Pilip Zimbardo

Philip George Zimbardo (1933) es un eminente psicólogo, investigador y profesor emérito en la Universidad de Stanford. Se hizo conocido por su experimento de la cárcel de Stanford de 1971. Ha escrito varios libros de psicología muy utilizados en la universidad, y es autor de otras obras importantes como El Efecto Lucifer, La paradoja del tiempo y La cura del tiempo. También es el fundador y presidente del Proyecto de Imaginación Heroica, una organización sin fines de lucro destinada a comprender y promover el heroísmo cotidiano.

Biografía

Philip Zimbardo nació el 23 de marzo de 1933 en la ciudad de Nueva York. Es hijo de en una familia de inmigrantes italianos de Sicilia. De pequeño sufrió discriminación y prejuicios debido a su origen familiar y social, ya que eran una familia pobre. Él recuerda como a menudo lo confundían con otras razas y etnias, como la judía, portorriqueña o la negra. Zimbardo afirma estas experiencias tempranas de la vida despertaron su curiosidad sobre el comportamiento de las personas y luego influyeron en su investigación en la universidad.

Estudió en Brooklyn College y se graduó en 1954 con especialización en sociología, antropología y psicología. Zimbardo asistió a la escuela de posgrado en la Universidad de Yale, donde completó su doctorado en psicología en 1959. Posteriormente estuvo un año como impartiendo clases en Yale y siete años como profesor asociado en la Universidad de Nueva York. En 1968, Zimbardo aceptó un trabajo en la Universidad de Stanford como profesor de psicología. En 1971, Zimbardo aceptó un puesto fijo como profesor de psicología en la Universidad de Stanford. Con una subvención del gobierno de la Oficina de Investigación Naval de los EE. UU. Allí desarrolló la Stanford Shyness Clinic en 1977 para ayudar a las personas a superar la timidez en los entornos sociales. Cuando la clínica se mudó del campus de Stanford, pasó a llamarse The Shyness Clinic; Zimbardo pasó décadas estudiando e investigando el comportamiento de culto y el control mental, y testificó sobre el poder de la presión situacional y los sucesos acontecidos en la prisión de Abu Ghraib por parte de tropas estadounidenses a presos irakíes, para que expusiera su teoría de la influencia de la situación en la conducta humana.

El experimento de la cárcel de Stanford

Zimbardo se hizo famoso al concebir el Experimento de la cárcel de Stanford, en el cual algunos estudiantes asumieron el papel de prisioneros y otros de guardianes o carceleros. El propio Zimbardo participó en el estudio, desempeñando el papel de «superintendente de prisión», que podía mediar en las disputas entre guardias y prisioneros.

Instruyó a los guardias a encontrar formas de dominar a los prisioneros, no con violencia física, sino con otras tácticas, al borde de la tortura, como la privación del sueño y el castigo con confinamiento en solitario. Más adelante en el experimento, cuando algunos guardias se volvieron más agresivos, quitaron las camas de los prisioneros (para que tuvieran que dormir en el suelo), y los obligaron a usar cubos guardados en sus celdas como inodoros, y luego negaron permiso para vaciarlos. Ni los otros guardias ni el propio Zimbardo intervinieron. Sabiendo que sus acciones eran observadas pero no reprendidas, los guardias consideraron que tenían aprobación implícita para tales acciones.

En entrevistas posteriores, varios guardias dijeron a los entrevistadores que sabían lo que Zimbardo quería que sucediera, e hicieron todo lo posible para que eso sucediera.

En menos de dos días dentro del estudio, un recluso comenzó a sufrir depresión, ira descontrolada, llanto y otras disfunciones mentales. El prisionero fue finalmente liberado después de gritar y actuar inestable frente a los otros reclusos. Este prisionero fue reemplazado por uno de los suplentes.

