Relaciones de pareja: la frustración

Para que una relación afectiva funciones, es necesario renunciar a poner en nuestra pareja la responsabilidad de cumplir con todas nuestras expectativas. Son muchas las personas que esperan recibir de su pareja la atención, el cuidado y el cariño que no pueden reservarse para sí mismas. Si sus deseos no se cumplen, ejercen una violencia sobre su pareja acorde con la intensidad de los deseos y ansiedades que han proyectado sobre la situación. La necesidad de poder cambiar al otro es uno de los elementos más destructivos que pueden surgir en una historia.

¡No le pidas al otro más de lo que él puede darte!

Cuando las cosas no salen bien en una historia, el reflejo automático sería decir: “¡Es tu culpa! ¡Si no estoy contento es culpa tuya!» ¡Abandona la idea de que tu malestar interior puede ser causado por las insuficiencias del otro! Si te das cuenta de que solo serás feliz si cambia y cuando él cambie, esta es una mala señal, porque la mayoría de las veces es la relación lo que debe cambiarse, no la pareja.

El gran reto es saber hablar en primera persona expresando como nos sentimos sin implicar o acusar a quien tenemos al lado.

12 actitudes que se deben evitar en una relación

  1. Conoce mejor a tu pareja comunicándote de la manera más abierta y explícita antes de que sea demasiado tarde.
  2. No dejes que la rutina convierta tu relación en una historia estereotipada. Romper los patrones del hábito, empezar a planificar y hacer algo diferente juntos.
  3. Reserve unas pequeñas vacaciones solo para ustedes dos, pero si en este momento no pueden escapar de la rutina diaria con un viaje, puede comenzar con pequeños cambios: al principio, incluso un paseo en bicicleta o en contacto con la naturaleza sería suficiente.
  4. Haz una lista de las cualidades que valoras en tu pareja y dáselo. No olvides celebrar el aniversario de su reunión.
  5. No dejes que el estrés y el trabajo te impidan lidiar con tu relación.
  6. Tu pareja necesita sorpresas, asombro y novedad: comienza a hacer proyectos que los afecten a ambos y a comunicarse con mayor frecuencia entre ustedes.
  7. La causa número uno del final de una relación es la falta de comunicación: muchas personas ya no escuchan a su pareja o piensan que ya no tienen mucho que decir. ¡Hay tantas personas que sólo se interesan por el trabajo hasta el punto de descuidar la relación ¡y luego se asombran y amargan si la consecuencia de todo esto es a menudo que nos dejamos llevar por una aventura con otra persona! A veces sucede que debido a la repetida falta de atención podemos enamorarnos de otra persona que en cambio nos brinda toda la atención que nuestro corazón anhela. No se puede leer la mente: eres tú quien debe hablar, confiar en tus aspiraciones, tus deseos y expresar tus sentimientos.
  8. Si deja de hablar comenzamos a cargar al otro con reproches y quejas. Hay que saber distinguir entre expresar el descontento y el acto de masacrar al otro con crítica y desprecio.
  9. Saber cómo comunicarse significa buscar un terreno común, en lugar de tratar de acertar a toda costa. No anticipe lo que le va a decir. Esté atento a la forma en que expresa lo que quiere decir. Preste atención a sus palabras porque a menudo no significan lo mismo que para usted.
  10. Nunca interrumpas a tu pareja. Empieza a hablar un poco más de lo habitual sobre sus deseos y expectativas. Reformula las cosas que dijo y asegúrate si las entiende correctamente. ¡Detenga inmediatamente el hábito malsano de culpar! Renuncie a las amenazas, a cualquier forma de presión y al chantaje. Hágale preguntas sin adoptar un tono intimidante.
  11. Trate de expresarse de una manera clara y comprensible, posiblemente usando un tono de voz tranquilo porque su pareja no siempre será capaz de adivinar lo que esté en su mente o en su estado de ánimo en este momento. Trate de resolver un conflicto sin ganadores ni perdedores. ¡El camino correcto está representado por la interacción y no por la prevaricación!
  12. En lugar de criticar a tu pareja, comienza a resaltar sus cualidades, dale cumplidos sinceros y abandona la idea de cambiarlo. Escúchelo cuando tenga un problema para ayudarlo a encontrar una solución personal para sí mismo. Dígale claramente cuando su comportamiento le impida satisfacer sus necesidades para que pueda cambiar su actitud. Acepta los valores y necesidades de tupareja, comunícate abiertamente para conoceros. Respeta sus creencias. Asumir que la adaptación es un reto a la vez fascinante y laborioso. La mejor inversión que podemos hacer con las personas que queremos es en comunicación. A veces tememos esa comunicación porquè tememos salir heridos. Pero el silencio mata. Mata la relación afectiva.

Psicólogo Clínico. Terapéuta Sexual y de Pareja. Director del Instituto Superior de Estudios Sexològicos (ISES). Profesor del Master de Sexologia. Tutor de Prácticas de la Facultad de Psicologia de la Universidad de Barcelona. Miembro del Grupo de Trabajo de Sexualidad y Pareja del COPC

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