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Daniel Goleman es un afamado psicólogo, autor y profesor estadounidense que es reconocido a nivel mundial gracias a la publicación de su libro Emotional Intelligence (en español Inteligencia Emocional) en 1995 y el desarrollo de la teoría de la existencia de este tipo de inteligencia en el ser humano.

Posteriormente Goleman también trató la Inteligencia social, y escribió sus hallazgos en la segunda parte del libro Inteligencia Emocional.

Trabajó durante algunos años como redactor de la sección de ciencias de la conducta y del cerebro del periódico The New York Times. Ha sido editor de la revista Psychology Today y fue profesor de psicología en la Universidad de Harvard, en la que obtuvo su doctorado. También es co-fundador de la Collaborative for Academic, Social and Emotional Learning (Sociedad para el Aprendizaje Académico, Social y Emocional) en el Centro de Estudios Infantiles de la Universidad de Yale, cuya misión es ayudar a las escuelas a introducir cursos de educación emocional.

En qué consiste la Inteligencia Emocional

Para Daniel Goleman, la Inteligencia Emocional consiste en:

Conocer las propias emociones

El principio de Sócrates conócete a ti mismo” se refiere a esta pieza clave de la inteligencia emocional: tener conciencia de las propias emociones; reconocer un sentimiento en el momento en que ocurre. Una incapacidad en este sentido nos deja a merced de las emociones incontroladas.

Manejar las emociones

La habilidad para manejar los propios sentimientos a fin de que se expresen de forma apropiada se fundamenta en la toma de conciencia de las propias emociones. La habilidad para suavizar expresiones de ira, furia o irritabilidad es fundamental en las relaciones interpersonales.

Motivarse a sí mismo

Una emoción tiende a impulsar hacia una acción. Por eso, emoción y motivación están íntimamente interrelacionados. Encaminar las emociones, y la motivación consecuente, hacia el logro de objetivos es esencial para prestar atención, automotivarse, manejarse y realizar actividades creativas. El autocontrol emocional conlleva a demorar gratificaciones y dominar la impulsividad, lo cual suele estar presente en el logro de muchos objetivos. Las personas que poseen estas habilidades tienden a ser más productivas y efectivas en las actividades que emprenden.

Reconocer las emociones de los demás

Un don de gentes fundamental es la empatía, la cual se basa en el conocimiento de las propias emociones. La empatía es la base del altruismo. Las personas empáticas sintonizan mejor con las sutiles señales que indican lo que los demás necesitan o desean. Esto las hace apropiadas para las profesiones de la ayuda y servicios en sentido amplio (profesores, orientadores, pedagogos, psicólogos, psicopedagogos, médicos, abogados, expertos en ventas, etc.).

Establecer relaciones

El arte de establecer buenas relaciones con los demás es, en gran medida, la habilidad de manejar las emociones de los demás. La competencia social y las habilidades que conlleva, son la base del liderazgo, popularidad y eficiencia interpersonal. Las personas que dominan estas habilidades sociales son capaces de interactuar de forma suave y efectiva con los demás.

¿Qué es la Empatía?

La empatía, es la capacidad de percibir, compartir y comprender lo que otro ser puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona cuando se afecta a otra.

Empatía es, según el diccionario, la capacidad de una persona de vivenciar la manera en que siente otra, y compartir sus sentimientos. En un sentido más coloquial se trata de ponerse en la piel del otro, entendiendo sus penas, sus alegrías, sus miedos, temores, motivaciones, actitudes, capacidades y manteniendo una escucha proactiva para comprender y captar mejor el mensaje que nos quiere transmitir.

Daniel Goleman en su libro “La Inteligencia Emocional” afirma que para desenvolverse en la Sociedad se necesita tanto de la Inteligencia Racional como la Emocional, Daniel Goleman afirma que la primera oportunidad para dar forma a los ingredientes de la Inteligencia Emocional son los primeros años de vida, aunque estas capacidades continúan formándose en la Escuela. Las capacidades emocionales que los niños adquieren en años posteriores se construyen sobre esos primeros años y son la base esencial de todo aprendizaje.

Las destrezas emocionales incluyen el autoconocimiento, la identificación, expresión y manejo de los sentimientos, el control de los impulsos y las gratificaciones demoradas, el manejo del estrés y la ansiedad. Una habilidad clave para el control de los impulsos es conocer la diferencia entre sentimientos y acciones, y el aprendizaje de cómo tomar mejores decisiones emocionales mediante el control del impulso al actuar, identificando luego acciones alternativas y sus consecuencias posteriores. Muchas de las actitudes son interpersonales: la interpretación de las tendencias sociales y emocionales, prestar atención, resistir las influencias negativas, ponerse en el lugar de los otros y tener el comportamiento adecuado en cada ocasión.

Tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente. Daniel Goleman

Referencias

Goleman, Daniel. (1995) La inteligencia emocional. Nueva York: Bantam.
Goleman, Daniel. (1998) Trabajando con inteligencia emocional. Nueva York: Bantam
http://internationaljournalofcaringsciences.org/docs/Vol1_Issue3_03_Ioannidou.pdf
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S244540791730023X

La Inteligencia Emocional y su relación con la Empatía
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