Al final del estudio, los guardias habían ganado el control total sobre todos sus prisioneros y estaban utilizando su autoridad sin contemplaciones. Un prisionero había llegado incluso a una huelga de hambre. Cuando se negó a comer, los guardias lo pusieron en confinamiento solitario durante tres horas (aunque sus propias reglas establecían que el límite de que un prisionero pudiera estar en confinamiento solitario era solo una hora). En lugar de que los otros prisioneros miraran a este preso como un héroe y le apoyaran en su huelga, todos aseguraron que era un mal prisionero y un alborotador.

Los prisioneros y los guardias se habían adaptado rápidamente a sus roles, yendo más allá de los límites de lo que se había predicho y conduciendo a situaciones peligrosas y psicológicamente perjudiciales. El propio Zimbardo comenzó a ceder ante los roles de la situación. Él mismo lo plasmó explicando que «las situaciones pueden tener una influencia más poderosa sobre nuestro comportamiento de lo que la mayoría de las personas aprecian, y pocas personas reconocen».

Según las conclusiones que extrajo del estudio, toda persona puede convertirse según lo requieran las circunstancias, en un torturador o en un héroe.

Las preocupaciones éticas que rodean el estudio son comparables a las del experimento de obediencia de Milgram, que se realizó en 1961 en la Universidad de Yale por Stanley Milgram, ex amigo de la escuela secundaria de Zimbardo.

El Efecto Lucifer

El efecto Lucifer es un libro que escribió tras sus hallazgos en el experimento de la prisión de Stanford. Zimbardo asegura que las características de la personalidad pueden desempeñar un papel de violencia o sumisión según sea el caso. Según él, los humanos no pueden definirse como buenos o malos per sé, porque tenemos la capacidad de ser ambas cosas, especialmente dependiendo del entorno social.

Todo esto lo expone ejemplificando los acontecimientos que sucedieron en el Centro de Detención de Abu Ghraib, en el que el equipo de defensa, incluido Gary Myers, argumentó que no eran los guardias de la prisión los culpables del abuso físico y mental de los detenidos, sino las políticas de la administración Bush.

Según Zimbardo, «las personas buenas pueden ser inducidas, seducidas e iniciadas a comportarse de manera maligna. También pueden ser conducidas a actuar de manera irracional, estúpida, autodestructiva, antisocial y sin sentido cuando están inmersas en ‘situaciones totales’ ‘que impactan la naturaleza humana en formas que desafían nuestro sentido de la estabilidad y consistencia de la personalidad individual, del carácter y de la moralidad”.

Aportaciones a la psicología

El experimento de la prisión de Stanford de Philip Zimbardo sigue siendo un estudio tan importante como controvertido en nuestra comprensión de cómo las fuerzas situacionales pueden influir en el comportamiento humano. Su estudio volvió a tomar relevancia años después cuando salieron a la luz los informes de los abusos de prisioneros de Abu Ghraib en Irak. Muchas personas, incluido Zimbardo, sugirieron que los abusos en Abu Ghraib podrían ser ejemplos reales de los resultados observados en su experimento.

Zimbardo ejerció como Presidente de la Asociación Americana de Psicología en 2002, y ha sido profesor emérito en Stanford desde 2003. Trabaja con el Greater Good Science Center en UC Berkeley y es el fundador y director del Heroic Imagination Project, una organización diseñada para reconocer y avanzar el heroísmo cotidiano. Su popular serie PBS, Discovering Psychology, enseña principios y teorías psicológicas básicas al gran público.

Publicaciones

Zimbardo, PG (1972). El experimento de la prisión de Stanford es un estudio de simulación de la psicología del encarcelamiento. Philip G. Zimbardo, Inc.

Zimbardo, PG (1977/1991). Timidez: qué es, qué hacer al respecto. Reading, MA: Perseus Press.

Zimbardo, P. (2007). El efecto Lucifer: comprender cómo las personas buenas se vuelven malvadas. Nueva York, NY: Random House.

Zimbardo, PG y Boyd, JN (2008). La paradoja del tiempo. Nueva York: Free Press, Simon & Schuster.

Gerrig, R. y Zimbardo, PG (2010). Psicología y vida (19ª ed.). Boston, MA: Allyn y Bacon.