parasomnias

Las parasomnias son desórdenes clínicos asociados a episodios o fenómenos que ocurren en diferentes etapas del sueño, suelen ser comunes durante la infancia temprana, en el DSM-V se encuentran clasificadas dentro de los trastornos del sueño-vigilia, son asociadas con la presencia de comportamientos anómalos durante las fases del sueño, algunas específicamente sobre las transiciones de cada fase, suelen clasificarse según su manifestación, que puede ser: al despertar, entrar en sueño o durante la fase REM. Estos desórdenes del sueño suelen acompañarse de cambios fisiológicos como la activación cardiovascular o muscular, por ello, a lo largo de la historia, han sido objeto de mitos.

Tipos de Trastornos del despertar del sueño no REM

Consisten en episodios recurrentes de despertar incompleto del sueño, generalmente se producen durante el primer tercio del período principal del sueño, aproximadamente cuando han transcurrido dos horas después de haber caído dormido, pueden ir acompañados de:


Sonambulismo

El sonambulismo se caracteriza por eventos en los que el paciente estando dormido, se levanta y camina con cierta frecuencia. Durante dichos episodios, el individuo generalmente tiene la mirada fija y en blanco; los sujetos “parecen estar en trance”, pues suelen ser insensibles a los esfuerzos de otras personas para comunicarse con él, pueden despertar con dificultad y se sugiere que se haga con los cuidados sugeridos.

Media noche descansando, noctámbulo ser que aparece caminando, en el ocaso de tu alma está volando…” Alejandro Méndez Romero

Es más común que se desarrolle durante la niñez, con mayor recurrencia entre los 4 y 6-8 años de edad, generalmente desaparece de manera espontánea en la adolescencia o en la juventud; lo presenta entre el uno y el 15% de la población general, hay un 45% de posibilidades de que un hijo sea sonámbulo si su progenitor lo fue y si fueron ambos padres, entonces existe una probabilidad del 60% de que su hijo manifieste esta parasomnia.

Terrores nocturnos

Los terrores nocturnos o ataques autonómicos severos, se caracterizan por episodios recurrentes de despertar brusco con terror, usualmente  empiezan con gritos de pánico, la persona que los padece, puede presentar rigidez muscular, tener los ojos abiertos y las pupilas muy dilatadas, así como manifestar trastorno del comportamiento y deambulación, por lo que suelen preocupar a los que cohabitan con ellos, por alguna lesión o caída que se pudieran ocasionar… Posiblemente pueden meter un buen susto a la persona que esté durmiendo cerca del que padece esta parasomnia. En los niños, se presenta con frecuencia, entre los cuatro y doce años de edad, la prevalencia estimada en la infancia es del 3% y un poco menos del 1% entre adultos.

En este tipo de parasomnia, existe insensibilidad relativa a los esfuerzos de otras personas para consolar al individuo durante los episodios. Por lo general, la amnesia de los episodios está presente, no suelen recordar los sueños o el recuerdo es mínimo. Ocurren en el paso de una fase del sueño a otra: REM (Rapid Eye Movements, por sus siglas en inglés) a la fase no REM.

Durante cada episodio de sonambulismo o de terror nocturno, existen signos de alerta autónoma como: sudoración, midriasis, taquicardia y taquipnea, así como un miedo y angustia intensa.  Los episodios de las parasomnias pueden causar malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento, como en lo cognitivo, sobre todo cuando persisten a través de largos períodos de tiempo.

La escasez de sueño puede hacer que alguno de nuestros sistemas comience a fallar, principalmente aquel que controla a los demás: el sistema nervioso, ocasionando en algunos casos la falta de regulación emocional. El sistema inmune también puede debilitarse por la misma razón, pues durante el sueño, el cuerpo realiza importantes funciones. En los niños y adolescentes es fundamental que se establezcan las estrategias necesarias para tener una óptima higiene del sueño, ya que la hormona del crecimiento se segrega también mientras duermen; dormir favorece el desarrollo muscular y la quema de tejido adiposo o “grasita extra” en el cuerpo, otra razón más para acostarte más temprano en cama y “dejarte caer en los brazos de Morfeo”.

