La hipnosis es una de las técnicas en Psicología que comenzaron a utilizarse con grandes e importantes resultados, pero parece que ha ido perdiendo fuerza, sobre todo como consecuencia de la tendencia actual existente en Psicología relacionada con la demostración empírica y la observación e interpretación de conductas directamente observables. Por ello, es de gran importancia conocer el estado real de la hipnosis en Psicología.
En este artículo veremos detalladamente qué es la hipnosis, para luego pasar a centrarnos en examinar la utilización de la hipnosis en Psicología y de la hipnosis como terapia psicológica. Tras ello, repasaremos algunos de los mitos y realidades de los peligros de la hipnosis, ya que muchas veces puede haber equivocaciones en este tema tan poco nítido para muchos.
¿Qué es la hipnosis?
Jean Martin Charcot fue uno de los precursores de la hipnosis, ya que en su época, a finales del siglo XIX, todos lo veían como algo mágico e imposible cuando el doctor francés la llevaba a cabo (Barrero, 2023). Tras ello, otros investigadores como Breuer la llevaron a cabo en sus casos clínicos. Según Breuer y Freud, se inducía al paciente en un estado hipnótico en el que quedaba a la luz más su inconsciente que su consciencia, aunque en todo momento el paciente se enteraba de todo lo que estaba pasando.
En este estado, Breuer le leía a la paciente las palabras y la paciente contaba historias o traumas sobre ellas (Gomà. 1977). La mayoría de los síntomas desaparecieron cuando la enferma salió del estado hipnótico y se sintió liberada. Freud y Breuer llamaron a este proceso catártico o purificador. La liberación emocional final de la paciente después del estado hipnótico se conoce como abreacción.
El trauma, la herida que la conciencia no tolera y debe estar en el inconsciente, es el acontecimiento pasado que sale a la luz durante el estado hipnótico (Gomà. 1977). Gracias a estos descubrimientos, Freud afirmó que los pacientes histéricos no pueden liberarse del pasado e ignoran la realidad y el presente. Sin embargo, Freud prescindió de este método es sus estudios y análisis ya que creía que no era lo suficientemente bueno y, además, a él no se le daba bien inducir un estado hipnótico a un paciente.
En la actualidad, se define la hipnosis en Psicología como aquel «estado parecido al trance en el que una persona está más atenta y enfocada en ciertos pensamientos, sentimientos, imágenes, sensaciones o comportamientos. Cuando la persona está hipnotizada, se puede sentir tranquila, relajada y con una mayor disposición a la sugestión» (NIH, s.f, pp. 1). Además, esta técnica, aunque se pueda utilizar desde diferentes perspectivas o tipos de terapia, se usa principalmente en el Psicoanálisis, al igual que en sus inicios, aunque es cierto que se ha expandido a otras áreas como la terapia cognitiva.
Hipnosis como terapia ¿Se utiliza la hipnosis en Psicología?
Las diferentes técnicas terapéuticas tienen como objetivo mejorar la vida y/o salud de los pacientes, y la hipnosis no es una excepción. Como nos citan Montgomery y Schnur (2005) y Cabrera et al., (2015), según revisiones meta-analíticas de decenas de investigadores de muchos países, la hipnosis se ha demostrado ser una herramienta útil para pacientes con una amplia gama de problemas físicos y psicológicos. Sin embargo, parece que también hay muchas creencias erróneas sobre la hipnosis y, por lo tanto, se puede estar utilizando menos la técnica en favor de los pacientes.
Según la evidencia empírica que se ha realizado en las últimas décadas, la hipnosis en Psicología es una de las técnicas más potentes en cuanto a la mejora de la calidad de vida para una gran variedad de sujetos (Cabrera et al., 2015). En la actualidad, la hipnosis se usa como un complemento a otros tratamientos para tratar y controlas síntomas psicológicos y físicos, demostrando una gran mejora de la calidad de la vida de las personas a las que se trata.
Por ejemplo, la hipnosis se ha utilizado con éxito en pacientes con cáncer, cardiología, cirugía, síndrome del colon irritable, trastorno de estrés post-traumático, ansiedad y fobias y pacientes obesos, lo que remarca la gran versatilidad no sólo de la hipnosis en Psicología, sino también en el campo de la medicina y de la rehabilitación física (Calvert et al., 2002; Cardeña, 2000; Kirsch, 1996; Kirsch et al., 1995; Montgomery et al., 2000; Redd, Montgomery y DuHamel, 2001; Rhue et al., 1993; Simren et al., 2004, como se cita en Montgomery y Schnur, 2005).
