¿En qué consiste el deseo?

Es importante conocer la respuesta sexual humana para hablar del deseo. El deseo es la primera de las cinco fases de esta respuesta sexual, las otras son excitación, meseta, orgasmo y resolución, y se caracteriza por la presencia de pensamientos o fantasías sexuales y las ganas de que se produzca actividad sexual. Freud lo definía como “la energía psíquica de carácter sexual que empuja a satisfacerse inmediatamente”.

¿Por qué se produce la falta de deseo sexual?

La falta de deseo sexual no es otra cosa que tener un bajo nivel de interés en tener relaciones sexuales. Muchas veces esta falta de interés viene acompañada por algún problema de disfunción sexual, aunque no siempre es así.

A la hora de enfrentarse a una pérdida de deseo en nuestra relación es fundamental comenzar por identificar el problema. Hay razones tanto físicas como psicológicas que explicarían el desinterés por tener sexo.

Así, el origen de la falta de deseo podría estar en:

  • Problemas en la relación de pareja
  • Rutina/monotonía sexual
  • Disfunciones sexuales
  • Desequilibrios hormonales del embarazo, lactancia o menopausia
  • Consumo de ciertos fármacos
  • El estrés diario
  • Depresión

A nivel psicológico, la rutina es el peor enemigo de nuestro deseo, pero esto no significa que la tengamos que sufrir sin más. Es muy importante saber erotizar nuestra mente y probar cosas nuevas para no perder las ganas. Avivar la pasión tendrá efectos positivos en la relación de pareja.

¿Cómo incrementar el deseo?

Consumir ciertos alimentos

Existen alimentos que son considerados con efectos afrodisiacos, unos ejemplos serían el chocolate negro, la miel, las fresas, las ostras o la canela. Estos alimentos pueden ayudarnos a reavivar la pasión y el deseo sexual. También hay plantas medicinales con propiedades energéticas, cuyo consumo ayuda a obtener un bienestar general, como por ejemplo el ginseng o el cardamomo.

Tener un estilo de vida saludable

Se sabe que practicar actividad física mejora nuestra calidad de vida y esto repercute en un mayor deseo sexual. El ejercicio físico puede mejorar nuestra libido ya que estimula la circulación, lo que facilita un aumento de la excitación. Además, el deporte sube los niveles de testosterona, lo que también da lugar a un deseo sexual más activo.

Aunque, en general, todos los deportes son buenos, uno que es muy recomendable es el yoga. Este, además de mejorar la circulación de la sangre y de la musculatura, provoca una mayor relajación y una reducción del estrés diario, factores muy importantes para incrementar las ganas de actividad sexual. En realidad, cualquier actividad que nos relaje supondrá una mejora en las relaciones sexuales y una predisposición para disfrutar de los encuentros íntimos con nuestra pareja. Esto, junto a una alimentación saludable y un buen descanso, ayudará  a mejorar los niveles de deseo.

Pasar tiempo en pareja

Es importante que tengamos un tiempo para compartir con nuestra pareja de intimidad no sexual o para salir solos, esto nos ayudará a revivir el deseo y el interés por la otra persona.

Se puede elegir un día a la semana para tener una cita, para comer o cenar únicamente los dos. Cuanto más conectados estén los miembros de la pareja, más fácil será despertar el deseo. Es buena idea aprovechar este tiempo los dos juntos para probar cosas nuevas, como ir a bailar, hacer una excursión.

Repartirse las tareas del hogar

Pocas cosas pueden estresar más a la mayoría de personas que el tener que ocuparse en exclusiva de las tareas domésticas y el cuidado de los hijos. Dividir las tareas hará que los dos miembros de la pareja estén más descansados y de mejor humor. Esto facilitará que se cree un sentimiento de compañerismo y cooperación que se puede extender a otras áreas de la relación, como puede ser el área sexual.

Explorar de lo que nos gusta (y de lo que no) en la cama

Es importante que haya comunicación con la pareja sobre aquellas cosas que nos gustan o que no nos gustan en las relaciones sexuales. Una manera muy efectiva seria darse un masaje de cuerpo entero. La idea es jugar con la excitación pero sin tener como objetivo llegar al coito.

Aumentar el deseo con el uso de “herramientas”

Uso de lubricantes

Cuando la lubricación no llega de manera natural o no es suficiente, el uso de lubricante es un gran aliado tanto en el sexo vaginal como en el sexo anal.

Los vibradores y juguetes sexuales

Los juguetes sexuales para usarse en solitario o en pareja, sin duda es una gran ayuda para dar juego y diversión a nuestras relaciones intimas

Mensajes de texto del móvil

Los whatssaps se han adueñado de nuestras vidas, así que puede ser una buena idea utilizar el móvil para enviar mensajes “picantes” a nuestra pareja

Comprar lencería erótica

La ropa interior sexy y favorecedora puede ser un gran complemento para incrementar el deseo, otra opción es la ropa interior comestible con diferentes olores y sabores

Visita a un profesional de la sexología

Si a pesar de todo esto no conseguimos que nuestro deseo aumente y esto interfiere en nuestra relación de pareja y bienestar, lo recomendable será acudir a un especialista.

Lo importante es que disfrutemos de una vida sexual satisfactoria y para ello lo importante es dedicarle tiempo y ganas. Y buscar ayuda profesional si la necesitamos.

Monica Leiva
Licenciada en Psicología por la UAB y Master en Sexología y Terapia de Pareja por la AEPCCC. Experta en personas con diversidad funcional con más de 15 años de experiencia en Atención directa en CIPO. Experiencia en programas de inserción socio-laboral tanto a nivel voluntario como remunerado en Fundaciones como Trinijove, Clariana y Cruz Roja. Escritora.

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