parasomnias

Poesía siniestra de lo onírico: trastorno de pesadillas

Todos alguna vez hemos tenido un mal sueño o como las solemos llamar, pesadillas, éstas cumplen con una función fisiológica incluso y no se consideran patológicas, éstos angustiantes sueños, son frecuentes en la infancia, generalmente inician entre los 3 y 6 años de edad, pero ¿cuál es la diferencia entre una pesadilla y el trastorno de pesadillas? El padecimiento clínico, incluye sueños sumamente disfóricos o non gratos, generalmente incluyen amenazas contra la seguridad o la integridad física del sujeto, el paciente puede recordar grandes fragmentos del sueño, se puede orientar en tiempo y espacio al despertar, esta alteración del sueño, puede causar malestar significativo, deterioro en lo social, laboral, académico así como otras esferas en las que se desenvuelve el sujeto. Su etiología también se debe a varias causas, se asocian con ciertos conflictos sin resolver, ansiedad acumulada o memorias de dolor, entre otras, como sucede en el caso de víctimas de Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT), en donde las personas pueden experimentar durante las pesadillas altos niveles de ansiedad hasta llegar a la angustia y el pánico.

Se debe especificar si es:

  1. Agudo: cuando la duración de las pesadillas es de un mes o menos.
  2. Subagudo: la duración del período de pesadillas es superior a un mes pero inferior a seis meses.
  3. Persistente: cuando la duración de las pesadillas es igual o superior a los seis meses. La gravidez se puede clasificar por la frecuencia con que ocurren las pesadillas:
  4. Leve: En promedio, menos de un evento por semana.
  5. Moderado: aunque no suceden a diario, ocurren uno o más episodios por semana.
  6. Grave: Las pesadillas se producen todas las noches.

Otras 9 parasomnias

Trastorno del comportamiento REM

Son como pequeños “despertares” que se producen durante el sueño REM, pueden presentarse a manera de episodios repetidos, generalmente son asociados a comportamientos motores complejos y a la vocalización, estos eventos causan malestar significativo en el paciente.

Somniloquios

En esta parasomnia, la persona suele hablar o verbaliza “algo” cuando está dormida, aunque a veces no se le puede entender muy bien, su causa puede ser por estrés o por herencia: 30-50% de los casos.

Bruxismo

La persona que duerme rechinar involuntariamente de los dientes, esto puede corregirse para que no se genere desgaste en los dientes, principalmente las piezas molares; las estrategias que propone la terapia cognitivo-conductual, han mostrado ser eficaces para modificar esa conducta, evitando así sus perniciosos efectos.

Enuresis nocturna

Se caracteriza porque el sujeto presenta emisión repetida de orina, la cual ocurre de manera involuntaria durante la noche, cuando son niños alrededor de los 5 años y que por su edad deberían controlar sus esfínteres, es importante poner atención pues el problema enurético puede tener su causa o relación con problemas neurológicos, fisiológicos o anatómicos. También puede ser incluso algo tan sencillo de resolver, que se puede modificar siguiendo unas sencillas pautas de aprendizaje que te puede brindar un psicólogo, haciendo psicoeducación para fomentar la higiene del sueño y hasta se puede programar a la persona en niveles profundos de la conciencia para que corrija este comportamiento, como se usa dentro de las técnicas de hipnosis y sugestión.

Sexsomnia

Cuando vinculado con alguna parasomnia, existe un comportamiento sexual relacionado con el sueño, se le denomina sexsomnia (DSM-V).

Calambres nocturnos

Tienen una prevalencia en la población alta: el 15% de la población los padece, es una sensación dolorosa en músculos, que generalmente pueden ser del pie, la pierna, el muslo y en grupos familiares puede afectar a otros músculos.

Jactacio capitis nocturna o movimiento periódico rítmico

En estos movimientos estereotipados suelen involucrarse diferentes áreas del cuerpo, se inicia antes del sueño y se mantiene durante las primeras fases de sueño ligero, son comunes entre los neonatos y durante los primeros años de vida. Se ha observado que puede persistir a través del tiempo en personas con el Trastorno del Espectro Autista (TEA) o con algún tipo de déficit cognitivo.