La literatura sobre el dolor puede proporcionar la mejor prueba de la eficacia de la hipnosis en Psicología (Montgomery y Schnur, 2005). En este caso particular, la hipnosis, también conocida como hipnoanalgesia en este campo, ha demostrado de forma consistente reducir, y en algunos casos eliminar, tanto el dolor experimentado como el clínico. Por ejemplo, en un meta-análisis centrado en el uso de la hipnosis para el control del dolor se encontró una media de un 75% de pacientes que se beneficiaron respecto a los controles (Montgomery et al., 2000).
Mitos y realidades sobre los peligros de la hipnosis
Los pacientes suelen creer que la hipnosis es algo que se les hace en lugar de que puedan hacer por sí mismos (Montgomery et al., 2000). Este mito es falso; para que la hipnosis sea efectiva, los pacientes deben participar activamente en ella. El hipnotizador no puede controlar al paciente ni sus palabras son mágicas; la hipnosis no es magia, al igual que otras terapias psicológicas no lo son.
Un segundo mito es que los hipnotizados pueden perder el control sobre sus acciones y que el hipnotizador puede hacerles decir o hacer lo que quiera; esto tampoco es nada cierto (Cabrera et al., 2015). Dado que son conscientes de todo el proceso de principio a fin, los pacientes pueden ignorar las sugerencias del hipnotizador si así lo desean.
Un tercer mito es que el paciente experimentará una sensación única durante la hipnosis (Kirsch, 1990). Esto podría ser cierto, pero solo si los pacientes están dispuestos a actuar como buenos sujetos hipnóticos. Por ejemplo, es probable que uno se sienta somnoliento durante la hipnosis si se espera que lo haga. Sin embargo, la mayoría de las personas cuando están hipnotizadas parecen concentrarse en las sugerencias del hipnotizador.
Un cuarto mito es que las personas en estado de hipnosis no podrán «salir» de ella cuando lo deseen (Montgomery et al., 2000). Este mito, al igual que el anterior, se basa en una idea de la hipnosis antigua, que define esta técnica como un estado de trance poderoso. Sin embargo, los pacientes participan activamente en su tratamiento y pueden continuar o terminar una sesión de hipnosis cuando lo deseen.
Otro de los mitos sobre la hipnosis en Psicología es que, tras la sesión, los pacientes no tendrán la capacidad de recordar nada de lo que ha pasado durante el tratamiento (Cabrera et al., 2015). Algunos sujetos experimentan amnesia después de la hipnosis, como cuando el hipnotizador sugiere amnesia y el paciente no rechaza la sugestión. Sin embargo, la amnesia post-hipnótica es más común en la investigación experimental que en la práctica clínica.
Para terminar, cabe destacar que mucha gente piensa que la hipnosis funciona solamente si el paciente tiene alta sugestionabilidad hipnótica (Montgomery y Schnur, 2005). Según los metaanálisis, esto no es así, y la hipnosis es un método que la mayoría de las personas pueden hacer por sí mismas para mejorar su bienestar. Un metaanálisis, por ejemplo, encontró que los efectos secundarios de la cirugía (como dolor, malestar y náuseas) mejoraron en el 89 % de los pacientes de cirugía tratados con hipnosis en comparación con el grupo control.
- Barrero, D. (7 de mayo de 2023). Principales obras de Sigmund Freud.
- Gomà, F. (1977). Conocer Freud y su obra. Dopesa 2.
- Kirsch, I. (1990). Changing expectations: A key to effective psychotherapy. Thomson Brooks.
- López, L., González, M., González. M., Ramos, Y., López, E.J., Cabrera, Y. (2015). La hipnosis: Una técnica al servicio de la Psicología.
- Montgomery, G. H., DuHamel, K. N., & Redd, W. H. (2000). A meta-analysis of hypnotically induced analgesia: How effective is hypnosis?. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis, 48(2), 138-153. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00207140008410045
- Montgomery, G. H., & Schnur, J. B. (2005). Eficacia y aplicación de la hipnosis clínica. Papeles del psicólogo, 25(89), 3-8. https://www.redalyc.org/pdf/778/77808902.pdf


