El estigma sobre las enfermedades mentales trae consigo terribles consecuencias, sobre todo para las víctimas quienes, en lugar de buscar apoyo psicológico, se enfrentan solos a sus padecimientos.
Un estigma es una marca o una huella y, de acuerdo con los estudios en el área, un estigma sobre las enfermedades mentales ocurre cuando alguien ve de una manera negativa a quien sufre de un trastorno o problema psicológico.
De hecho, los estigmas sobre las enfermedades mentales abundan, y es por esto que muchas personas consideran que quienes tienen un padecimiento de esto tipo están asociados de alguna manera con la violencia o con algún tipo de peligrosidad.
Padecer de un trastorno mental es más común de lo que se pueda imaginar, sin embargo, ni la vida ni las consecuencias emocionales son fáciles para quienes son víctimas de estigmatización.
Otras investigaciones señalan que, quienes padecen trastornos mentales, deben lidiar en la cotidianidad con barreras y obstáculos sociales, bien sea con otras personas o con instituciones.
Dichos estigmas desencadenan posteriormente prejuicios y actos discriminatorios hacia quienes son estigmatizados, pudiendo ocasionarles baja autoestima y una menor calidad de vida.
Asimismo, los actos discriminatorios y la estigmatización se relacionan con una baja adherencia a los tratamientos médicos.
De igual manera, estas mismas investigaciones han observado que las personas estigmatizadas debido a las enfermedades mentales tienen dificultad para acceder a espacios educativos o laborales, establecer relaciones amistosas o de pareja, lo cual se traduce en un problema de inclusión social.
Los estigmas sobre las enfermedades mentales también son un impedimento o una barrera cuando la persona que padece de un trastorno requiere de asistencia médica, pues, mayormente duda en buscar apoyo psicológico o psiquiátrico.
Estigma sobre las enfermedades mentales y sus consecuencias negativas
Generalmente, quienes padecen del estigma por enfermedades mentales tienen que escuchar comentarios negativos por parte de otras personas que no comprenden la situación.
En otros casos, los comentarios malintencionados sí son hechos con ese propósito de lastimar a la otra persona. Esto es lo que ocurre cuando se comenta que quienes padecen un trastorno mental son personas violentas o peligrosas.
Pero, la otra moneda de los estigmas sobre las enfermedades mentales es que implican terribles consecuencias para quienes lo sufren, tales como:
- Rechazo a buscar apoyo psicológico o tratamiento para tener una mejor calidad de vida
- Carencia de comprensión por parte de amistades, compañeros en el trabajo e incluso familiares
- Reducción de oportunidades en el sector laboral
- Rechazo a la participación en las actividades escolares
- Violencia física
- Acoso
- Hostigamiento
- Seguros médicos que no cubren tratamientos farmacológicos o terapias psicológicas
- La falsa creencia de que jamás las cosas van a cambiar o de que nunca se podrá tener una buena calidad de vida
Hay casos peores en los que las personas que sufren de estigmas por enfermedades mentales tienden a sufrir silenciosamente, pudiendo llegar a sentir frustración e impotencia.
Por fortuna, hay ciertas claves para sobre manejar el estigma que existe por enfermedades mentales.
Sugerencias para manejar el estigma sobre las enfermedades mentales
- Buscar apoyo: este es el primer paso. La persona que padece de un trastorno o enfermedad mental debe buscar apoyo psicológico, y si es derivado con un psiquiatra, no debe temer. El tratamiento farmacológico puede ayudarle a recuperar la calidad de vida. Un terapeuta también podrá ayudarle a manejar los síntomas cuando se presenten.
- Evitar la vergüenza: trabaja en aumentar tu autoestima, busca red de apoyo, hay personas que sufren de trastornos mentales, y son muchas alrededor del mundo. Jamás sientas vergüenza ni dudes de tu fuerza interior. Padecer una enfermedad mental no es debilidad, como muchos piensan, ni algo que se solucionará con “fuerza de voluntad”. Ya has estado luchando mucho. Es momento de pedir apoyo.
- Jamás dudes de tus capacidades: ni te aísles. Tal vez sientas temor de expresarte con cualquier persona, pero puedes contactar con un psicólogo, o un familiar o amigo de confianza y desahogarte.
- Recuerda que tú no eres la enfermedad: lo que sea que padezcas, no te define. Evita frases del tipo “soy bipolar”, y en lugar de ello puedes decir: “tengo trastorno bipolar”. No te definas ni autodenomines con las enfermedades. Eres mucho más que eso.
- Ofrece apoyo a otros: cuando te unas a otras personas que sufren como tú, podrás darte cuenta que no eres el único, y tal vez tu ejemplo de valentía al pedir ayuda pueda ser inspirador para otras personas. Ayuda a difundir información real y veraz.
Cuando alguien opina erróneamente, o con estigmas sobre las enfermedades mentales, es porque carece de comprensión y desconoce sobre el tema. Jamás debes permitir que te afecten los comentarios que carecen de información verídica.
Cuando busques apoyo no solo podrás sentirte mejor, sino también podrás brindar una mano amiga a otras personas que también están sufriendo en silencio. Tú puedes ser el gran valiente en dar el primer paso.
Bibliografía:
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- Estigma la identidad deteriorada. (2015). Diario de Campo.
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- Tapia, F. M., Castro, W. L., Poblete, C. M., & Soza, C. M. (2015). Estigma hacia los trastornos mentales: Características e intervenciones. Salud Mental.
- Una mirada social al estigma de la enfermedad mental. (2010). Cuadernos de Trabajo