Trastorno de conducta de sueño REM

El trastorno de la conducta de sueño R-BD (Rapid Eye Movements-Sleep Behavoir Disorder, también se le conoce como onirismo o parasomnias motoras en REM, se caracteriza por episodios de una duración breve o de varios minutos, va acompañado de aumento en: tono muscular, movimiento y vocalizaciones en sueño REM, usualmente genera un comportamiento involuntario anormal como moverse en la cama, patalear y caminar… En ocasiones puede implicar comportamientos agresivos o violentos, que pueden producir lesiones a otros o lastimarse a sí mismos.

Parálisis del sueño

Las parálisis del sueño, las llegan a experimentar entre el 40 al 50% de personas que no tienen algún otro trastorno del sueño, también es llamada forma predormicional o hipnagógica, son episodios en donde se manifiesta la incapacidad para moverse de manera voluntaria en las fases del sueño, cuando la persona comienza caer dormida o cuando va a despertar… Algunos dicen, que es “cuando se te trepa el muerto”, precisamente por esa parálisis muscular tan representativa, la incapacidad angustiante para verbalizar alguna palabra o en todo caso algún grito de auxilio, las parálisis del sueño, pueden producir tanta ansiedad, que se eleva a niveles de pánico, sin embargo no implica ningún fenómeno paranormal, es ocasionado por la disociación entre mecanismos que producen el sueño MOR (Movimientos Oculares rápidos) y los que te mantienen en estado de vigilia. Así que, si te vuelve a suceder algo así: ¡Que no cunda el pánico! Recuerda que sólo son episodios breves y tanto la parálisis, como la incapacidad para verbalizar pronto pasarán y tampoco “es la difunta tía que ha venido a jalarte los pies”.

Cuando es preciso acudir a un profesional

La etiología de las parasomnias generalmente es multifactorial, debe ponerse especial atención cuando hay persistencia por largos períodos de tiempo y esto ocasiona gran malestar o disfunción en el paciente, los desórdenes del sueño pueden llegar a ser una afección psiquiátrica o neurológica, por lo que es preciso atender a esta importante necesidad de tu cuerpo y tu mente.

La “remisión” de las parasomnias puede ser espontánea conforme el niño o la persona continúa con su desarrollo. Sin embargo, debe buscarse tratamiento cuando hay persistencia de estos episodios y sobre todo cuando el pequeño o la persona, se ven afectados en alguna de las esferas en las que se desenvuelven a causa de éstos desórdenes del sueño, ya que las personas que padecen de parasomnias, suelen tener muchas veces  la sensación de “no haber descansado lo suficiente”, esto, a través del tiempo, les puede producir: fatiga, así como un decremento en el desempeño de algunas funciones cognitivas, algunos empiezan a verse afectados en lo académico, lo laboral, es necesario pensar en tomar tratamiento cuando hay falta de regulación emocional, pues cuando éstos fenómenos impiden que la persona tenga un sueño reparador, es más factible que el individuo pueda comenzar a disfuncionar en algún área, ya sea de su cuerpo, mente o en su entorno.

Tratamiento de las parasomnias

Recordemos que el sueño es una de las necesidades humanas básicas, por lo que es importante implementar una correcta higiene del mismo, desde las primeras etapas de la vida, aunque: ¡Nunca es tarde para implementar los programas adecuados para mejorar tu calidad de sueño! Están los tratamientos ortodoxos clásicos, la experiencia clínica también y diversos resultados en investigación, muestran que algunas técnicas no invasivas también pueden coadyuvar a inducir y mantener un sueño reparador, sin que los pacientes se vean afectados por los efectos secundarios de drogas para conciliar el sueño y sin generar dependencias.

¿Cuáles son algunas opciones de tratamiento que pueden funcionar para mejorar la calidad del sueño? Existen poderosas técnicas de programación o sugestión, que se pueden realizar en nivel Alfa o algunos niveles más profundos de la conciencia como Beta, Gamma, Delta y Theta, la Terapia de Campos Magnéticos Pulsados, el Biofeedback, técnicas de  relajación y meditación, entre muchas otras. Así mismo, la terapia cognitivo conductual, ha mostrado ser altamente efectiva, todas las anteriores pueden coadyuvar a que la persona tenga una mejor higiene del sueño.

¿Qué sucede cuando estos recursos no son suficientes para que la persona pueda conciliar un sueño reparador?

