En 1961 nacieron tres hermanos gemelos que fueron separados al nacer. Su madre biológica no disponía de los recursos necesarios para criarlos y los dio en adopción a la agencia Louise Wise. A través de esta agencia, los niños eran dados a diferentes familias. Sin embargo, en esta agencia los criterios de adopción de gemelos se regía por una pauta que sobrepasaba los límites éticos y morales: la experimentación con humanos. Bobby, Eddy y David, los trillizos, fueron adoptados por diferentes familias hasta que un día dos de ellos se encontraron por casualidad y se destapó toda la historia.

Separados al nacer: La historia de los trillizos

Bobby Shafran llegó por primera vez a la Universidad en 1980. Él mismo cuenta que cuando bajó de su coche, el resto de compañeros le daba la bienvenida de una forma un tanto efusiva para no conocerle de nada. Incluso afirma que alguna chica le besó en la boca. Toda aquella situación le extrañaba, ya que era la primera vez que pisaba aquel lugar. Sin duda, se trataba de un momento de lo más surrealista hasta que escucho: «¡Bienvenido de vuelta, Eddy!». ¿Eddy? ¿Quién era Eddy?

Entró en su habitación y mientras sacaba la ropa de la maleta, un compañero llamó a la puerta, que estaba abierta. Este compañero, Michael Domnitz, era amigo de Eddy y sabía que no volvería a la Universidad este nuevo año, así que al ver a Bobby quedó perplejo. «¿Eres adoptado?», le preguntó Michael directamente. Bobby respondió que sí, a lo que Michael le preguntó de nuevo, «¿tu cumpleaños es el 12 de Julio?». Bobby volvió a asentir. Sin más preguntas, Michael afirmó: «no te lo vas a creer, tienes un hermano gemelo». A partir de ese momento, todo cambió. Ambos fueron a la cabina más cercana y llamaron a Eddy.

Bobby cuenta que esa misma noche llegaron a casa de Eddy. Cuando Bobby fue a tocar la puerta, esta se abrió sola. Como relata el propio Bobby: «en cuanto me acerqué, esta se abrió. Ahí estaba yo. Sus ojos eran mis ojos. Y mis ojos eran los suyos. Era verdad. Fue como si el mundo hubiera desaparecido y sólo quedáramos Eddy y yo«.

La noticia saltó a la prensa y apareció David

El encuentro entre Bobby y Eddy fue tan llamativo que saltó a la prensa. Casi de forma inmediata, un amigo de David Kellman  (el tercer hermano) le enseñó el recorte de periódico. David, al ver la foto, le pareció más una curiosidad que otra cosa, pero comenzó a leer la noticia y se percató de que aquello también iba con él. David cuenta que pudo obtener el número de Eddy y llamó por teléfono. Habló con su madre adoptiva y le dijo: «Me llamo David Kellman y nací el 12 de Julio de 1961. Estaba leyendo el periódico y creo que es posible que haya otros dos como yo. Es decir, creo que soy un trillizo».

«No sé si esto será genial o terrible».

-Eddy Galland-

A partir de aquí, los trillizos se encontraron y aseguran que conectaron como si se conocieran de toda la vida. Comenzaron a salir en televisión, se hicieron famosos e incluso llegaron a aparecer en una película de la cantante Madonna. Su fama iba en aumento y se trasladaron a vivir a un piso de Nueva York. Estuvieron 19 años separados pero ahora no se separaban ni un momento. Su conexión fue tal que hasta pusieron un restaurante juntos. Sin embargo, algo comenzó a cambiar.

Separados al nacer: experimentos con humanos

El experimento

El periodista y escritor Lowrence Wright, comenzó a escribir una historia sobre hermanos separados al nacer. Relata que «durante mi investigación, encontré un artículo científico muy extraño». Este estudio se llamaba «El estudio psicoanalítico del niño». El artículo relataba una investigación secreta dirigida por el psiquiatra Peter Bela Neubauer en el que un número indeterminado de hermanos gemelos eran separados al nacer. Todos ellos habían sido dados en adopción a través de la agencia Louise Wise. Algo olía a chamusquina. Wright contactó con Bobby y le contó todo lo que había averiguado sobre el experimento.

Todo comenzaba a encajar. David asegura que fueron adoptados por diferentes familias: «fuimos adoptados por una familia de clase obrera, una de clase media y otra con solvencia económica». También recuerdan que de pequeños eran sometidos a pruebas, cuestionarios y diferentes exámenes por parte de diversos experimentadores. Entre sus recuerdos se encuentra que eran grabados. La agencia de adopción Louise Wise, aseguró que se trataba de evaluaciones psicológicas para observar desarrollo en niños adoptados.

