aracnofobia

¿Qué diferencia hay entre un miedo a las arañas y la aracnofobia?

El temor a los arácnidos es muy común. Sin embargo, la aracnofobia es un miedo desmesurado o excesivo a las arañas y la persona que la padece, evita el contacto directo con ellas o con cualquier situación o lugar en donde las pudieran llegar a encontrar, les produce una angustia emocional significativa que puede llegar a ser paralizante.

Los pacientes muestran altos valores de ansiedad y rechazo a la confrontación. Incluso la simple representación como fotografías, movimientos o imágenes asociadas, les puede evocar respuestas psicológicas y fisiológicas que se manifiestan en conductas evitativas, elevados niveles de estrés, angustia y ansiedad principalmente.

El proceso de evitación a las arañas puede repercutir significativamente en las actividades cotidianas, cuando los aracnófobos viven, trabajan o estudian en un lugar en donde es natural encontrarse con una que otra.  Es bueno tener presente que las arañas tienen la capacidad de vivir casi en cualquier lugar, hay una gran diversidad de ellas, el nicho principal de las arañas, en casi todos los ecosistemas, es el control de las poblaciones de insectos, aunque realizan otras importantes funciones que ayudan al equilibrio. Razones por las cuales, es altamente favorable que las personas con esta fobia específica se traten, así podrán desenvolverse con menor angustia y ansiedad en un mundo en donde las arañas cohabitan con el ser humano.

Aunque la mayoría de las personas con aracnofobia suelen ser capaces de identificar que sus pensamientos son irracionales o es poco probable que sucedan, no pueden evitar tener esa sensación de angustia y ansiedad incontrolables en muchos casos.

La amígdala, se vincula fuertemente  con el temor, afectando la actividad cerebral y el comportamiento. La activación del sistema nervioso, por el miedo intenso puede provocar respuestas fisiológicas como: alteración en la respiración, taquicardia y sudoración, por ejemplo; pueden ser por la presencia del estímulo fóbico y las reacciones de anticipación ante situaciones específicas.

Las experiencias adversas incontrolables conducen a una mayor angustia, los estudios muestran que hasta un 30 % de todas las personas que sufren un trastorno de ansiedad en algún momento de sus vidas, por lo que es fundamental que se aprendan nuevas estrategias de afrontamiento y que se ayude a que el paciente tenga un buen manejo de la misma ante situaciones desencadenantes de la misma. La ansiedad conduce a un gran sufrimiento para los que la padecen y tiene efectos dañinos en la salud.

Diagnóstico de la aracnofobia

Según el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), el miedo patológico de los animales, en este caso las arañas, se clasifica como un subtipo de fobia específica animal. Por lo tanto, las personas con aracnofobia mostrarán marcada, persistente y excesiva ansiedad cuando se encuentran con arañas o en situaciones que podrían encontrarse con éstas, como en casas antiguas, cocinas, cuevas, etc. Aquí te dejo un cuadro comparativo con los criterios del DSM-V y el CIE-10 para el diagnóstico de fobias específicas:

Criterios del DSM-V para el diagnóstico de Fobia EspecíficaCriterios del CIE-10 para el diagnóstico de Fobia Específica (Aisladas o simples)
A. Miedo o ansiedad por un objeto o situación específica (p. ej., volar, alturas, animales, administración de una inyección, ver sangre). Nota: En los niños el miedo o la ansiedad se puede expresar con llanto, rabietas, quedarse paralizados o aferrarse.

B. El objeto o la situación fóbica se evita o resiste activamente con miedo o ansiedad intensa.C. El objeto o la situación fóbica se evita o resiste activamente con miedo o ansiedad inmediata.

D. El miedo o la ansiedad es desproporcionado al peligro real que plantea el objeto o situación específica y al contexto sociocultural.

E. El miedo o la ansiedad o la evitación es persistente, y dura típicamente más de 6 meses.

F. El miedo o la ansiedad o la evitación causan malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

G. La alteración no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental, como el miedo, la ansiedad, y la evitación a situaciones asociadas a síntomas de pánico u otros síntomas incapacitantes (como la agorafobia); objetos o situaciones relacionados con las obsesiones (como el trastorno obsesivo-compulsivo); recuerdo de sucesos traumáticos (como el trastorno de estrés postraumático); dejar el hogar o separación de las figuras de apego (como en el trastorno de ansiedad por separación); o situaciones sociales (como el trastorno de ansiedad social).