Es necesario acudir al médico, si no quieres tomar las drogas tradicionales para tratar el sueño con sus respectivos efectos secundarios, puedes preguntar a tu galeno por otras alternativas: la medicina biorregenerativa, brinda otras opciones como la homotoxicología para tratar algunos desórdenes clínicos del sueño, coadyuvando a regular los sistemas que hacen posible que funcione adecuadamente tu cuerpo.

Melatonina: dulces sueños en los brazos de Morfeo

En la mayoría de los casos, en personas adultas, puede indicarse el uso de melatonina, que ha probado ser efectiva como inductor y estabilizador del sueño, ajustando así nuestro reloj biológico de manera natural, por lo que, incluso aquellos viajeros que padecen de jet-lag por el desajuste de horarios, pueden beneficiarse con el empleo de ella. En los casos para uso pediátrico, la melatonina también puede ser una buena opción, aunque igualmente se tendrá que tener mucho cuidado, seguir sólo bajo indicación y seguimiento médico, pues debe tener sus debidas indicaciones y contraindicaciones médicas, de acuerdo a muchos criterios que toman en cuenta los clínicos, así como la interacción y sinergia medicamentosa.

¿Sientes que tu cuerpo no descansa lo necesario? No importando tu edad, si has tenido problemas para conciliar el sueño durante un tiempo y sientes que eso te está afectando en algún sentido, es bueno que sigas el llamado de tu cuerpo hacia los brazos de Morfeo, quizás necesites un inductor del sueño, sólo un médico puede hacerte esas recomendaciones, aunque la melatonina ha mostrado ser efectiva en el tratamiento de diversos padecimientos como:

  • Insomnio, incluso aquel causado por medicamentos del tipo de bloqueadores beta.
  • Síndrome de la fase retrasada del sueño (DSRS)
  • Epilepsia
  • Migrañas y otros tipos de cefaleas o dolores de cabeza
  • Fatiga crónica
  • En el caso de la abstinencia por el uso o abuso de sustancias, puede ayudar a inducir el sueño de manera gradual sin que por su uso, genere en el paciente afectado otra dependencia más, como las benzodiazepinas, que muchos recomiendan.

9 consejos para mejorar tu higiene del sueño

  1. Evita las comidas “muy pesadas” o que requieran de mucha energía para la digestión, al menos 4 horas antes de ir a la cama.
  2. Practica la actividad física sugerida por tu médico al menos 5 veces por semana durante al menos 30 minutos.
  3. Consume Omega-3 y triptófano.
  4. El consumo de melatonina bajo prescripción y seguimiento médico, ayuda a regular los ciclos del sueño.
  5. Evita el uso de pantallas en la noche cerca de la hora que te vayas a acostar, pues resulta altamente para el cerebro, puedes optar por alguna otra actividad como la lectura en un libro de pasta: ¡tus ojos y tu cerebro te lo agradecerán!
  6. Establece rituales para antes de dormir, después de un tiempo de practicarlos con tesón, pueden instalarse los programas y a la postre, pueden resultar como un inductor del sueño, preparando a la mente y al cuerpo para el descanso y el sueño.
  7. Trata de ir a la cama una hora antes de lo acostumbrado, te ayudará a sumar calidad a tu vida y a despertar con más energía por la mañana.
  8. Practicar ejercicios de respiración y relajación.
  9.  Reduce la interferencia mental, puede interesarte: cómo suavizar los ruidos mentales.

¿Existe algún malestar emocional, aflicción o padecimiento físico en ti que turbe tu descanso y tus sueños? No esperes más y busca ayuda profesional: tu cuerpo, tu mente y tus relaciones humanas podrían verse menguados a falta de él.

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Referencias electrónicas

Otras referencias

  • American Psychiatric Association (2014). Guía de Consulta de los Criterios del DSM-5. Washington, D.C./London, England. Editorial: Panamericana.
  • Espinar J. 1998) Alertness disorders and parasomnias of the wakefulness-sleep transition. Rev Neurol.:469-72.
Miryam Gomez Obregon
Psicóloga NeuroEducativa/ Freelance. Diseño de programas y gestión del tiempo mediante el mejoramiento de habilidades y competencias. Técnicas de programación y sugestión en Nivel Alfa, de Respiración y Relajación Profunda. Promoción de estilos de Vida Saludables a través de las Tecnologías Educativas. Musicoterapia. Redacción de contenido especializado.

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