¿Qué es el chantaje y el chantaje emocional?

El chantaje emocional es una forma de manipulación muy poderosa en la cual las personas cercanas y afectivas nos amenazan, directa o indirectamente, con castigarnos de alguna manera si no hacemos lo que ellos quieran (Forward, 2003)

Es un acto de violencia psicológica (por ejemplo el chantaje emocional y el sexual). La cual se puede aplicar a todas las relaciones con las personas.

Chantaje: Def. Presión o coacción que se efectúa sobre alguien para obtener un beneficio, amenazándolo con hacer algo que le perjudique (Larousse, 2003)

En fin definiciones hay muchas, sin embargo son atravesadas por ciertas características: manipulación, amenazas, castigo, violencia y presiones para que alguien haga algo de lo cual no esta convencido.

¿Qué son las emociones?

Ahora vamos a entender un poco el concepto de emoción. Emoción significa conmover.

Son diversos impulsos que nos llevan a actuar. También puede ser entendida como una agitación o perturbación de la mente.

Son estados caracterizados por activación fisiológica (sudoración, palpitaciones, elevación de la presión sanguínea, variaciones en el ritmo cardiaco, producción de adrenalina, etc), cambios en la expresión facial (cara de alegría, tristeza o enojo), postura (postura tensa y defensiva) y sentimientos subjetivos.

También se presentan por una activación fisiológica y de pensamientos subjetivos tales como:

  • Emociones primarias son: alegría, aceptación (receptividad), temor, sorpresa, tristeza, disgusto, enojo, anticipación (Plutchik, 1994).
  • Emociones secundarias son: optimismo, amor, sumisión, sobrecogimiento, decepción, remordimiento, desprecio, agresión (Idem).

En el aprendizaje de la infancia al mostrar nuestras emociones podemos traerlas a la edad adulta y consciente o inconscientemente las activamos por ejemplo: “Un niño mostrando enojo y disgusto por no obtener un juguete, puede con ello obtenerlo y sin darse cuenta las padres lo empiezan a programar para presionar y lograr sus objetivos mediante el mismo enojo y disgusto con el otro”.

¿Cuántos tipos de emociones existen (negativas y positivas)?

Tratándose de emociones positivas y negativas, pareciera ser que se tratara de dos tipos de emociones excluyentes. Sin embargo, una persona puede experimentar ambas al mismo tiempo. Existen evidencias confirmadas en donde las experiencias positivas se registran en el hemisferio izquierdo, mientras que las emociones negativas se registran en el derecho, el hecho de que las emociones positivas y negativas se basen en áreas encefálicas diferentes ayuda a explicar por qué podemos sentirnos felices y tristes al mismo tiempo.

El mundo de las emociones es un complejo laberinto; sin embargo para simplificar se puede decir que surgen, fundamentalmente, a través de dos vías: cuando hacemos una valoración mental que atribuye un significado a un suceso externo, según esa valoración podemos sentir rabia, celos, esperanza, alegría, etc. También puede ocurrir que no exista un suceso externo sino que la emoción surja desde nuestro propio interior, suscitada por nuestros recuerdos o imaginación.

¿Por qué una persona es chantajista?

Una vez revisado de forma breve el terreno de las emociones, vale la pena analizar los por qué hacen a una persona chantajista.

En este complejo universo podemos distinguir varios aspectos:

  • Por temor a la pérdida y al abandono.
  • Para presionar consciente o inconscientemente a una persona a lograr los propósitos de quién somete al otro.

De esta manera un chantajista, para obtener control sobre el otro, trata de presionar hasta en las cosas más simples de la vida cotidiana.

¿Quiénes son chantajistas?

No existe un tipo de persona en especial que a simple vista y sólo por su fisonomía se pueda catalogar como chantajista. De hecho en grado todo mundo puede ser un chantajista de una u otra manera y asumiendo algún estilo en particular o una combinación de varios.

