bulimia
Bulimia nerviosa

En qué consiste la Bulimia Nerviosa

La bulimia nerviosa se caracteriza por los episodios recurrentes de atracones incontrolados. A estos episodios de ingesta voraz le sigue a menudo el empleo de métodos para controlar la ganancia de peso. Estos métodos de control del peso a menudo logran en forma de vómitos provocados, ejercicio excesivo, restricciones en la comida y la utilización de laxantes y diuréticos. La bulimia se introdujo por primera vez en el sistema diagnóstico del DSM-III (APA, 1980) como categoría diagnostica propia.

Durante los siguientes 14 años se ha debatido la descripción más apropiada de la bulimia. Los criterios diagnósticos del DSM-V describen dos tipos de bulimia nerviosa, los tipos purgante y no purgante. El subtipo purgante describe a los pacientes que combaten los atracones por medio de episodios regulares de vómitos auto inducidos o el abuso de laxantes o diuréticos. Al subtipo no purgante describe a los pacientes que ayunan o hacen ejercicio de modo excesivo, con el fin de compensar los episodios de la conducta de atracarse, pero que no abusan normalmente de laxantes, diuréticos o que no utilizan el vomito provocado por uno mismo para controlar el peso corporal. En el DSM-V, un diagnóstico de anorexia nerviosa prevalece sobre otro de bulimia nerviosa.

Características diagnósticas de la bulimia

  1. Presencia de atracones recurrentes: caracterizados por ingesta de alimento en cantidad elevada y en un corto espacio de tiempo, con sensación de pérdida de control sobre la ingesta.
  2. Conductas compensatorias inapropiadas, repetidas para no ganar peso: uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas, provocación del vómito, ejercicio exagerado.
  3. Los atracones y conductas compensatorias ocurren al menos dos veces a la semana durante un periodo de 3 meses.
  4. La autovaloración está influida en exceso por el peso y la silueta corporal.
  5. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de la anorexia nerviosa.

Tipos de bulimia

  • Tipo purgativo. Durante la bulimia nerviosa, el paciente se provoca el vómito, usa laxantes, enemas o diuréticos en exceso.
  • Tipo no purgativo. Las conductas compensatorias son ayuno o ejercicio intenso.

Las complicaciones clínicas suceden en el 40% de los pacientes, siendo el intento de suicidio el riesgo más común de muerte de estos pacientes alcanzando el 3%, aunque menor que en la anorexia nerviosa.

Las alteraciones somáticas más frecuentes acontecen en el aparato digestivo, siendo la cavidad bucal la más afectada. Presentan erosiones del esmalte dentario, especialmente la cara interna de incisivos y caninos, debido al pH ácido del jugo gástrico y su continua acción sobre el esmalte. De igual patogenia es la presencia de gingivitis, faringitis y queilitis. En ocasiones se ha observado hipertrofia parotídea, relacionada con los vómitos y que provoca aumento de amilasa plasmática; por lo general es simétrica y dolorosa, desapareciendo al finalizar el proceso en la mayoría de los casos. Las alteraciones a nivel del esófago van desde la aparición de esofagitis al síndrome de Mallory-Weiss. La capacidad del estómago está muy aumentada, llegando a provocar una dilatación gástrica aguda con fenómenos de isquemia local que pueden llegar a producir una perforación gástrica. El abuso de laxantes o enemas puede producir rectorragias, que obligan a efectuar un diagnóstico diferencial con la enfermedad inflamatoria intestinal.

Así mismo, se han descrito casos de pancreatitis aguda relacionados con la ingesta compulsiva de alimentos, complicaciones cardíacas, que no son excepcionales, siendo el prolapso de la válvula mitral la alteración más frecuente, si bien también se observan arritmias cardíacas. Otras complicaciones frecuentes son las intoxicaciones por el abuso de eméticos, diuréticos y laxantes. Sin embargo, la osteoporosis es de presentación rara. Es de destacar la posibilidad de la asociación entre bulimia nerviosa y diabetes mellitus (DMID), describiendo Garfinkel en 1987 una prevalencia del 6,9% de bulimia en DMID, ya que estos pacientes al manipular las dosis de insulina como método para eliminar la excesiva ingesta de calorías presentan riesgo de coma cetoacidótico y mal control. En la actualidad se insiste en la importancia de investigar un trastorno del comportamiento alimentario en todo paciente con DMID mal controlado.

