¿Alguna vez has sentido que tu cerebro tiene cientos de idea mientras estás trabajando, pero no consigues concretar ninguna? Si esto te sucede con frecuencia, es probable que estés sufriendo del síndrome de pensamiento acelerado, una alteración del pensamiento. Por lo general, este síntoma se asocia con niveles excesivos de estrés en la vida cotidiana a causa de mucho trabajo.
Debido al estilo de vida enfocado en la productividad que llevan muchas personas hoy en día, este malestar se ha vuelto más común. Sin embargo, es posible aliviar los síntomas cuando se logra identificar el problema y se hacen los cambios necesarios.
El síndrome de pensamiento acelerado o taquipsiquia
Las capacidades psicológicas humanas pueden presentar diferentes tipos de alteraciones por distintas razones. En el caso del pensamiento, una de las cualidades que los psicólogos evaluamos es la velocidad del mismo. Si una persona presenta un ritmo de pensamiento rápido y cambiante, podríamos decir que padece de taquipsiquia (pensamiento acelerado).
Por lo general, esta es una disfunción del pensamiento que se presenta como parte de algunos cuadros clínicos como la bipolaridad (Méndez y Birmaher, 2010). También se observa en ciertos tipos de esquizofrenia y otras afecciones mentales que ocasionan problemas en la velocidad del pensamiento.
No obstante, el síndrome de pensamiento acelerado no es un síntoma que se asocie solo a condiciones psiquiátricas. Hoy en día, aparecen en consulta personas que manifiestan pensamiento acelerado sin presentar bipolaridad o esquizofrenia. Sus ideas corren sin cesar y suelen guardar poca o ninguna relación entre sí y solo les produce un gran agotamiento mental. En consecuencia, no rinden en el trabajo, los estudios o en otras áreas de su vida cotidiana.
Los límites del cerebro humano
El mundo es muy distinto a como solía ser hace unos 100 años y las personas buscan formas de adaptarse a sus demandas. En la actualidad, muchas personas se ven en la necesidad de volverse demasiado productivos con el fin de subsistir. Por ejemplo, toman múltiples empleos para poder pagar las cuentas mientras que al mismo tiempo estudian una carrera universitaria. Todo esto lo hacen con el fin de ser más competitivos y poder acceder a mejores oportunidades en sus vidas.
Sin embargo, este estilo de vida tiene un costo para la salud mental y física, ya que el cerebro tiene problemas para manejarlo. De hecho, un artículo de Madore y Wagner (2019) señala que el cerebro humano no está diseñado para hacer dos tareas simultáneas. En realidad, cuando hacemos más de una cosa a la vez, nuestro cerebro pasa de una tarea a la otra. En otras palabras, la capacidad de hacer múltiples tareas al mismo tiempo es un mito porque no podemos hacerlo.
A pesar de eso, la sociedad nos demanda que nos enfoquemos en varias tareas a la vez. En el trabajo, a menudo se espera que nos encargamos de muchas ocupaciones para ser más “productivos”. De igual forma, en nuestras vidas cotidianas usamos smartphones que nos bombardean de forma constante con información.
Todos estos factores exponen al cerebro a una sobrecarga de información y nos vemos en la obligación de duplicar el nivel de esfuerzo. Como resultado, aumentan los niveles de estrés y pueden surgir alteraciones como el síndrome de pensamiento acelerado.
Los peligros del síndrome de pensamiento acelerado
Como se mencionó antes, la taquipsiquia puede ser una consecuencia de la sobrecarga de información en el cerebro. Con el fin de adaptarse a las demandas, nuestro cerebro se vuelve más rápido y produce ideas con velocidad. No obstante, estos pensamientos están inconclusos, son inconexos y por eso no resultan muy útiles. Además de causarnos cansancio físico y mental, puede ser peligroso para la vida.
The New York Times publicó un artículo sobre un ataque de helicópteros estadounidenses que acabó con la vida de 23 civiles afganos. De acuerdo con una investigación, un piloto de dron pasó por alto información crucial sobre el área y determinó que representaba una amenaza. Por tal motivo, se realizó el ataque que terminó con la vida de personas inocentes.
Un oficial militar que estuvo involucrado comentó que las muertes pudieron prevenirse si hubieran tenido tiempo para pensar con calma. Pero, había presión por proteger a las tropas estadounidenses en la zona y los oficiales pasaron por alto datos importantes.
Este tipo de acontecimientos nos muestran lo peligroso que puede ser el síndrome de pensamiento acelerado. Si bien nuestro cerebro es una máquina sorprendente, también tiene límites que no pueden sobrepasarse. De lo contrario, pueden ocurrir accidentes fatales como este ataque en Afganistán.
¿Cómo tratar la taquipsiquia?
Es necesario resaltar que la taquipsiquia no es una enfermedad mental por sí sola, más bien se trata de un síntoma. Por esa razón, el primer paso para abordarla es identificar la posible causa del pensamiento acelerado. Como se dijo antes, es común que los pacientes con trastorno bipolar y afecciones psicóticas lo presenten.
Aunque, si no se trata de una alteración mental, entonces la causa podría ser el estrés y sobrecarga de información. En ese caso, debemos procurar reducir el ritmo de nuestro estilo de vida en la medida en que sea posible.
Para finalizar, otra alternativa para aliviar el síndrome de pensamiento acelerado es aprender técnicas de relajación y respiración. Este tipo de ejercicios ayudan a reducir los niveles de estrés fisiológico y permiten al cerebro reducir el ritmo de trabajo.
- Méndez, I., & Birmaher, B. (2010). El Trastorno Bipolar Pediátrico: ¿Sabemos detectarlo?. Actas Espanolas de Psiquiatria, 38(3).
- Shanker, T., & Richtel, M. (2011). In new military, data overload can be deadly. The New York Times, 16, 2011.
- Madore, K. P., & Wagner, A. D. (2019, March). Multicosts of multitasking. In Cerebrum: the dana forum on brain science (Vol. 2019). Dana Foundation.


