Podemos aprender a ser nuestro mejor amigo. Si lo hacemos, tenemos un amigo para toda la vida. Podemos sacarnos a flote a nosotros mismos, darnos consuelo y sustento de los tiempos cuando no hay nadie más.  Mildred Newman y Bernard Berkowitz

Cada gran sabio, gurú o maestro espiritual ha apuntado siempre a una gran verdad de la vida: cualquier otra persona, incluyendo a tu esposo o esposa, pareja, amigos, padres, hermanos, hijos… no conseguirán hacerte feliz, a no ser que tú lo quieras y, sobretodo, que tú te quieras.

La profesión, el trabajo, las aficiones, los sueños, las aspiraciones o la situación socioeconómica tampoco serán la clave.  Sin primero aprender cómo disfrutar, apreciar y respetarnos a nosotros mismos, nunca realmente seremos capaces de disfrutar, apreciar y respetar tanto las otras personas como las cosas que tenemos en nuestras vidas.

Si no somos capaces de poner en el esfuerzo, aunque sea doloroso y agotador, de hacer las paces con nosotros mismos, cultivando el auto-amor y comprensión, seremos como los demás en la sociedad: corriendo como pollos sin cabeza tratando para ganar el amor, la aceptación y validación en un ciclo inútil sin fin de caos, con confusión, decepción y vacío perpetuo.

Si quieres dejar de perder tu vida en busca de algo que ya has tenido todo el tiempo, necesitas despertar.

Si verdaderamente asimilas la importancia de convertirte en tu mejor amigo, podrás tomar las riendas de tu vida y convertirte en su principal protagonista por fin. Podrás dejar de sentir el dolor del rechazo, el dolor de la soledad, el dolor de la vergüenza, el dolor de la auto-disgusto, y el dolor del abandono.

¿Cómo puedes amar a otra persona en su totalidad y verdaderamente, sin antes aprender a amarte a ti mismo?

Aprender a convertirte en tu mejor amigo es un excelente comienzo.

12 maneras de ser tu propio mejor amigo

La relación más larga que tendrás siempre en la historia en tu vida es la tuya contigo mismo. Por lo tanto, te toca a ti el trabajo de cultivar la fuerza y la profundidad de dicha relación. No siempre es algo fácil de hacer, sin embargo, los psicólogos Mildred Newman y Bernard Berkowitz explican cómo hacerlo en su libro “Cómo ser tu propio mejor amigo“:

Cuando decides cuidar de ti mismo, todavía hay un gran trabajo por delante. Se necesita hacer un esfuerzo para sacudirte de encima los malos hábitos. Una parte de ti puede sentirse bastante indignado por los cambios que estás tratando de hacer. Esa parte de ti, la que se siente bastante cómoda en las viejas costumbres, no tiene ningún deseo de ver las cosas o hacer cosas de manera diferente, por lo que  puedes llegar a encontrarte con una gran resistencia y lucha internas.

Nos aferramos a lo que es más cómodo para nosotros, incluso si eso significa perpetuar nuestros propios ciclos autodestructivos de la miseria y el dolor.  Debes hacerte consciente de lo siguiente: has de armarte de coraje, determinación, fuerza de voluntad y persistencia para romper los viejos hábitos, y firmeza para establecer otros nuevos. Incluso algo tan simple como admitir que has cometido un error en la forma en que te has tratado a ti mismo, puede ser una gran montaña para escalar. Como Newman y Berkowitz explican:

“Es un golpe terrible para el ego a sentir que has cometido un error. Es por eso que la gente no quiere cambiar. Esto significaría admitir que estaban equivocados”.

Así que, aunque la lista puede parecer sencilla e incluso de sentido común, te aseguro que no lo es.  Si decides adoptar estas recomendaciones que inconscientemente  (y tal vez incluso conscientemente) están en guerra contigo mismo, la clave está en no luchar ni resistir, sino aceptar. Es normal sentirse un poco raro, o un poco inquieto, o incómodo al establecer nuevos pensamientos, formas de pensar y patrones de comportamiento.

