El sexsomnio consiste en la práctica del acto sexual, de forma involuntaria, mientras se está durmiendo.
Se trata de una condición peligrosa, ya que los sonámbulos pueden llegar a forzar a la pareja para mantener relaciones íntimas. Suele presentarse en pacientes que han sido diagnosticados con adicción al sexo, así como en dependientes del alcohol y drogas.
La persona con sexsomnio tiende a iniciar contactos sexuales mientras duerme. Son propensos a acariciar a la pareja, practicar sexo oral o sexo con penetración, pudiendo llegar al orgasmo. Algunas veces, esta condición se dispara cuando la persona está estresada o se acuesta en estado de ebriedad.
El sexsomnio
Entre los trastornos del sueño, el insomnio es uno de los principales motivos de consulta médica.
Hay varios tipos de trastornos del sueño, los cuales se dividen en disomnias (dificultad para iniciar o mantener el sueño o somnolencia excesiva) y parasomnias, o conductas, fisiológicamente anormales, que tienen lugar durante el sueño o en las transiciones de sueño-vigilia.
En este sentido, el sonambulismo se encuentra dentro del segundo tipo, las parasomnias, ya que la persona sufre de episodios repetidos de actividad motora compleja. Si la persona no despierta de este episodio, no recordará nada al siguiente día.
En cuanto al sexsomnio, este se puede considerar como una variante del sonambulismo, dado que predominan las conductas sexuales de diferentes tipos que se realizan mientras se duerme. Estas pueden incluir la masturbación o actividad sexual en pareja.
El término ‘sexsomnio’ fue acuñado por primera vez por el psiquiatra Colin Shapiro, en el año 2003, para hacer referencia a un trastorno del sueño en el que una persona iniciaba de manera inconsciente una actividad sexual.
Quienes padecen de sexsomnio atraviesan un despertar incontrolado de la libido, lo cual le lleva a diferentes comportamientos de índole sexual, tales como gemir en voz alta, masturbarse o procurar tener relaciones sexuales con otra persona.
Gran parte de las personas que sufren de este trastorno suelen sentir vergüenza y culpa, ya que no son conscientes de lo que han dicho o hecho y, por lo general, lo sucedido no se relaciona con su comportamiento habitual, ya que pueden actuar de una manera diferente, lo cual ha llevado a que algunos especialistas consideren que el sexsomnio pudiese permitir que las personas resuelvan algunos conflictos en su personalidad.
¿Qué dice la ciencia?
Los episodios de sexsomnio suelen ser breves y no ocasionan una interrupción importante del descanso. Solo una pequeña parte de la población lo sufre. De hecho, se cree que solo un pequeño porcentaje de mujeres lo padece, es decir, que es más frecuente en hombres. Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Stanford, Estados Unidos, demostró que las mujeres son las menos propensas a iniciar un encuentro de este tipo.

En dicha investigación, titulada: “Sexo y sueño: ¿qué puede salir mal? Una revisión de la literatura sobre trastornos relacionados con el sueño y conductas y experiencias sexuales anormales”, liderada por Carlos H. Schenck, se reportaron diferentes categorías de trastornos relacionados con el sueño, como parasomnias (despertares confusionales/sonambulismo), convulsiones relacionadas con el sueño, síndrome de Kleine-Levin, insomnio crónico severo, síndrome de piernas inquietas, narcolepsia, exacerbación del sueño del síndrome de excitación sexual persistente, erecciones dolorosas relacionadas con el sueño, entre otros.
Este estudio arrojó información sobre una gama completa de comportamientos sexuales relacionados con el sueño consigo mismo o con compañeros de cama, que incluía la masturbación, vocalizaciones sexuales, caricias, relaciones sexuales con clímax, agresión/violación sexual, hiperexcitación sexual, entre otros, cuyos efectos físicos y psicosociales fueron adversos para la persona dormida.
Sin embargo, dicho estudio reportó que cinco compañeros de cama y tres pacientes con convulsiones relacionadas con el sueño informaron efectos placenteros. En todos los casos de parasomnias se informó amnesia para el sexo del sueño.
Asimismo, Schenck comentó que las mujeres tienden más a la masturbación y vocalizaciones sexuales, mientras que en los hombres son más frecuentes las caricias y las relaciones con coito.
A pesar de todas las interrogantes sobre el tema, estas no han podido ser resueltas por los especialistas, siendo la más desconocida la razón por la cual una persona se vuelve más agresiva cuando tiene relaciones mientras duerme.
Un estudio médico de la Universidad de Stanford titulado: “Los expertos del sueño de Stanford tratan la condición médica detrás del sexo dormido violento”, analizó a once personas que padecían de sexsomnio, logrando una mejoría en diez de ellos.
Los pacientes experimentaban síntomas que incluían gemidos fuertes y agresión sexual y, sin importar qué tan violento fuese el comportamiento, ninguno de ellos lo recordaba a la mañana siguiente. Por ello, los investigadores consideran que dicha condición se debe a fallas en las ondas cerebrales durante el sueño, por lo que esperan que el problema sea reconocido de origen médico y no psicológico.
El tratamiento para los pacientes incluyó terapias de relajación y ejercicios de respiración, además del consumo regulado de ansiolíticos, relajantes, anticonvulsivos y sedantes.
El equipo investigativo afirma que se trata de un problema médico para el cual existe un tratamiento, que es el mismo que se usa para tratar el sonambulismo.
- Schenck, C. H., Arnulf, I., & Mahowald, M. W. (2007). Sleep and sex: what can go wrong? A review of the literature on sleep related disorders and abnormal sexual behaviors and experiences. Sleep, 30(6), 683–702. https://doi.org/10.1093/sleep/30.6.683
- Stanford University Medical Center. (2002, March 27). Stanford Sleep Experts Treat Medical Condition Behind Violent «Sleep Sex». ScienceDaily. Retrieved July 8, 2022 from sciencedaily.com/releases/2002/03/020327072432.htm

