Personalidad Alfred Adler

Alfred Adler afirma que cada persona es responsable de sus decisiones y del estilo de vida que adopta. Sin embargo, esto no lo llevó a negar el hecho de que existen factores externos a la persona que influyen en su estilo de vida.

Entre estos factores se encuentran: la sobreprotección y la desatención. Ambos estilos de vida pueden llevar a la persona a la desadaptación. Debido a que el estilo de vida se determina en edades tempranas, la familia influye de manera directa en estos dos factores.

Para Alfred Adler la conducta de los padres es fundamental en el desarrollo de la personalidad

Hay una serie de pautas y modelos socioeducativos que influyen notablemente al infante.

La sobreprotección

La sobreprotección se presenta en los niños como consecuencia de una falta de amor. Se da porque los padres trataron al niño con tanta indulgencia, e hicieron tantas cosas por ellos que les hicieron creer que no son capaces de resolver un conflicto por si solos. Como consecuencia, las personas sobreprotegidas buscan constantemente a alguien que abastezca sus necesidades.

Las personas que adoptan este estilo de vida, se caracterizan por tener pocas habilidades sociales. Además, tienden a creer que tienen el derecho de ser los primeros y de estar por encima de los demás. También, presentan desánimo intenso y emociones desmesuradas ante los problemas.

La desatención

Los niños que han sido desatendidos por sus padres suelen presentar un desarrollado desadaptado. Esto se observa en niños abandonados, así como en huérfanos, en hijos ilegítimos y en aquellos que, simplemente, no eran deseados.

Todas estas situaciones hacen ver al niño que no tiene apoyo de nadie, lo cual hace que vean cualquier tarea como inalcanzable o extremadamente difícil. Estos niños actúan sin el más mínimo interés social, sin confianza en sí mismos o en los demás. Suelen ser agresivos y viven con frustración y recelo.

Los niños desatendidos pueden pasar al otro extremo y caer en la sobreprotección, ya que cuentan con un gran número de carencias afectivas. Si alguien accede a llenar ese vacío en su interior puede hacer que estas personas entren una relación de dependencia con aquél.

La constelación familiar según Alfred Adler

Con el término constelación familiar, Alfred Adler hacía referencia al orden de nacimiento, el tiempo que existía entre los nacimientos de los hermanos y el sexo de cada uno.

Analizó esta variable, ya que las interacciones que una alguien tiene con sus hermanos influyen en el desarrollo de la personalidad. Adler estipuló diferentes hipótesis sobre la influencia del orden de nacimiento de los hermanos en una familia.

El primogénito

El primer hijo tiene, en un principio, toda la atención por parte de sus padres. Por lo tanto, tiende a ser consentido y son más propensos a conductas de superioridad y de ansiedad.

Estos experimentan una situación particular, ya en un comienzo son el centro de atención y de un momento a otro, estos son “destronados”. La situación es compleja para ellos. De esta manera, son los únicos que realmente sienten esta pérdida de de atención cuando llega el segundo hijo.

En este punto influye la edad del niño, ya que el si el niño tiene unos 3 años o más lo más seguro, según Alfred Adler, es que ya haya establecido su estilo de vida. De manera que, si su estilo de vida ya era egoísta, su actitud con el segundo hijo tenderá hacia el rencor. Por contra, si el estilo de vida adoptado era sano o de cooperación, su actitud y comportamiento no tiene por qué cambiar.

La situación sería distinta si el niño tuviera menos de 3 años, ya que para esta edad no habría adoptado un estilo de vida. Entonces, sus sentimientos y comportamientos serán inconscientes, lo que dificultará su flexibilidad en el futuro. Cuando un niño no resuelve el conflicto que tiene con el destronamiento, entonces tienden a no adaptarse y es probable que se conviertan en neuróticos.

El segundo hijo

Según Alfred Adler, que era el segundo hijo en su familia, estos niños nacen en una posición más conveniente. El segundo hijo se orienta con base en la relación y forma de ser del primer hijo.

Dicho de otra forma, si el comportamiento del hermano mayor con respecto al menor es egoísta, entonces el menor empezará a desarrollar un estilo de vida competitivo. De igual manera, si el hermano mayor tiene una personalidad mucho más cooperativa con el menor, entonces su personalidad se desarrollará más en torno a la cooperación.

El hijo menor

El hijo menor se desenvuelve en un ambiente cálido, por lo cual existe la posibilidad de que se convierta en un niño consentido y tener sentimientos de inferioridad. Sin embargo, esta posición puede tener muchos otros beneficios, como la motivación de superar a sus hermanos mayores.

El hijo único

El hijo único, al no presentar la necesidad de competir con sus hermanos, tiende a identificarse antes con el estilo de vida adulta. Por lo tanto, desarrolla un sentimiento de superioridad, además de una actitud poco cooperativa. Estos niños también pueden ser carne de sobreprotección.

Referencias

  • Adler, A., Bernstein, J., Brachfeld, F. O., Bernstein, J., & Rodríguez Bustamante, N. (1965). El carácter neurótico. Paidós,.
  • Adler, A. (1957). La ciencia de vivir. Diana.
  • Oberst, U., Ibarz, V., & León, R. (2004). La psicología individual de Alfred Adler y la psicosíntesis de Olivér Brachfeld. Revista de Neuro-Psiquiatría67(1-2), 31-44.
Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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