Verificación PsicoActiva ×
Redactado por:
Actualizado: 20 de junio, 2024
Este contenido ha sido revisado por expertos para garantizar su precisión y fiabilidad.

Explicación del procesamiento visual y las corrientes ventral y dorsal

Descubre cómo el procesamiento visual espacial a través de las corrientes ventral y dorsal nos permite interactuar con los objetos.

A pesar de lo extraño que pueda parecer, existen dos vías o corrientes que procesan la información para facilitar nuestra interacción con los objetos. Son las corrientes ventral y dorsal.

A través de ellas, el procesamiento visual espacial de la información nos permite alcanzar y describir un objeto.

Procesamiento visual espacial

Milner y Goodale (2008) analizaron el modelo de las dos vías del procesamiento visual espacial «analizando la transformación de la información visual en comandos de la mano para alcanzar objetos (visión para la acción); y la visión para la percepción». Sus apuntes sobre esta teoría están basados en diversos estudios neuropsicológicos a partir del principio de doble disociación. Dos condiciones patológicas fueron las que llamaron su atención: la agnosia visual (lesión temporal inferior) y la ataxia óptica (lesión parietal superior).

Según Milner y Goodale, la visión para la percepción posee un sustrato neuroanatómico con la vía ventral. Las neuronas del lóbulo temporal inferior responden de forma pasiva a estímulos visuales y, de esta forma, se facilita la identificación de las características de los objetos. Por otro lado, la visión para la acción, asociada a la vía dorsal, tiene su referente neuroanatómico en el lóbulo parietal posterior.

Corrientes Ventral Y Dorsal

Corriente o vía visual dorsal

La corriente dorsal se proyecta desde la corteza visual primaria a la corteza preestriada dorsal y de aquí a la corteza parietal posterior. Si profundizamos un poco más, Macaluso y Maravita (2010), afirman que la corriente dorsal:

consiste en una serie de proyecciones occipitoparietales que siguen su curso a través del fascículo longitudinal superior; éstas interconectan con el estriado, pre-estriado y áreas inferiores del parietal.

Ungerleider y Mishkin (1983), afirman que esta corriente está implicada en la percepción del «dónde». Es decir, en lugar en el que se localizan los objetos. Los pacientes con lesión en la corteza parietal posterior suelen mostrar problemas a la hora de coger con precisión los objetos. Sin embargo, pueden describirlos perfectamente.

El equipo de Silvia Chávez (2012), describe que la vía dorsal:

funcionalmente se ha relacionado con la representación de relaciones espaciales y el control de los movimientos oculares y extremidades.

Corriente o vía visual dorsal

Las proyecciones occipitoparietales se conectan al sistema límbico y la corteza frontal dorsal, de esta forma, se construyen mapas así como la guía visual de los actos motores (Warrington y McCarthy, 1994).

Corriente, ruta o vía ventral

La corriente ventral va desde la corteza visual primaria a la corteza preestriada ventral y de aquí a la corteza inferotemporal. El equipo de Silvia Chávez (2012) la describe como:

un sistema de proyecciones multisinápticas occipitotemporales que siguen su curso por el fascículo longitudinal inferior; esta vía interconecta áreas del estriado, preestriado y áreas temporales inferiores.

Ungerleider y Mishkin (1983), postulan que esta corriente se encarga de la percepción del «qué». Esto es, qué son los objetos. Los pacientes con lesión en la corteza inferotemporal suelen tener problemas para describir objetos que no les cuesta coger. Las proyecciones multisinápticas pasan por regiones del sistema límbico temporal y establecen contacto con la región ventral del lóbulo temporal. De esta forma, es posible la asociación de objetos con otros eventos y las acciones motoras y emocionales.

Test de percepción visual
Lectura Recomendada

¿Qué pasa si una de las corrientes ventral y dorsal están alteradas?

Imaginemos que alguien está describiendo perfectamente un objeto que tiene delante, por ejemplo, una pelota. Le damos la orden de cogerla, pero le cuesta. Ahora imaginemos que alguien puede coger la pelota sin problemas, pero tiene dificultades para describirla. ¿Qué está pasando? Al parecer, el procesamiento visual espacial está fallando. Es decir, de las corrientes ventral y dorsal, una alterada. Por lo tanto, podemos asir el objeto, pero no describirlo correctamente y viceversa.

Teoría del control del comportamiento

Logothetis y Sheingerg (1996) hablan de la teoría del control del comportamiento en oposición a la teoría de la percepción consciente. La diferencia principal entre ambas teorías, es que la teoría del control del comportamiento haría hincapié en qué se emplea la información y no se centraría solo en el tipo de información (teoría de la percepción consciente).

Esta teoría afirma que los pacientes con daño en la corriente dorsal pueden desarrollar un bajo rendimiento en pruebas de localización y movimiento a causa de que la mayoría de este tipo de pruebas implican medidas manipulativas.

¿Qué tal andas de la vista?
¿Qué tal andas de la vista?

Te proponemos un reto de lo más curioso. Observa atentamente esta imagen. Si te fijas bien, verás que se vislumbran...

Lectura Recomendada

Por otro lado, los pacientes con lesiones en la corriente ventral, pueden tener un rendimiento deficiente en pruebas de reconocimiento visual porque la mayoría de estas pruebas implican un informe verbal, y por lo tanto, consciente. Existen dos premisas que respaldan la teoría del control del comportamiento:

  1. Las lesiones bilaterales de la corriente ventral de algunos pacientes, les impide la experiencia consciente de ver y, a pesar de ello, pueden interaccionar con objetos a través de una guía visual.
  2. Algunos pacientes afectados por lesiones bilaterales de la corriente dorsal son capaces de ver objetos de forma conscientes pero no pueden interactuar con ellos aunque se les ofrezca orientación visual.

Test de la memoria visual
Test de la memoria visual

Mira atentamente la imagen que te aparecerá tras pulsar el botón "Comenzar". Dispones de dos minutos para memorizar tantos detalles...

Lectura Recomendada

  • Chávez, S., Cruz, F., Orozco, G. y Vélez, A. (2012). Procesamiento cortical de la visión: interacción de subsistemas perietales. Revista chilena de neuropsicología, 7, (3), 102-107.
  • Logothetis, N. y Sheinberg, D. (1996). Visual object recognition. Annual Review Neuroscience, 19, 577-621.
  • Macaluso, E. y Maravita, A. (2010). The representation of space near the body through touch and vision. Neuropsychologia, 48, (3), 782-795.
  • Milner, A. y Goodale, M. (2008). Two visual systems reviewed. Neuropsychologia, 46, (3), 774-785.
  • Ungerleider, L., Mishkin, M. y Macko, K. (1983). Trends in Neurosciencie, 6, 414-417.
  • Warrington, E. y McCarthy, R. (1995). Multiple meaning systems in the brain: a case for visual semantics. Neuropsychologia, 32, (12), 1465-1473.
Foto del avatar

Licenciado en Psicología por la Universidad de Granada. Psicólogo Sanitario. Máster en Inteligencias Múltiples por la Universidad de Valencia. Instructor en Meditación Budista por el Centro Internacional de Estudios Budistas.