Fobias restringidas a situaciones muy específicas como a la proximidad de animales determinados, las alturas, los truenos, la oscuridad, a viajar en avión, a los espacios cerrados, a tener que utilizar urinarios públicos, a ingerir ciertos alimentos, a acudir al dentista, a la visión de sangre o heridas o al contagio de enfermedades concretas. Aunque la situación desencadenante sea muy específica y concreta, su presencia puede producir pánico como la agorafobia y en las fobias sociales. Las fobias específicas suelen presentarse por primera vez en la infancia o al comienzo de la vida adulta y, si no son tratadas, pueden persistir durante décadas. El grado de incapacidad que producen depende de lo fácil que sea para el enfermo evitar la situación fóbica. El temor a la situación fóbica tiende a ser estable, al contrario de lo que sucede en la agorafobia.

Pautas para el diagnóstico

I. Los síntomas, psicológicos o vegetativos, son manifestaciones primarias de la ansiedad y no secundarias a otros síntomas como, por ejemplo, ideas delirantes u obsesivas.

II. Esta ansiedad se limita a la presencia de objetos o situaciones fóbicas específicas.

III. Estas situaciones son evitadas, en la medida de lo posible.

Investigadores del Instituto Max Planck del área de  Ciencias Humanas y Cognitivas en Leipzig, Alemania y de la Universidad de Uppsala en Suecia, afirman que: “Las fobias a las serpientes y arañas afectan entre 1 y 5 % de la población, mientras que un tercio de los niños y los adultos refieren tener una fuerte aversión hacia ellas, aunque ninguno de los dos animales representa una amenaza real para los seres humanos en la mayoría de lugares alrededor del mundo”.

¿Por qué se desarrolla la aracnofobia?

Hay varias razones por las cuales se puede florecer un tipo de fobia específico como éste, aunque los motivos suelen ser multifactoriales. El Dr. Tali Leibovich, investigador en Neurociencias de Zlotowski, mostró que la estimación del tamaño de la araña se ve afectada tanto por el nivel de desagrado como por el gran temor que los participantes tenían a las arañas; los pacientes con aracnofobias muy marcadas sobreestimaban el tamaño de la araña o la veían más grande de lo que en realidad era y dijo:

“Este estudio revela cómo la percepción de incluso una función básica como el tamaño está influenciado por la emoción, y demuestra cómo cada uno de nosotros experimenta el mundo de una manera única y diferente.”

¿Es el miedo lo que provoca perturbaciones en la percepción del tamaño de las arañas entre los aracnofóbicos, o tal vez esa perturbación en la percepción del tamaño es lo que causa en primer lugar el temor? Actualmente se está investigando este peculiar fenómeno,  tratando de responder a estas interesantes preguntas y puede servir como base para el desarrollo de tratamientos más efectivos en el futuro.

Otras causas de la aracnofobia

Procesos evolutivos

Investigaciones han encontrado que se pueden desarrollar las fobias a través de procesos evolutivos, porque los seres humanos estamos predispuestos a desarrollar miedo a las cosas que amenazaban la seguridad, el neurocientífico Stefanie Hoehl y colaboradores de la Universidad de Viena afirmaron que:

“Los niños podrían estar predispuestos de manera innata a prestar atención a las arañas y serpientes o incluso el temerles, al igual que en los primates, los mecanismos de nuestro cerebro nos permiten identificar objetos como araña o serpiente y reaccionar a ellos muy rápido.”

aracnofobia-tarantula

Los investigadores dieron seguimiento a la dilatación de la pupila de los sujetos de estudio con un rastreador ocular infrarrojo, las pupilas se dilatan cuando el cerebro libera un neurotransmisor llamado norepinefrina, es una señal de la respuesta al estrés que prepara al cuerpo para estar  en estado de alerta y vigilante.