Modelos explicativos

En la bulimia nerviosa los atracones se desarrollan a menudo después de un periodo de restricción de la comida, lo que da como consecuencia hambre, un apetito voraz y privación de energía. La interrupción de dicha limitación de la comida es desencadenada a menudo por el malestar emocional o la ingesta de alimentos prohibidos. La conducta purgante disminuye la ansiedad que resulta de los atracones. Aquella conducta produce también una disminución de nutrientes al cuerpo y puede reducir el metabolismo de base (Bennett, Williamson y Powers, 1989). Con el tiempo se desarrolla a menudo un patrón cíclico de restricción de la comida, atracones y conductas purgantes, y la terapia de conducta cognitiva está diseñada para romper este ciclo de comportamientos. Desde la perspectiva cognitivo-conductual, las conductas purgantes y el ponerse a dieta se refuerzan negativamente al disminuir la ansiedad con respecto a ganar peso (Williamson, 1990). Se considera que los atracones se mantienen por una reducción del afecto negativo, además de los efectos placenteros de comer (Heatherton Y Baumeister, 1991). Recientemente, las teorías de la imagen corporal de los trastornos de la alimentación se han centrado en más en la perturbación de la imagen corporal como la motivación principal del comportamiento alimentario perturbado.

El modelo cognitivo de la bulimia de McPherson (1988) parte de la premisa básica de que la bulimia es una consecuencia de determinadas distorsiones cognitivas derivadas de creencias y valores acerca de la imagen corporal y el peso. La falta de autocontrol de la dieta que aparece en la paciente bulímica (y en las anoréxicas con problemas bulímicos) se relacionaría con una necesidad extrema de control de estas personas en determinadas áreas (rendimiento escolar, control corporal, etc.). Esta vulnerabilidad cognitiva podría concretarse en la creencia o supuesto básico: “El peso y la imagen corporal son fundamentales para la autovaloración y la aceptación social”. Con esta creencia se interrelacionarían una serie de distorsiones cognitivas, destacándose:1) Pensamiento dicotómico (Polarización): Divide la realidad en categorías extremas y opuestas sin grados intermedios; ej., “Gordo frente a flaco”; 3) Personalización: Relaciona los acontecimientos con la propia conducta o como referidos a si misma sin base real (ej., en una chica inhábil socialmente que cree: “Me rechazan por mi aspecto”); 5) Sobreestimación de la imagen corporal: Se perciben más grueso de lo que son; 6) Autovaloración global y generalizada:

Se estiman y valoran globalmente en comparación con entandares sociales extremos (ej., “Si no tengo el cuerpo de una modelo no valgo nada”).

El descontrol de la ingesta y la restricción de la dieta que se producen en forma de ciclos se relacionaría con las anteriores distorsiones cognitivas. Estas, a su vez, interaccionarían con las necesidades biológicas de hambre generando importantes conflictos que darían lugar a esos descontroles y la vuelta a los intentos de control restringiendo la dieta. Además, como estas personas carecen de mejores estrategias de afrontamiento, tanto la necesidad de hambre como otras fuentes de estrés (ej., situaciones sociales) actuarían como señales predictoras de amenaza produciendo un estado de ansiedad que actuaría como “distracción cognitiva” y como “refuerzo negativo” reduciendo la ansiedad. El mecanismo del vómito autoinducido respondería al mismo proceso descrito.

En resumen los dos modelos presentados se basan en la importancia del modelado social de la imagen corporal, vulnerabilidad personal (significados en relación al peso y al éxito social, con incompetencia social), distorsiones cognitivas y papel del refuerzo como feedback de afrontamiento de unas estrategias personales muy limitadas.

Factores de vulnerabilidad personal

(1) Actitudes perfeccionistas:
(2) Significado personales sobre

  • Peso/ imagen corporal
  • Perfeccionismo
  • Éxito/ autovaloración
  • Baja tolerancia a la frustración

(3) Falta de habilidades sociales.
Situación activante

(1) Estresores agudos o crónicos de tipo social o anímico.
(2) Sensaciones de hambre

Estilo de afrontamiento

(1) Descontrol de la ingesta
(2) Uso de laxantes o vómitos.