  1. Alábate a ti mismo, en lugar de esperar a que otros lo hagan por ti. Como Newman y Berkowitz señalan: “cuando haces algo de lo que te sientes orgulloso, alábate a ti mismo por ello, disfruta de la experiencia, asimílalo así.”
  2. Sé consciente de que eres fundamentalmente digno. La mayoría de nosotros equipara los fracasos en nuestras vidas con nosotros mismos como personas, sintiéndonos verdaderos fracasos andantes. Tenemos que recordar que si externalizamos nuestra autoestima y dependemos de lo que piensen o dicen los demás de nosotros, nos sentiremos miserables en muchas más ocasiones. ¿Por qué? Debido a que los pensamientos, opiniones, creencias y expectativas que utilizamos como criterio para medir nuestro éxito y el valor están fuera de nuestro control. Ellos constantemente fluctúan y cambian a menudo, haciéndonos sentir como fracasados, porque no nos paramos a cultivar un sentido interior e innato de mérito.
  3. Ríete de ti mismo. No como auto-burla, sino como un amigo lo haría. Sé bondadoso contigo mismo y encuentra el humor en las pequeñas cosas extrañas que dices, pensamos y acciones… Cuando dejes de tomarte a ti mismo tan en serio, abrirás la puerta a más armonía interior y plenitud.
  4. Acéptate, en lugar de castigarte. ¿Un buen amigo te castiga con una avalancha de crítica verbal durante horas? No. Un verdadero amigo acepta lo bueno y lo malo en ti sin juzgar. Se da cuenta de que nadie es perfecto, y todo el mundo tiene algún tipo de monstruo, ya sea grande o pequeño, dentro de ellos. No sólo es la aceptación de la opción más saludable, sino que también abre las puertas que te permiten resolver tus problemas, en lugar de revolcarte en ellos.
  5. Pasa tiempo para descubrir más acerca de tu carácter y personalidad. ¿Cuáles son tus impulsos y motivaciones más profundas, ¿qué cosas te gustan o disgustan, cuáles son tus mayores fortalezas y debilidades? Muchas veces la gente busca fuera de sí mismos para la formación de sus gustos, ideas, metas y actividades, porque no han pasado suficiente tiempo desarrollando un fuerte sentido de sí mismos. Cuanto más te conoces, más te entiendes verdaderamente, y más fácil será recibir y respetarte a ti mismo, en lugar de pensar que estás de acuerdo con otras personas, tendencias o circunstancias de tu vida.
  6. Cultiva la auto-conciencia. Esto es similar al punto anterior, pero se diferencia en que no implica necesariamente la toma de conciencia de tu personalidad, sino más bien su funcionamiento interno, por ejemplo, tus pensamientos, sentimientos, creencias, suposiciones, motivaciones, etc. Presta atención a lo que pasa dentro de ti, es el primer paso para descubrir por qué piensas, sientes y te comportas de la manera que lo haces. El desarrollo de la auto-comprensión es un ingrediente esencial en cualquier amistad o relación sana. Y sin darte cuenta de quién eres y lo que haces, nunca serás capaz de desarrollar un vínculo auténtico contigo mismo.
  7. Busca la soledad. Con el fin de desarrollar un buen nivel de conocimiento y comprensión de ti mismo, necesitas tiempo a solas, lejos de las distracciones y los dramas del mundo. Aprender a valorar los poderes curativos de la soledad es esencial en el desarrollo de un fuerte vínculo contigo mismo. Si no puedes soportar estar solo y disfrutar de tu propia compañía, simplemente no eres capaz de ser tu propio mejor amigo.