De esta manera Susan Forward (2003), distingue cuatro tipos de chantajistas emocionales:

  • Castigadores; Conseguirán lo que quieren a costa de nuestro sufrimiento, utilizando la ira y la agresividad.
  • Autocastigadores; Vierten las amenazas hacia ellos y ponen énfasis en lo que se harán si no actuamos como pretenden.
  • Víctimas; “Si no haces lo que yo quiero, voy a sufrir y mi sufrimiento será culpa tuya” o “Si por ti fuera, podría abrir la llave del gas y no te importaría”. Para ellos sólo hay una solución a su desdicha: que les demos lo que quieren.
  • Seductores; Nos alientan y prometen amor, o dinero, o una promoción en nuestra carrera laboral, y luego aclaran que sólo ocurriría cuando nos comportemos como ellos quieren. “Te voy a ayudar si …”

Todos ellos muestran un lado fuerte, pero en realidad pueden ser más débiles de lo que parecen. Necesitan controlar para ocultar su indefensión. Tienen un espíritu intrusivo y posesivo.

Es importante considerar que en la díada chantajista-chantajeado, ambos miembros sufren de manera diferente. Por ejemplo, el chantajista olvida los sentimientos del otro y sólo se concreta a actuar en lo que considera correcto (su propio lente de la percepción) y el chantajeado cede hasta con una mirada a las pretensiones del otro con tal de “no pelear”. Hay temas simples (ver un canal de t.v., elegir un regalo social, por ejemplo) generadores de grandes conflictos. Al chantajista sólo le interesa satisfacer sus propias necesidades.

Les cuesta trabajo responsabilizarse de sí mismos, pueden tener un caos personal y en compensación, tratan de mantener un control sobre los otros.

¿Cuál es el origen del chantaje en las relaciones interpersonales?

Pareciera ser que en la interacción social con las personas, se presenta el chantaje engañosamente de forma natural. Sin embargo, su origen se debe a diversos factores entre ellos uno de los más importantes es el contexto cultural y social. En general se asocia a la figura masculina poder y fortaleza mientras que del lado femenino se encuentra en su contraparte la sumisión.

Otro elemento importantísimo son todas las conductas aprendidas consciente o inconscientemente a través de los patrones familiares de papá y mamá, y por supuesto de las relaciones con los demás miembros de la familia extensa, los amigos, compañeros y hasta de las personas ajenas a la familia en donde se pudo haber observado y aprendido conductas chantajistas.

Este tipo de condicionamientos sociales hacen bien o mal vistas cierto tipo de conductas, por ejemplo: “Es bien visto que un caballero lleve flores o acompañe hasta la puerta de su trabajo a una dama, pero no a la inversa”. Por otro lado si el marido muestra desinterés es disfuncional y si la dama es quién toma la iniciativa es posesiva.

En todo caso, cuando existe chantaje emocional, se considera un trasfondo de dominación y sometimiento.

¿Por qué surte efecto el chantaje emocional?

Manejan las emociones. Abusan de los puntos débiles de las otras personas. Provocan un sentimiento de culpa en el otro y en ocasiones aún siendo culpables revierten las cosas.

Tratan de presionar y controlar las conductas del otro e intimidarlo por todos los medios (sutil o abiertamente). Dado que se ejerce el chantaje sobre personas afectivamente cercanas, eso les da la garantía de que los otros terminarán haciendo lo que el chantajista dice.

Se hace uso de afectos proporcionados por la persona y que el otro toma para revertirlos y atacarle. La intimidad compartida o los secretos del otro son uno de los mecanismos en cómo se puede ejercer el control del otro.

En general su efecto más poderoso se debe a que en el otro se pudo instalar la culpa: “una máxima en psicología es crea culpa y ganarás”.

Cuando chantajear con cosas del presente no resulta, el chantajista recorre al pasado del otro. Cuando una persona empieza a ceder en las pequeñas pretensiones del chantajista, comienza un circulo vicioso difícil de romper, pues ello refuerza la conducta del que presiona para hacerlo en cosas más grandes y quien se deja presionar entra en un círculo miedoso en donde le es cada vez más complicado enfrentar el control del otro.

