mujer columpio

A lo largo de la historia varios filósofos y psicólogos han intentado identificar los componentes de la personalidad, con más o menos éxito. Aún hoy, dependiendo de la posición teórica del investigador, no existe un consenso universal en lo que se refiere a la definición de personal. Menos aún, para determinar cuáles pueden ser sus componentes.

No obstante, desde este artículo nos aproximaremos al estudio de los componentes de la personalidad desde una óptica biopsicosocial.


Componentes de la personalidad

Al principio, los filósofos partían de la identificación de características fisiológicas comunes entre individuos con ciertas formas de comportamiento. Ello dio origen a teorías que suponían conocer a las personas mediante su forma de caminar, su apariencia, su voz, sus expresiones fáciles, etcétera. Sin embargo, esta identificación no distingue entre lo observado y lo supuesto sobre la personalidad.

Actualmente, psicólogos contemporáneos arrojan una nueva luz sobre los componentes de la personalidad. Por ejemplo:

Lorenzini (1974) distingue al temperamento como la individualidad psicofisiológica de la personalidad y al carácter como la individualidad psicológica del hombre y la mujer.

La integración del carácter y del temperamento como conceptos clave en la personalidad permiten un mejor entendimiento del sí mismo.

El temperamento

Los seres humanos poseen una herencia genética que determina varios rasgos y aspectos fisiológicos en el cuerpo. El temperamento es la expresión de un proceso neurológico que determina algunas características de comportamiento, cognición y emociones. Por lo tanto, representa los aspectos psicofisiológicos heredados al individuo.

Investigaciones científicas sugieren que es posible comenzar desde el embarazo el análisis del temperamento y se resaltan 6 características importantes a tener en consideración para llevarlo a cabo, que son:

  1. El nivel de actividad del infante (movimiento de articulaciones y extremidades)
  2. La adaptabilidad (rapidez de adaptación del infante en ausencia de sus padres o tutores)
  3. Tendencias de huida o aproximación (curiosidad del infante sobre objetos o personas en particular)
  4. La atención (tiempo de enfoque del infante sobre objetos o personas en particular)
  5. La ritmicidad en que el infante realiza sus necesidades básicas
  6. La sensibilidad cognitiva (nivel de comodidad ante estimulaciones sensoriales)

Componentes del temperamento

Para Pittaluga (1970) existen componentes dentro del temperamento:

El sistema endocrino, el plasma sanguíneo, la constitución orgánica, la estructuración del sistema nervioso y su situación neuropsíquica derivada.

Con respecto al temperamento correlacionado con el funcionamiento endocrino, los antiguos griegos hablaban de 4 tipos: sanguíneo, melancólico, colérico y flemático.

En la misma línea argumental que Pittaluga, Kretschmer expone sus investigaciones sobre padecimientos psiquiátricos y propone tres categorías de constitución corporal ligadas a distintivos temperamentales: pícnico, leptosómico y atlético. La triada encaja con dos tipos temperamentales estudiados por Kretschmer, los ciclotímicos y los esquizotímicos.

Los pícnicos encajan en los ciclotímicos, que se caracterizan por los cambios de humor. Mientras que los leptosómicos y atléticos están dentro de los esquizotímicos, que presentan tendencias de frialdad y sensibilidad.

Kretschmer enfatiza que estos tipos morfológicos y psicológicos solo se presentaran en esencia y es probable que haya combinaciones arbitrarias entre los tipos morfológicos y psicológicos.

El carácter

El concepto de carácter se refiere a toda característica de la personalidad influida por el medio (la educación, la cultura y las experiencias que ha vivido y vive el individuo). Entre esas características se encuentran las normas sociales, el lenguaje y los comportamientos distintivos del sujeto.

El francés René Le Senne, creador de la caracterología, defiende la existencia de ocho tipos de carácter que se basan en la presencia y/o ausencia de tres propiedades constitutivas básicas de la persona:

  1. Emotividad – disposición o aptitud de ser conmovido o impresionado por sucesos de pequeña importancia. Los emotivos (distinguidos con la letra “E”) se conmueven fácilmente, presentando enojo, tristeza, alegría, etcétera. Los no emotivos (distinguidos con la letra “nE”) permanecen indiferentes y sin afectación ante sucesos emotivos.
  2. Actividad – disposición del individuo para actuar. Los activos (diferenciados con la letra “A”) se caracterizan por estar en constante movimiento y responden inmediatamente ante cualquier estimulo. Por contra, los inactivos (diferenciados con la letra “nA”) se desalientan ante cualquier estimulo dirigido a ellos o no simplemente no actúan.
  3. Repercusión – Existen dos tipos: Primarios o secundarios. Los primarios (“P”) responden cuando la repercusión de un acontecimiento es inmediato, pero no origina cambios a futuro. En los secundarios (“S”) la repercusión no es inmediata, trae cambios posteriores y el sujeto tiende a pensar en el acontecimiento.

Los tipos caracterológicos

Por medio de la combinación entre la emotividad (“E” o “nE”), la actividad (“A” o “nA”) y la repercusión (“P” o “S”); Le Senne identifica los ocho tipos caracterológicos que puede presentar una persona:

  1. Apático: (nE, nA, S)
  2. Amorfo: (nE, nA, P)
  3. Flemático: (nE, A, S)
  4. Sanguíneo: (nE, A, P)
  5. Apasionado: (E, A, S)
  6. Colérico: (E, A, P)
  7. Sentimental: (E, nA, S)
  8. Nervioso: (E, nA, P)

De forma similar a la conclusión de Kretschmer sobre las formas de temperamento, Le Senne mantiene que no existen ejemplos puros para cada tipo de carácter y que más bien existen combinaciones en todas las personas. Sin negar que puede haber predominancia de un tipo sobre otro u más.

Conclusiones acerca de los componentes de la personalidad

En conclusión, la personalidad es el conjunto de rasgos heredados, aprendidos y forjados en interacción con el ambiente. Este campo es, actualmente, uno de los más fructíferos en la psicología, pues genera mucho interés e investigación. Aún queda mucho por determinar acerca de los componentes de la personalidad.

De igual modo, las investigaciones sobre procesamiento emocional o personalidad inconsciente aún están en los estadios más iniciales, en lo que se refiere a conocimiento científico. Por lo tanto, es otro ámbito a desarrollar e implementar.

En este artículo hemos querido hacer una breve aproximación al fenómeno de estudio de la personalidad, siendo conscientes de que nos dejamos mucho en el tintero. Sin embargo, corresponde a otros recabar más información y cruzar el umbral que mostramos aquí.

Referencias

  • Hikal-Carreón, W. S. (2009). Criminología del desarrollo: el estudio de la personalidad. CIENCIA-UANL12(2), 124-130.
  • Moreno, J. B., García, A. M. P., Caballero, J. A. R., Suárez, P. S., & Laffond, B. R. (2013). Psicología de la personalidad. Editorial UNED.
  • Polaino-Lorente, A., Cabanyes Truffino, J., & Pozo Armentia, A. D. (2009). Fundamentos de psicología de la personalidad. Madrid: Rialp, 2003 Madrid: Rialp, 2003..


Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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