Baby box), que construyó al finalizar la Segunda Guerra Mundial cuando tubo a su segunda hija, en la cual puso a prueba su experimento. Consistía en ponerla a dormir o descansar en una caja especial diseñada por él, y en vez de abrigar a la niña con ropa y ponerla en una cuna, en esta caja la temperatura estaba regulada por aire caliente movido por convección. Así estuvo Julie durante los dos y medio primeros años de su vida.

El Condicionamiento Operante de Skinner

En el proceso de condicionamiento operante de Skinner, un operante se refiere a cualquier comportamiento que actúa sobre el medio ambiente y tiene consecuencias. Comparó los comportamientos operantes (las acciones bajo nuestro control) con los comportamientos de los encuestados, que describió como cualquier cosa que ocurra de manera reflexiva o automática, como mover el dedo hacia atrás cuando toca accidentalmente una sartén caliente.

Skinner identificó el refuerzo como cualquier evento que fortalece el comportamiento que sigue. Los dos tipos de refuerzo que identificó fueron el refuerzo positivo (resultados favorables como recompensa o elogio) y el refuerzo negativo (la eliminación de resultados desfavorables).

El castigo también puede jugar un papel importante en el proceso de condicionamiento operante. Según Skinner, el castigo es la aplicación de un resultado adverso que disminuye o debilita el comportamiento que sigue. El castigo positivo implica presentar un resultado desfavorable (prisión, azotes, regaños), mientras que el castigo negativo implica eliminar un resultado favorable después de un comportamiento (quitarle un juguete favorito, ser castigado).

La investigación y la escritura de Skinner lo convirtieron rápidamente en uno de los líderes del movimiento conductista en psicología y su trabajo contribuyó inmensamente al desarrollo de la psicología experimental.

Otros campos de estudio

Otros campos de trabajo en los que estuvo realizando estudios con niños autistas y también en el campo de la enseñanza programada. Analizó la problemática de la enseñanza y diseñó series de refuerzo para ser usadas como métodos de estudio, así como una máquina para aprender ortografía y aritmética.

En sus teorías formales no aplica en absoluto las concepciones del sentido común, según las cuales todo ser humano es consciente y autónomo. En uno de sus libros, Más allá de la libertad y la dignidad (1971), aduce que el concepto de hombre autónomo, que en esencia significa que el ser humano tiene libre albedrío, ha caducado, porque carece de utilidad para predecir y controlar la conducta. Dice que la conducta es conformada por sus propias consecuencias.

Skinner se centra principalmente en los aspectos mecánicos y automatizados del comportamiento humano. En sus teorías no aplica las concepciones del sentido común, según las cuales todo ser humano es consciente y autónomo. En uno de sus libros, Más allá de la libertad y la dignidad (1971), dice que el concepto de hombre autónomo, que en esencia significa que el ser humano tiene libre albedrío, ha caducado, porque carece de utilidad para predecir y controlar la conducta. El tema central de su obra es que la conducta es conformada por sus propias consecuencias. Con él nace el conductismo. Hacemos lo que nos rinde o retribuye, nos abstenemos de hacer lo que no nos rinde o retribuye.

Apoyándose en su antigua carrera literaria, Skinner también utilizó la ficción para presentar muchas de sus ideas teóricas. En su libro Walden Two de 1948, Skinner describió una sociedad utópica ficticia en la que las personas fueron entrenadas para convertirse en ciudadanos ideales mediante el uso del condicionamiento operante.

Su libro de 1971 Más allá de la libertad y la dignidad también lo convirtió en un pararrayos para la controversia, ya que su trabajo parecía implicar que los humanos realmente no poseían libre albedrío. Su libro de 1974 sobre el conductismo fue escrito en parte para disipar muchos de los rumores sobre sus teorías e investigaciones.

Últimos años

Skinner fue un autor prolífico, que publicó casi 200 artículos y más de 20 libros. En una encuesta de psicólogos realizada en 2002, fue identificado como el psicólogo más influyente del siglo XX.

Si bien el conductismo ya no es una escuela de pensamiento dominante, su trabajo en el condicionamiento operante sigue siendo vital hoy en día. Los profesionales de la salud mental a menudo utilizan técnicas operativas cuando trabajan con clientes, los maestros usan con frecuencia refuerzo y castigo para dar forma al comportamiento en el aula, y los entrenadores de animales dependen en gran medida de estas técnicas para entrenar perros y otros animales. El notable legado de Skinner ha dejado una marca duradera en la psicología y en muchos otros campos que van desde la filosofía hasta la educación.

En sus últimos años, Skinner continuó escribiendo sobre su vida y sus teorías. Fue diagnosticado con leucemia en 1989.

Justo ocho días antes de morir, la Asociación Americana de Psicología le otorgó a Skinner un premio por sus logros de por vida.

Skinner muere de leucemia en de agosto de 1990.

Entre los libros de Skinner cabe mencionar La conducta de los organismos (1938) Walden II (1948) y Sobre el conductismo (1974).