Verificación PsicoActiva ×
Redactado por:
Actualizado: 20 de febrero, 2024
Este contenido ha sido revisado por expertos para garantizar su precisión y fiabilidad.

La escala Bayley III, qué evalúa y para qué se utiliza

La escala Bayley III: una herramienta para evaluar el desarrollo integral de bebés y niños.

La escala Bayley es un instrumento de evaluación diseñado para medir el desarrollo motor, cognitivo, del lenguaje, socioemocional y del comportamiento adaptativo en bebés y niños.

Para aplicar dicha escala se precisa de la interacción entre el niño y el examinador, quien hará una serie de observaciones sobre diversas tareas que realizan los pequeños.

Tal como otras evaluaciones, las tareas de la escala Bayley III incluyen respuestas básicas y complejas. Por ejemplo, una respuesta básica podría ser la introducción de un objeto atractivo para que el niño lo siga con su mirada. En el caso de las tareas más complejas, una de ellas podría ser que el infante encuentre objetos que están ocultos.

La escala Bayley III

Incluso en los casos en los que los niños no pueden hablar, sí pueden transmitir lo que sienten, lo que piensan y dejan saber cómo es su interacción con el mundo que les circunda. Es por ello que se requiere de instrumentos que permitan la compresión de estos eventos.

La escala Bayley III es una de estas evaluaciones que resulta más completa, no solo para identificar, sino también para hacer mediciones y evaluar el desarrollo de los niños. Permite la identificación de posibles retrasos en el desarrollo del niño y de esta manera aminorar los afectos a largo plazo, brindándole así una oportunidad para progresar y tener éxito en la vida.

La escala Bayley III goza de prestigio y reconocimiento a nivel mundial, gracias a su sistema de puntuación y sus propiedades psicométricas, las cuales van permitiendo efectuar un seguimiento al rendimiento del niño durante toda la intervención.

Esta escala, además, facilita la identificación de competencias, así como las áreas a mejorar, lo cual la convierte en un instrumento ideal que puede ser administrado por diferentes equipos disciplinares. Incorpora ciertas novedades, tales como un inventario de observación conductual, para poder evaluar el comportamiento del pequeño en casa e ítems novedosos que ameritan un rol activo por parte del cuidador durante la intervención.

Igualmente, incluye un informe para el cuidador; puntuaciones, tablas de desarrollo, tareas y materiales lúdicos para que el niño sienta mayor motivación, además de baremos que proporcionan un mejor nivel de precisión.

De acuerdo con el autor Antonio Llorente García, en su trabajo sobre la valoración fisioterapéutica infantil: traducción y aplicación de la escala Bayley III, esta evaluación es muy relevante en el área de la fisioterapia, al igual que en otras, ya que su finalidad es la de identificar, describir y cuantificar los déficits cognitivos y alteraciones conductuales, motoras y emocionales.

Dicho método se aplica para la valoración de los niños nacidos entre los 0 y 42 meses, en cinco áreas: socioemocional, motora, cognitiva, capacidad adaptativa y lenguaje.

Los elementos de la escala Bayley

La aplicación de la prueba en su totalidad puede tomar una hora. Tras haber completado una serie de tareas de desarrollo, el evaluador puede producir un cociente de desarrollo, el cual es diferente al cociente de inteligencia o CI.

A su vez, la escala Bayley contiene tres subpruebas:

  1. Las escalas cognitivas: que miden la capacidad del niño para, por ejemplo, participar en un juego de simulación, buscar un objeto que se haya caído, prestar atención a objetos, entre otros.
  2. La escala de lenguaje: con la cual se mide la capacidad del niño para comprender y hacer uso del lenguaje, reconocer objetos y seguir instrucciones.
  3. La escala motora: que evalúa las habilidades motoras gruesas y finas.

Adicionalmente, se pueden administrar dos pruebas que incluyen:

  1. La escala socioemocional: que mide la capacidad del niño para relacionarse socialmente con los demás, participar en juegos adecuados para su edad y calmarse a sí mismo.
  2. La escala de comportamiento adaptativo: para medir el nivel de desarrollo del pequeño con respecto a las habilidades de la vida cotidiana, tales como cooperar, seguir instrucciones y adaptarse a situaciones.

El evaluador hace una calificación del niño en cada una de las tareas y suma los puntajes, los cuales deben ser comparados con tablas de puntajes de niños con la misma edad del pequeño que ha sido evaluado. Ello genera una puntuación estándar que permite al evaluador hacer una estimación sobre el desarrollo del niño. De este modo, el evaluador identifica si el pequeño tiene retraso en el desarrollo y, de ser así, qué tan importante es, para proceder a desarrollar un programa de intervención temprana.

La escala Bayley puede ser útil para los pediatras, sobre todo para identificar discapacidades en el desarrollo neurológico.

Esta escala también suministra información sobre los indicios de que un niño pueda tener algún trastorno del aprendizaje o autismo.

Sin embargo, es preciso destacar que, en muchos casos, los retrasos en el desarrollo son temporales, por lo que esto pudiese suponer una limitación de las pruebas para identificar retrasos, pues, los pequeños van creciendo y se van desarrollando de forma diferente en la primera infancia, así que cualquier prueba se debe considerar un método que proporciona resultados del funcionamiento actual.

No obstante, los resultados de las pruebas no indican que necesariamente un pequeño tendrá discapacidades de aprendizaje más adelante en su vida.

El efecto del nacimiento prematuro en el desarrollo de la inteligencia y las funciones ejecutivas
El efecto del nacimiento prematuro en el desarrollo de la inteligencia y las funciones ejecutivas

El efecto del nacimiento prematuro en el desarrollo de la inteligencia y las funciones ejecutivas es un tema que hoy...

Lectura Recomendada

  • Góes, F. V. D., Méio, M. D. B., Mello, R. R. D., & Morsch, D. (2015). Evaluation of neurodevelopment of preterm infants using Bayley III scale. Revista Brasileira de Saúde Materno Infantil, 15, 47-55.
  • Llorente García, A. (2015). Valoración fisioterapéutica infantil: traducción y aplicación de la escala Bayley III.
  • Madaschi, V., Mecca, T. P., Macedo, E. C., & Paula, C. S. (2016). Bayley-III scales of infant and toddler development: transcultural adaptation and psychometric properties. Paidéia (Ribeirão Preto), 26, 189-197.
  • Torras-Mañá, M., Guillamón-Valenzuela, M., Ramírez-Mallafré, A., Brun-Gasca, C., & Fornieles-Deu, A. (2014). Usefulness of the Bayley scales of infant and toddler development, in the early diagnosis of language disorder. Psicothema, 349-356.
Isbelia Farias

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching (Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura (Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo (Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.