  8. Aprende cómo apoyar y consolarte a ti mismo. Un verdadero mejor amigo es un apoyo y consuelo en tiempos de necesidad y angustia, a menudo sabiendo exactamente qué hacer para que te sientas mejor. Cuando se trata de apoyarnos a nosotros mismos, por otra parte, a menudo ahogamos nuestro dolor en la comida, el sexo, el juego y otras adicciones, incluyendo la autocompasión y otros comportamientos autodestructivos. Aprender cómo hacer frente a nuestro dolor, en vez de escapar de él, es una de las formas más esenciales (y más difíciles) de desarrollar el amor propio. Cuando escuchamos a nuestras necesidades emocionales y abrimos la vulnerabilidad de sufrir la vergüenza, la ira y el dolor, entonces podemos tomar las medidas apropiadas para ayudar a mitigar el dolor que sentimos de una manera sana y productiva.
  9. Aprende cómo divertirte solo. Cuando la mayoría de nosotros pensamos en disfrutar de nosotros mismos, por lo general lo asociamos con otro contacto humano. Ir al cine, jugar, hacer deporte, asistir a grupos de interés, ir a un restaurante… es una triste verdad que muchos de nosotros hemos aprendido a disfrutar de la vida en compañía de otros, pero no en solitario, en compañía de nosotros mismos. Trata de desarrollar un interés agradable que puedas seguir solo. Si lo haces, te ayudará a profundizar tu vínculo contigo mismo.
  10. Haz un acto de bondad al azar para ti una vez al día. Un baño caliente agradable, una hora de relax bajo el sol, un delicioso batido… hay muchas cosas buenas que podemos darnos el lujo de cada día. Sólo tenemos que tomar el tiempo y poner el esfuerzo en hacerlos. Si lo haces, mostrarás el amor y el respeto por ti mismo que te mereces.
  11. Escucha a tu cuerpo. Un verdadero mejor amigo te atiende amablemente y te motiva a ser la mejor persona que puedas ser. Por desgracia, la triste verdad es que muchos de nosotros tratamos a nuestros cuerpos bastante mal. Lo descuidamos, lo ignoramos, creando una serie de enfermedades físicas, emocionales y psicológicas. Escuchar las necesidades de nuestro cuerpo es vital. Si te encuentras constantemente cansado, trata de dormir más. Si tienes sobrepeso, inicia ya la reevaluación de su dieta y del nivel de actividad física. Si tienes dolor crónico, busca los posibles remedios. Con demasiada frecuencia ignoramos dolores y demandas de nuestro cuerpo. Cuando ponemos las necesidades de nuestros cuerpos por encima de las otras necesidades percibidas en nuestras vidas, nos mostramos un inmenso respeto de nosotros mismos, como un mejor amigo haría.
  12. Aprende a concentrarte en cosas positivas sobre ti mismo, en lugar de en lo negativo. Esto suena simple, pero bien sabes que no lo es. Cambiar tu foco de atención requiere, esencialmente, reprogramar toda tu mente, especialmente si tienes la tendencia a regañarte, criticarte y ponerte mal a ti mismo todos los días. Puede que estés pensando “¡No!, no me trato a mí mismo tan mal”, pero la mayoría del tiempo, si realmente atiendes al diálogo inconsciente que parlotea dentro de ti, tal vez te sorprendas. Para ser más amablemente y abrirte a las cosas buenas de ti, necesitas desarrollar una serie de estrategias. Por ejemplo, podrías tratar de buscar tiempo a lo largo del día (por ejemplo, cada vez que te levantas o al ir a dormir), para decirte cosas buenas. Suena cursi, pero es una manera probada de potenciar tu autoestima y la felicidad. Ejemplos eficaces de autodiálogo podría incluir: “Me perdono”, “Trato bien a mi cuerpo”, “Me encanta ser yo mismo”, etc.

Convertirte en tu propio mejor amigo necesita mucha persistencia y esfuerzo, pero si te esfuerzas constantemente para aplicar las recomendaciones anteriores, verás cómo tu vida va a ser gradualmente más plena y feliz. Lo mejor de convertirte en tu mejor amigo es que se trata de un regalo que tendrás de por vida, un regalo que nadie te podrá quitar jamás.

Cómo convertirte en tu mejor amigo
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