“Esta reacción de estrés, obviamente, heredada, a su vez, nos predispone a aprender que estos animales son peligrosos o desagradables. Cuando a esto se suman otros factores, puede convertirse en un temor real o incluso fobia”. Stefanie Hoehl

Mecanismos culturales y sociales

El temor a las arañas también se promueve a través de mecanismos culturales y sociales, generalmente a las arañas se les asocia con algo peligroso y amenazante; la persona maximiza las amenazas y minimiza su capacidad para manejar la situación ante el estímulo fóbico. Sin embargo, el miedo a las arañas puede desencadenarse debido a una experiencia desagradable del pasado: con una araña o también como una conducta aprendida. Cuando se mezclan las interacciones negativas con los mensajes socioculturales sobre las arañas, puede conducir fácilmente a desarrollar miedo y angustia.

Tratamiento de la aracnofobia

La aracnofobia es tratable y los pacientes suelen tener buenos pronósticos cuando se apegan a un tratamiento psicológico, algunos estudios que muestran aproximadamente el 90% de las personas tienen mejoras clínicamente significativas en la ansiedad relacionada araña cuando se tratan.

Las respiraciones largas y profundas durante los estados de ansiedad, los modifican. Se puede alternar con la tensión muscular aplicada, para reducir las  misma ante el estímulo fóbico o los pensamientos anticipatorios asociados a la fobia, se pueden realizar de manera complementaria a la terapia.

1. Terapia de exposición simple o combinada con otras técnicas

Un tratamiento eficaz y ampliamente utilizado para tratar la aracnofobia es la terapia de exposición, se basa en la idea de que una persona con aracnofobia tiene la creencia de que “algo ominoso y catastrófico” puede suceder cuando se enfrenta con una araña, y debido a que evitan el contacto con las arañas, no tienen la oportunidad de confirmar que lo que temen no sucederá en realidad.

Puede ser de manera gradual dependiendo de la velocidad de habituación del paciente y de su análisis particular, no se sugiere se aplique en mujeres embarazadas o personas que padezcan afecciones del corazón, diabetes e hipertensión arterial.

Requiere que la persona haga frente a la araña, ya sea de modo real o virtual; así, el paciente puede medir el nivel de amenaza real. El papel del control del cliente durante las intervenciones psicológicas, da la pauta al psicólogo para ayudar a que el paciente establezca maneras más adaptativas de reaccionar frente a los estímulos que le generan aversión, estrés y ansiedad.

Aquí entra también la desensibilización sistemática, que es un proceso por el cual el paciente se habitúa a las arañas de manera gradual generalmente, buscando modificar sus respuestas ante el estímulo aversivo.

2. Disrupción de la memoria

En un nuevo estudio publicado en la revista Current Biology, los investigadores de la Universidad de Uppsala han demostrado que el efecto de la terapia de exposición se puede mejorar mediante la interrupción de la recreación de miedo, y modificando las memorias en las personas con aracnofobia.

El paciente se expone gradualmente al objeto o contexto que provoca las reacciones. Si la terapia de exposición es exitosa, se forma una nueva memoria ‘segura’, que eclipsa la memoria del miedo. El aprendizaje ha demostrado no ser permanente, sin embargo, la modificación en la memoria puede tener efectos más duraderos.

mujer-tapa-cara

3. Técnica de reconstrucción cognitiva

Este método, sugiere que la ansiedad y la angustia que se presenta durante las fobias, está relacionada con la predisposición al procesamiento de información asociado con la amenaza o peligro que le representan los arácnidos o alguna situación relacionada con ellos.

La persona con aracnofobia se puede preguntar: ¿cómo podría afrontar esa situación de la mejor manera? Y tratar de generar estrategias de afrontamiento óptimas, pueden contribuir a la reestructuración cognitiva, reforzando con la técnica de exposición, por ejemplo.