¿Cuáles son los tipos de expresiones más comunes de chantaje emocional?

En apariencia mientras más obediencia, sumisión y sometimiento se tiene a las peticiones del otro, mas se le ama, lo cual es completamente falso.

  • Si te vas me mato
  • Si te vas nunca volverás a ver a los niños
  • Yo que siempre me sacrifico por ustedes y ustedes no pueden hacer nada por mi
  • Si no aceptas voy a buscar por fuera
  • Si aceptas nos entenderemos mas
  • No puedes hacerme eso ahora sabiendo lo mucho que te quiero
  • Me haces tanta falta y no sabría vivir sin ti
  • Tu si tienes el derecho a divertirme y en cambio yo aquí siempre encerrada
  • Lo hago sólo por tu bien, pues alguien puede faltarte al respeto vestida así
  • Si te sales en este momento, te juro que cuando regreses ya no me encuentras
  • Sin mi ¿qué harías?
  • Es la segunda vez que cuando no hago lo que dice, termina golpeándose o aventando cosas en la casa
  • Nadie te podrá amar como yo
  • Explota y pierde el control cuando le contradigo
  • ¿Para qué quieres entrar a trabajar?, luego ¿quién me va a atender a mi y a los niños?
  • Se pone como loco si no hago lo que él quiere
  • No me sirves en la cama
  • Regrésate a la casa, hazlo por tus hijos
  • Tu no sabes de los que estamos hablando, mejor cállate
  • Ya verás que las cosas de hoy en adelante van a ser diferentes
  • Así de gorda quién se va a fijar en ti
  • Si realmente me quieres te preocuparías por mi, como yo lo hago

Sugerencias para el cambio

  • El primer mecanismo para solucionar cualquier problema es “aceptar que se tiene”
  • Establecer límites, ello evitará tener una relación desgastante y disfuncional
  • Recuperar las necesidades propias
  • Aceptar que como en toda fórmula química, “cada uno tiene una parte de responsabilidad en el binomio: Chantajista-chantajeado
  • Dejar de cederle el control de uno mismo a la otra persona
  • Ser asertivo y aprender a decir “no” cuando alguien nos presiona a hacer algo fuera de nuestra decisión personal
  • Los extremos son disfuncionales: ni sumisión ni altanería con el otro
  • Curar el pasado para neutralizar el presente
  • Recobrar el autoestima mermada por el chantajista y trabajar con el complejo de inferioridad que se forma en algunas personas
  • Aprender estrategias para resolver conflictos y llegar a acuerdos
  • Recurrir a una asesoría terapéutica en caso de considerarse necesario

 

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Juan Antonio Barrera Méndez

Psicólogo egresado por la Universidad Autónoma Metropolitana con una trayectoria de 20 años en terapia e investigación. Especialista certificado en terapias de aplicación de Campo Electromagnético que favorecen el equilibrio entre el cuerpo y la mente. Director y Fundador de Atención y Tratamiento Psicológico

3 Comentarios

  1. Muchas gracias por la información aportada en el artículo, es muy interesante. Ayuda a visualizar ejemplos claros de comunicación negativa que pueden mostrar algún tipo de chantaje emocional y de manipulación.
    Feliz fin de semana.

  2. Hola. Mi nombre es Gonzalo y soy de Buenos Aires, Argentina. Me siento muy identificado con el artículo, pero desde el lado del chantajista. Desde hace años que con mi mujer estamos mal y hace un tiempo descubrimos que mi accionar la perjudica y muchas de mis acciones están descriptas en el texto. Empecé a hacer terapia para intentar cambiar esta actitud pero no está dando resultado. Puedo ver con claridad como mis actos tienen consecuencias negativas en ella, pero en el momento en que estamos en conflicto pierdo noción de esa realidad y le hago mucho daño. Podrían decirme si hay alguna forma de superar esto? Si hay algún libro que me pueda servir para encontrar un camino? O algún tipo de terapia?.
    Muchas gracias.

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