A lo largo del tiempo se ha hablado y escrito mucho sobre el tema de la infidelidad: sus implicaciones, consecuencias y los daños emocionales que ocasiona en las personas que han sido objeto de un engaño. Sin embargo, ¿Afecta de igual forma una infidelidad emocional que una sexual? ¿Lo viven igual hombres y mujeres?

Tipos de infidelidad

Comenzaremos por definir que es la infidelidad; según la Real Academia Española la palabra infidelidad viene del latín infidelĭtas, que significa falta de fidelidad. Por lo tanto implica la carencia de lealtad hacia cualquier compromiso moral en una relación amorosa o erótica. Es decir, ser infiel es romper de forma consciente un acuerdo afectivo o sexual preestablecido para el tipo de relación escogida, que generalmente es monogámica.

En cuanto a los tipos de infidelidad se entiende como infidelidad sexual a la relación que está basada únicamente en atracción y relaciones sexuales, mientras que la infidelidad emocional, se caracteriza por basarse en una relación amorosa, sin que exista un contacto de tipo sexual.

Causas de infidelidad

Las causas de la infidelidad son tan variadas como las personas que habitan el planeta tierra y puede estar relacionadas con la personalidad y la historia erótica individual; insatisfacción, aburrimiento, curiosidad, búsqueda de novedad, narcisismo, venganza, desenamoramiento, soledad, necesidad de amor, comunicación deficiente, crisis en la pareja, entre otras. Sin embargo, aunque muchas parejas la suelen considerar como la causante de una crisis en la pareja, en realidad cuando está llega a ocurrir, es porque la pareja ya había sido dejada atrás mucho tiempo antes.

Diferencias entre hombres y mujeres

Las teorías evolucionistas desarrolladas por David Buss y sus colaboradores, sostienen que los hombres se encuentran más preocupados que las mujeres ante una posible infidelidad sexual mientras que las mujeres se sienten más afectadas ante la posibilidad de ser engañadas emocionalmente por sus parejas. Para sostener estas afirmaciones, los psicólogos evolucionistas se basaron en la diferencia que existe entre hombres y mujeres, en la cantidad de energía a invertir y la posibilidad de transmitir los genes durante la reproducción.

Mientras que los hombres producen una cantidad elevada de espermatozoides, las mujeres tienen solo una oportunidad para transmitir sus genes, y en cuanto a la inversión de energía, lo que a un hombre le lleva una noche de sexo, para una mujer representa 9 meses de inversión. Por esta razón, los hombres serian más propensos a buscar la mayor cantidad de encuentros sexuales los cuales le permitan transmitir sus genes, mientras que las mujeres buscarían un número reducido de posibles parejas, privilegiando la calidad más que la cantidad.

Por otro lado, la mujer siempre tendría la certeza de que el hijo es suyo mientras que los hombres no tendrían esa certeza de facto, por lo que se verían obligados a vigilar a su pareja y alejar a posibles competidores para tener la seguridad de que la cría es suya, de ahí que le temiera tanto a la infidelidad sexual. En el caso de las mujeres ocurriría lo opuesto, ya que ellas buscarían que el hombre se comprometiera con recursos para la supervivencia de los hijos, y la existencia de otra competidora con hijos podría quitarle posibilidades a sus crías, por lo que desarrollaron una alarma ante la infidelidad emocional, ya que solo un hombre enamorado se quedaría el tiempo suficiente para proveer de recursos a un niño.

Cambio de patrones

Sin embargo, estudios recientes no coinciden con las teorías evolucionistas, ya que cada vez hay más mujeres que reaccionarían peor ante la infidelidad sexual y hombres que reaccionarían peor ante la infidelidad emocional, dándole mayor peso a la influencia cultural, que a la evolutiva.

Un estudio realizado en el 2009 en España en donde participaron de forma voluntaria 372 personas heterosexuales: 250 mujeres y 122 hombres con una edad media de 22.4 años. Encontraron que tanto hombres como mujeres eran más propensos a sentirse mas amenazados ante una posible infidelidad emocional. En el caso de las mujeres este tipo de infidelidad era el que más afectaba independientemente del número de años de relación, atractivo de la pareja o personalidad, ellas se encontraban más preocupadas por un posible enamoramiento, que por un encuentro sexual.

En cambio, en el caso de los hombres se encontró que ambas infidelidades les preocupada indistintamente a lo largo de la relación. Sin embargo, si percibían su relación de pareja como algo a largo plazo o se encontraban en la parte inicial de la relación, percibían como más amenazante una infidelidad emocional, por lo que la infidelidad sexual quedaba desplazada.

Todos estos datos nos muestran que tanto mujeres como hombres se ven más afectados ante una infidelidad del tipo emocional, desmintiendo la idea de que a los hombres les preocupaba más la infidelidad sexual.

Hoy en día, tanto hombres como mujeres se ven igualmente afectados ante una infidelidad emocional de su pareja, los hombres al igual que las mujeres temen que su pareja se enamore de alguien, sobre la infidelidad que solo es del tipo sexual.

Referencias:
Ortiz, J. M., García Leiva, P., & Jacinto, L. (2009). Celos y emociones: Factores de la relación de pareja en la reacción ante la infidelidad. (Spanish). Athenea Digital (Revista De Pensamiento E Investigación Social), 39-55.

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