¿Eres un padre demasiado sobreprotector?

 Es evidente que a todos nos preocupan nuestros hijos, su educación, su alimentación, que no les ocurra nada malo... pero a veces esta preocupación se puede transformar en algo casi obsesivo que nos impulsa a vigilar constantemente cada movimiento de nuestro hijo y a quererlo dirigir a nuestra manera, sin esperar a que sea él mismo el que tome sus propias decisiones, aunque éstas puedan ser equivocadas, para que así pueda aprender de sus errores.

Unos hijos de padres sobreprotectores, aunque no lo creamos, pueden acabar siendo agresivos, pero también pueden desarrollar una personalidad tímida, inhibida, insegura, con la autoestima baja porque nunca se han sentido seguros sin sus progenitores. No han tenido que enfrentarse a frustraciones y no saben como hacerlo cuando realmente deben empezar a vivir por sí solos.

Inicio del test

1

Mi hijo tiene móvil y suelo llamarle para saber que está bien cuando no está en casa


2

Si le digo que No a algo, nunca cambio de parecer, es que no y punto, debe aprender a respetarme


3

A menudo me pongo en contacto con el maestro de la escuela para saber cómo evoluciona mi hijo


4

Siempre que puedo ayudo a mi hijo a hacer los deberes, así aprende mejor


5

Cuando mi hijo era pequeño, me alteraba mucho que llorase y hacía todo lo posible para que parara (cogerle en brazos, abrazarle, dejarle dormir en mi cama, darle algún capricho, etc.)


6

Si me pide algo que no puedo o no quiero darle, no me importa que monte una escena, aunque sea delante de otra gente o en la calle, soy firme en mis decisiones


7

Soy bastante sufridor/a, enseguida me preocupo por si a mi hijo le puede faltar algo


8

Las decisiones sobre mi hijo las suelo tomar yo, él no sería capaz


9

En casa quiero que mi hijo tome responsabilidades y ayude, incluso en la cocina cuando ya tenga la edad suficiente


10

Cuando vamos con amigos sé que mi hijo es el que mejor se porta y el más inteligente


11

No soporto que mi hijo me diga que no me quiere y hago todo lo posible para que esto no ocurra, por eso le suelo complacer en sus demandas


12

Si mi hijo se porta mal no me importa castigarle, creo que en ocasiones puede ser necesario e incluso beneficioso


13

Creo que cuantos más cuidados ofrezca a mi hijo, reflejará más el amor que siento por él


14

Cuando mi hijo era un bebé iba a menudo a ver cómo dormía y comprobaba si respiraba correctamente


15

Mi hijo se viste solo desde los 3-4 años, sólo a veces requiere mi ayuda


16

Mi hijo no suele ordenar sus juguetes, casi siempre lo hacemos los padres


17

Si se pelea con algún amigo, en principio dejo que arreglen sus diferencias por sí solos. Si no es posible intervengo después


18

Cuando estoy con mi hijo siempre le alabo y le felicito, es muy importante sentirse querido



Psicóloga con Máster en Terapia de la Conducta y la Salud. Máster en RRHH. Diplomada en Enfermería con postgrado en Salud Mental. Psicóloga especializada en terapia con familias con vulnerabilidad social en el Servicio de Orientación y Acompañamiento a Familias (SOAF).

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