El individuo puede aprender que la situación no representa un peligro como él piensa, al tener la oportunidad de estar en contacto con el estímulo fóbico. La Dr. Sophie Li, dirigió un taller en el Museo Australiano, que tuvo como objetivo “armar” a los participantes con información, utilizando la terapia cognitivo conductual y de exposición controlada, ni más ni menos que: ¡con los ejemplares del Museo! “Las personas con fobias a menudo tienen un déficit de habilidades, no saben cómo interactuar con las cosas que temen y esta falta de confianza puede exacerbar el miedo“, afirmó. Utilizó arácnidos de la exhibición del Museo, tanto vivos como los muertos.

Posteriormente, se les mostró a los participantes qué hacer si encuentran una araña en su casa, cómo capturarla y llevarla afuera, y si se sienten con el valor necesario, pueden hacer una prueba permitiendo que la araña camine sobre sus brazos, piernas, cara y cabello; es de manera voluntaria, pues así dicen que es más efectivo.

4. Terapia del Control Perceptual

Nos propone  crear experiencias virtuales en donde el paciente puede mover una imagen de la araña más cerca o más lejos en una pantalla de ordenador o de otros dispositivos móviles, las personas que tuvieron el control sobre su distancia virtual respecto de la araña,  pudieron estar más cerca de una araña después de completar la tarea. El vínculo emocional entre la percepción y la  memoria es fuerte.

Dentro de este tipo de terapia, el paciente aprende a controlar su propio comportamiento, a pesar de las variables ambientales externas, modificando y controlando sus propias percepciones respecto de esas variables. Numerosas simulaciones virtuales de situaciones conductuales específicas demuestran su eficacia, se realiza por niveles y proporciona un modelo de funcionamiento práctico para los pacientes, pueden verse los resultados más rápido que los tratamientos en donde se recurre a la introspección exhaustiva.

“Es vital que el paciente tome control sobre su experiencia y sobre importantes elementos del entorno,  como son las fuentes de amenaza, porque el control de sí mismo es fundamental para la salud y el bienestar”. Dr. Mansell. Journal of Anxiety Disorders

5. Elección total del paciente ante el grado de exposición: modo virtual

Otro modalidad de aplicación de la realidad virtual, sugiere que una vez que cuando las personas son conscientes de sus motivos mixtos, pueden tomar decisiones y responder  a sus miedos de maneras más adecuadas. Por lo que en este método se les permite a los pacientes la elección total sobre su grado de exposición, puede manipular el grado de control y su movimiento por medio de una palanca de mando, como en un videojuego y determinar su distancia virtual respecto de la imagen una araña en la pantalla. Los pacientes con alto control sobre la exposición, se pudieron acercar más hacia una araña y reportaron menos conductas de evitación después de un promedio de 17 días.

“Una simple modificación de los tratamientos existentes, posiblemente, podría mejorar los efectos. Esto significa que más personas pueden deshacerse de sus ansiedades después del tratamiento y tener menos recaídas”. Johannes Björkstrand. Universidad de Uppsala.

La activación de la memoria antes de la exposición, atenúa la expresión de los miedos y disminuye la actividad de la amígdala durante la provocación miedo, aumentando la capacidad de aproximación.

“La disrupción en la construcción de recuerdos o reconsolidación, asociados con la fobia a las arañas facilita las conductas de acercamiento, tiene efectos en la memoria a largo plazo y en la amígdala cerebral.” Johannes Björkstrand

Infografia-aracnofobia

Conclusión

Las personas con aracnofobia tienen un buen pronóstico cuando empiezan un proceso terapéutico de su preferencia, muchos pacientes refieren pronta mejoría de respecto de los síntomas con la combinación de diferentes estrategias que brindan los psicólogos.

Se está avanzando mucho en cuanto a la investigación de las fobias específicas,  y esto ofrece la esperanza de un mejor tratamiento para los pacientes con trastornos de ansiedad y fobias específicas, como los aracnofóbicos. Es aconsejable el tratamiento psicológico de la aracnofobia en caso de cumplir varios criterios antes descritos aquí, especialmente si ese temor está interfiriendo en la vida habitual del que lo padece, porque podemos encontrar arañas en casi todas las partes del mundo. Las nuevas tecnologías combinadas con otras técnicas, hacen más versátil y hasta algo “divertido” el tratamiento de las fobias.

Links

La Aracnofobia: el miedo excesivo a las arañas
4.7 (93.33%) 3 votos