No hay que confundir timidez con inocencia. Sí, casi todos los niños son inocentes, pero no casi todos son tímidos. La timidez es una característica que las personas adquirimos desde que nacemos, y se va desarrollando de una forma u otra dependiendo de lo que vivamos y como lo vivamos, llegando en muchas ocasiones a la edad adulta en un nivel muy alto. Vamos a ver un poco de la psicología para niños en cuanto a timidez se refiere.

¿En qué consiste la timidez del niño?

La timidez es una reacción que el niño expresa ante aquello desconocido o de lo que desconfía, por el miedo a ser dañado de alguna forma, sobre todo psicológica o moral.

Esta reacción es derivada de la poca confianza en la capacidad propia para esquivar de algún modo o sobreponerse a un posible daño, ya sea físico o psicológico, por lo tanto, se trata de evitar desde el principio con lo que conocemos como actitud tímida.

La timidez por tanto, es un valor psicológico arraigado fuertemente a la mente desde que nacemos, y tiene una repercusión fundamental en la forma que el niño o incluso el adulto afronta situaciones que se salen de nuestra zona de confort.

¿Es un carácter innato o desarrollado?

En el caso de la timidez, podemos hablar más bien de un carácter innato a la persona, e incluso heredado de la personalidad de sus padres. Normalmente el hijo de dos personas tímidas, de forma innata nacerá siendo más tímido.

Aunque también la forma de encauzar esa timidez por parte de los padres o del entorno desde bien jóvenes afecta a la forma en la cual desarrolla su timidez.

Situaciones concretas, o acciones rutinarias que se repitan en el tiempo durante la infancia pueden agravar el estado de timidez. Aunque también hay que destacar que incentivar hacia una actitud abierta, de confianza y cercana da posibilidades de convertir esa timidez en extroversión.

En los cinco primeros años de vida del niño podremos empezar a ver hacía que actitud evoluciona un niño de forma natural, a partir de aquí, el entorno empezará a jugar un papel mucho más importante en cuanto a timidez de la persona se refiere, ya que la persona empezará a ser más independiente y deberá enfrentarse sola a diferentes situaciones de la vida.

¿Qué se puede hacer para normalizar la timidez?

Para evitar que la actitud del niño se vaya desarrollando hacia la timidez, hay que intentar evitar las situaciones en las cuales el niño se vea aislado.

Para ello hay que darle siempre un pequeño papel en el que él pueda interactuar de alguna forma cuando hay más personas a su alrededor que no pertenecen a su zona de confort.

Incrementar su autonomía de forma prolongada también será importante desde tempranas edades. El exceso de sobreprotección hará que el niño no desarrolle mecanismos de defensa de forma que no puedan desenvolverse bien en ciertas situaciones de la vida, que en caso de fracaso irán marcando la timidez antes futuras situaciones.

El desarrollo de actividades en grupo desde tempranas edades también se antoja fundamental para evitar la timidez. Esto suele ser un gran fallo por parte de los padres a la hora de desarrollar las cualidades del niño en grupo, ya que anteponen sus necesidades personales a posibilitar que el niño tenga una mejor integración entre personas de su misma mentalidad y edad.

Comprender el carácter del niño, y guiarlo hacia un comportamiento equilibrado sin forzar sus capacidades, es una buena filosofía para un correcto desarrollo de la psicología que afecta a la timidez del niño, comprender y esforzarse, eso es una buena práctica.

 

5 Comentarios

  1. Muy buen artículo, hay que incitar a los niños a que realicen actividades con sus pares, como campamentos en verano, actividades deportivas, dejar un poco de lado la sobre protección en la que incurren muchos padres. Es un gran desafío.

  2. Muy bueno el articulo. Tengo un niño d 10 años con timidez. Gracias x los consejos q andado. Para los adultos sirven estos consejos o como puedo hacer?

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