Síntomas anoréxicos y presión familiar

(1) Corto plazo: reducción de la ansiedad, sensación de control
(2) Largo plazo: incremento del malestar, culpa, disforia.

Intervención en la bulimia

Se ha desarrollado una serie de terapias psicológicas para el tratamiento de la anorexia y la bulimia nerviosas. La investigación sobre estos enfoques de tratamiento se ha producido desde los años setenta. Los estudios con grupo control sobre dichos enfoques se ha llevado a cabo principalmente con pacientes con bulimia, debido a Los riesgos para la salud asociados al asignar pacientes con anorexia a grupos placebo o sin tratamiento. La mayoría de la investigación sobre el tratamiento se ha centrado en las terapias cognitivo-conductuales y en las farmacológicas (Williamson, Sebastián y Varnado, en prensa). La terapia estructurada de corto plazo, como la terapia interpersonal, se ha evaluado también en los últimos años.

Rosen (1992) planteo la hipótesis de que la anorexia y la bulimia nerviosas son manifestaciones de un trastorno de la imagen corporal general similar a lo que sería el trastorno dismórfico corporal. Esta distorsión de la imagen corporal puede mantenerse por el sesgo de la atención hacia la información consistente con las creencias de que la figura corporal propia no es atractiva. A partir de esta perspectiva, surgen cambios conductuales, tales como eludir usar vestidos provocativos, la restricción de la socialización y la evitación de la intimidad sexual, provenientes de los esfuerzos por disminuir la disforia corporal. A partir de estos planteamientos cognitivo-conductuales, se ha puesto a prueba una serie de técnicas de tratamiento. Estos enfoques se resumen seguidamente. Se escriben por separado las técnicas conductuales y las cognitivas. El lector debe recordar que la mayoría de los estudios sobre TCC han combinado una serie de estas técnicas conductuales y cognitivas.

Principales objetivos terapéuticos para la bulimia

El objetivo primordial del paciente es el logro de un peso y una figura corporal idealizados. Esto le lleva a hacer dietas extremas, de forma rígida, lo que le predispone a tener pérdidas ocasionales de control (atracones). Dado el valor absoluto que dan a la delgadez, emprenden formas -también extremas- de compensación de dichos atracones, como el vómito autoinducido. A su vez, los vómitos autoinducidos facilitan los atracones porque la creencia en su eficacia para deshacerse de la comida ingerida, reduce la tendencia natural a no comer en exceso. La preocupación excesiva acerca del peso y la figura, particularmente la tendencia a hacer depender de ellos la propia autoestima, promueve la dieta extrema y, por tanto, mantiene todo el problema. Así pues, la alteración cognitiva típica de la BN consiste en una serie de ideas sobrevaloradas acerca del peso y la figura.

En función de los modelos anteriormente presentados podemos extraer objetivos terapéuticos comunes para los TCA:

  1. Desarrollar actitudes/creencias realistas acerca de la imagen corporal y el peso;
  2. Establecer un patrón normal de peso;
  3. Reducción del descontrol en la ingesta, vómitos y abusos de laxante;
  4. Mejorar el funcionamiento personal general: autoaceptación, afrontamiento de la ansiedad y funcionamiento social y,
  5. Establecer la motivación para el tratamiento.

A continuación puedes ver una infografía donde se explica de forma resumida los aspectos claves de esta enfermedad.

Bulimia

La bulimia nerviosa, factores de vulnerabiliad personal
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4 Comentarios

  1. Esta super es te blog por que te alluda asaber lo que pasa cuando te pega la bulimia an que yo no se pa lo que siente. Meda mucha tritesa esto se los digo de todo carazon an que ya me boy grasias por escucharme es pero que te alibies de la. Bulimia para luego conosernos mas adion espero

  2. Yo estoy con una tristesa por que. Yo no se lo k se sufre tener. Bulimia an que espero que. Jamas me to que. La bilimia grasiasT

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