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El ser humano por naturaleza es un ser social, gracias a esto logra resolver diferentes situaciones que se le presentan. En ocasiones por las influencias negativas de las tecnologías de la información olvidamos que la idea no es recibir, sino aprender a dar al otro sin esperar nada a cambio; esto es algo que se aprende y por esta razón esta ocasión hablaremos sobre la Conducta Prosocial y cómo podemos promoverla en niños para que cuando crezcan velen por una mejor sociedad.

Conducta Prosocial, ¿qué es eso?

Cuando hablamos de conducta hacemos referencia a todo el repertorio de conductas tanto verbales como no verbales (o corporales), a través de las cuales se interactúa con un entorno. Por ejemplo: cuando la profesora pregunta si alguien tiene alguna pregunta, Juan evidencia una conducta cuando levanta la mano para aclarar algo que no entendió.

Mientras tanto, cuando decimos prosocial la sílaba “pro” significa a favor de y social hace alusión a la sociedad (o las demás personas). Entonces uniendo todo, una conducta prosocial sería aquella manifestación verbal o no verbal por medio de la cual se busca ayudar o colaborar a los demás de una forma u otra con una acción específica. Por ejemplo: cuando una madre va caminando con su hijo y se cruzan con un vagabundo en la calle que les pide para comer algo, el niño decide regalarle el helado que le compró la mamá, eso es conducta prosocial. Este tipo de conductas buscan ayudar a una o más personas, sin tener que dañar a otras.

¿Por qué promover la Conducta Prosocial en los niños?

Como seres humanos debemos reconocer que cualquier tipo de situación que se presente en la vida, implica un contacto con otras personas. Por ejemplo: un niño en el colegio cuando debe exponer un tema en grupo, este niño tiene que aprender a organizar la forma de trabajo con sus compañeros para hacer una buena exposición y que todos consigan una buena calificación en la materia. Con esto quiero evidenciar que las situaciones sociales en la infancia son sencillas y conforme vamos creciendo se van tornando más complejas.

Por eso, desde la primera infancia (es decir desde los primeros 6 años de vida) se debe fomentar menos el egoísmo y más la preocupación por el otro, por apoyarlo, por colaborarle en lo que se pueda.

¿Cómo lo hago?

Para promover las habilidades prosociales en niños debe tenerse en cuenta el siguiente esquema básico. Inicialmente se muestra a los niños cómo hacer una conducta específica a través de un modelo (es decir un adulto que les muestra paso a paso qué se debe hacer).

De acuerdo a lo anterior, el modelaje o aprendizaje por imitación, se basa en la observación, se busca que un niño adquiera nuevas conductas, especialmente aquellas que jamás ha realizado. Es importante que el observador, para este caso el niño/a tenga un grado de afinidad con el modelo, ya que esto facilitará el aprendizaje de nuevas conductas.

Después de esto continúa el juego de roles, donde cada persona tiene un papel específico que normalmente no realiza, esto es lo que hacen los actores cuando están en una película; por ejemplo: en Titanic cuando Leonardo Dicaprio actuó como Jack este era un personaje totalmente distinto al actor. En este caso el niño debe elegir de forma voluntaria participar, se debe improvisar las conductas que se simulan y debe existir una recompensa o refuerzo para él (debe ser algo positivo/agradable que motive al niño a participar en el juego de roles).

Posterior a esto debe realizarse una retroalimentación sobre el desempeño del niño, haciendo énfasis primero en lo que hizo bien y lo que debe mejorar. Por último, se debe crear una (o varias situaciones) donde el niño tenga la oportunidad de experimentar cómo realizar esta conducta prosocial que aprendió en otros espacios de la vida real. Por ejemplo: crear una situación conflictiva (ficticia) con los compañeros y mostrarle cómo resolverla a través de la conducta prosocial (empatía hacia el otro, actividades cooperativas, compartir o intercambiar objetos con el compañero y tareas y juegos de ayuda).

En conclusión…

Es importante que los padres promuevan desde casa, colegio y otros espacios la conducta prosocial en sus hijos, esto con el objetivo de crear fortalezas psicológicas que les servirán a los niños siempre; porque conforme van creciendo van teniendo nuevos retos sociales que afrontar, cada día de forma más autónoma e independiente y por eso se debe trabajar diariamente para que sean personas que sepan vivir sanamente en sociedad. Recordemos que….. ¡un niño feliz será un adulto que le aportará positivamente a la sociedad del futuro!

Bibliografía

  • (1) Guioteca (2016). ¿Qué es la conducta prosocial? La interacción positiva con otros. Extraído de: https://www.guioteca.com/psicologia-y-tendencias/que-es-la-conducta-prosocial-la-interaccion-positiva-con-otros/
  • (2) McGinnis H y Goldstein A. (s. f.). Programa de habilidades para la infancia temprana.
  • (3) Rodríguez E. (2019). ¿Qué es la conducta prosocial y cómo se desarrolla?. Extraído de: https://psicologiaymente.com/social/conducta-prosocial
La Conducta Prosocial en los niños y sus beneficios
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