«Nos separaron y nos estudiaron como si fuéramos ratas de laboratorio».

-Bobby Shafran-

Natasha Josefowitz, fue asistente del doctor Peter Bela Neubauer, pero asegura que no formó parte del experimento y que lo sabe es a través de lo que escuchó. Según Natasha, el doctor Neubauer pretendía acabar con la discusión sobre si el comportamiento está determinado por la biología o por el contexto de desarrollo. «¿Y si los pusiéramos en contextos diferentes? Acabaríamos con la discusión para siempre de, ¿se nace o se hace?«, asegura la asistente. Bajo esta premisa, el objetivo sería averiguar qué establece cómo somos: naturaleza o sociedad. ¿Era este el objetivo real?

Un posible objetivo macabro

El objetivo relatado por Natasha podía parecer esclarecedor, sin embargo, algo no convencía. Algunos investigadores, entre ellos el periodista Lowrence Wright se preguntaban porqué no publicaban los objetivos ni los resultados. El periodista cuestionó la buena intención de la investigación: «el estudio nunca se publicó, ¿por qué? ¿cuál era el objetivo de todo esto?»

Los trillizos comenzaron a distanciarse a causa de las discusiones en el restaurante, sobre todo Bobby. La falta de convivencia en su juventud pudo ser una causa de peso a la hora de no saber hacer frente a los problemas que pudieran surgir en los hermanos. Eddy, el más afectado por este distanciamiento, comenzó a presentar un comportamiento extraño. Fue diagnosticado de trastorno maníaco-depresivo y estuvo ingresado en un psiquiátrico durante tres semanas. Ante esta situación, sorprendió que los otros dos hermanos también asistieron al psiquiatra alguna vez en su vida.

En 1995, Eddy se quitó la vida. Este hecho marcó la vida de Bobby y David. Todos los hermanos habían presentado problemas mentales, y para sorpresa de aquellos que investigaban este caso, los padres biológicos también manifestaron problemas mentales. Esta información dio un giro sobre el posible objetivo de la investigación. Como afirma Lowrence Wright: «el objetivo de los científicos era estudiar a los niños de padres biológicos con problemas mentales y colocarlos en lugares diferentes para saber si la enfermedad mental era hereditaria».

Los trillizos no fueron los únicos separados al nacer

Este objetivo nunca fue confirmado por el doctor Neubauer, sin embargo, cobró fuerza al saber que hubo más hermanos gemelos implicados en el experimento y se produjo más de un suicidio. Elyse Schein y Paula Bernstein también fueron gemelas separadas al nacer. Eran dos hermanas que formaban parte del mismo experimento. Ambas presentaron depresión a lo largo de su vida y su madre biológica fue diagnosticada con esquizofrenia. Este tipo de información no hacía más que acrecentar las sospechas del objetivo real.

Un círculo sin cerrar

A día de hoy, todavía no se sabe cuál fue el objetivo real de este experimento. Los propios hermanos tuvieron acceso a los documentos oficiales pero aseguran que no hay nada claro. Ellos aseguran que no se sienten parte de un experimento, sino víctimas de él. A pesar de que parezca extraño, nadie les ha dado una explicación satisfactoria. Lo que sí parece claro es que todavía quedan varios hermanos gemelos sin conocerse. Sin embargo, aquí se plantea un dilema: en caso de existir registros sobre quiénes son, ¿deben saber la verdad o mejor dejarles vivir su vida? Conocer esta información podría tener consecuencias mentales importantes, por lo que es difícil tomar una decisión.

Otro aspecto que está muy claro, es que en la actualidad este tipo de experimentos están completamente prohibidos en la investigación, tanto médica como psicológica. Los criterios éticos y morales predominan por encima de los intereses científicos. En la década de los años sesenta y setenta, la investigación todavía no había delimitado qué limites podía o no podía traspasar, pero eso ya quedó atrás.

Referencias

Audiovisual

Tim Wardle (director). (2018). Tres idénticos desconocidos. Reino Unido: RAW.

Prensa on-line

Benavides, L. (2019). Trillizos separados al nacer: el siniestro experimento del doctor Neubaur. El Periódico. Pincha aquí acceder a la noticia.

Hare, B. (2019). Así se hizo el documental «Tres idénticos extraños», la historia de los trillizos separados al nacer que se encontraron 19 años después». CNN. Pincha aquí acceder a la noticia. 

Rego, P. (2918). Separar a los trillizos de Long Island: experimento y drama. El Mundo. Pincha aquí para acceder a la noticia.

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