complejo de Wendy
El complejo de Wendy

“¡Vuelvan conmigo a mi país!-
les rogó Peter Pan-.
No se hagan nunca mayores”

Peter Pan, cuento de J.M. Barrier.

De la fantasía a la realidad: complejo de Wendy

Los cuentos infantiles comunican una serie de ideas tomadas de la realidad y aplicadas al terreno de la fantasía, lo increíble, lo mágico, el suspenso, el terror y una serie de eventos que van de lo real a lo ficticio. De esta manera, no es casualidad el hecho de convertir hechos reales en cuento o personajes de cuento en analogía a cosas de la vida cotidiana.

En la novela de Peter Pan, creado por el escritor escocés James Matews Barrier en 1904, se han tomado varios de sus personajes para ilustrar dos problemas; uno en el orden de lo individual (infantilismo) y otro en el caso de lo social (el esclavo feliz). De la misma forma el complejo de Wendy o de Peter Pan, puede entenderse en el plano de lo individual como un trastorno de la personalidad, que al mismo tiempo tiene tintes de un síndrome.

¿Qué quiere decir esto?  Bueno en términos muy sencillos, aquellas personas con uno u otro complejo, no necesariamente presentan todos los síntomas presentados a continuación, pero si vivir con ellos. Y más que un simple conjunto de síntomas, actualmente se le considera como un grave problema social, estudiado por: psicólogos, economistas, politólogos, sociólogos y otros más.

El mundo de los complejos

Complejo (Laplanche & Pontalis, 1996): Conjunto organizado de representaciones y de recuerdos dotados de intenso valor afectivo, parcial o totalmente inconscientes. Un complejo se forma a partir de las relaciones interpersonales de la historia infantil; puede estructurar todos los niveles psicológicos: emociones, actitudes, conductas adaptadas.

Existen bajo esta definición una serie de complejos que van desde lo muy científico (complejo de: Edipo, Electra, de castración, de infantilismo, de inferioridad y paterno), hasta lo completamente coloquial (complejo de: gordo, de chaparro, de estar muy alto, de rico, de pobre, de intelectual, de feo(a), de pene chico, de senos chicos, de seno grandes, de Caín, de no tener nalgas, de tener mucha, etc.). En el caso del complejo de Wendy, si bien por el momento no se encuentra en los diccionarios especializados de psicología como tal, es un verdadero problema social, que tiene sus orígenes en la sociología (Marx; “el esclavo feliz”) y recientemente en la psicología (Fromm; el miedo a la libertad y Jung; con la sombra de la familia), pero no necesariamente con ese nombre.

Un dicho popular dice: “Nunca falta un roto para un descosido”. Así, existen quienes como en el cuento infantil, se hacen cargo de los pequeños (complejo de Wendy) y quienes en un afán de detener el tiempo y el futuro, no quieren crecer (complejo de Peter Pan).

Relacionados con otra serie de cuentos infantiles se puede escuchar hablar de los complejos de: Cenicienta, Superman o la Mujer Maravilla (Wonder Woman).  El sustento psicológico en todos ellos se encuentra la codependencia de quien hace las veces del personaje principal del cuento y la contraparte para cerrar la díada (Ayudador-ayudado/El malo-el bueno/El que sufre/el que castiga).

El complejo de Wendy como fenómeno psicológico

  • La inversión de roles sociales: Es más común el cuidado de la casa o de los hijos por parte del hombre, por otro lado en cuanto a la economía, así aunque ellos ganen más dinero en el trabajo, ella es quién generalmente administra los bienes, lo más común es que ellos perciben un salario menor en comparación a la pareja, y en la casa tratan de compensar su estancia realizando actividades domésticas. En la práctica terapéutica se presentan casos en donde además de cooperar muy poco el hijo-esposo de Wendy, amenaza con no abandonar la casa por ningún motivo, aún pidiéndole que salga.

Perfil de personalidad de Wendy

En el relato de Barrier, ella además de cuidar a sus hermanos; Michael y John, tiene como actividades cuidar a todos aquellos niños sin madre y también a Peter Pan, protegerlo de sus conflictos interiores, satisfaciendo sus caprichos y siendo complaciente con su debilidad emocional.

Las mujeres con complejo de Wendy, tienen una actitud similar y una personalidad con ciertas características comunes:

  • Como hija ser madre de los propios hermanos me lleva a pensar en la responsabilidad de la madre de heredar a sus críos a los hijos mayores o a quien le ve más posibilidades para apoyarse en la crianza, sobretodo cuando las familias son numerosas. El jugar un papel de hermana y madre al mismo tiempo, aumenta inconscientemente el nivel de responsabilidad de esa persona. En el caso de los hermanos, van introyectando una imagen de madre (quien delega la responsabilidad de la crianza a los hijos) y de la persona capaz de auxiliarle y servir como soporte en la resolución de conflictos. De manera inconsciente, la complementariedad en la elección en una pareja se da, por la atracción de opuestos. Una mujer solucionadora de conflictos y un hombre a quien le gusta la comodidad de dejar sus problemas en manos de alguien que los resuelva o le ayude. Sin embargo, no se necesita en la infancia haberse hecho cargo del cuidado de los hermanos para convertirse en Wendy, basta con tener una buena dosis de temor al abandono, para que salga el rol maternal y quedar atrapada.

Un elemento sumamente importante, en el terreno del ejercicio de la sexualidad. Tienen poca actividad y si alguna vez hubo una atracción de mucho romance y pasión, ¿lo dudo?, más bien mantienen un tipo de amor deserotizado y casi fraterno.

Sugerencias para el cambio

Pareciera ser una problemática irresoluble, sin embargo afortunadamente no lo es cuando ponemos en práctica lo siguiente:

  • Hacer consciente la presencia de tener complejo de Wendy. Un indicador muy importante es estar consciente de que no se necesitan tener todas las características antes señaladas, sino sentir que se está cargando materialmente al otro y se tienen algunos de los síntomas antes señalados.
  • Empezar a hacer responsable a Peter Pan de sus propias actividades y descargarse de las que “no te pertenecen”.
  • En una relación de crecimiento y de equilibrio, puedes dar pero también recibir, eso sería más equitativo.
Más que esposa, madre: el complejo de Wendy
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Juan Antonio Barrera Méndez
Psicólogo egresado por la Universidad Autónoma Metropolitana con una trayectoria de 20 años en terapia e investigación. Especialista certificado en terapias de aplicación de Campo Electromagnético que favorecen el equilibrio entre el cuerpo y la mente. Director y Fundador de Atención y Tratamiento Psicológico