Las mejores frases de Eduard Punset
Las mejores frases de Eduard Punset

Eduard Punset es un economista, escritor y gran divulgador científico español, que formó parte de la política durante la Transición democrática de España. Hoy te traemos aquí las mejores frases de Eduard Punset.

Frases célebres de Eduard Punset

Desaprender la mayor parte de las cosas que nos han enseñado es más importante que aprender.

Que nos expulsen del grupo es lo peor que nos puede suceder.

El abandono y la humillación es lo que más estrés nos provoca.

Nuestro cerebro necesita (y se encarga de) que nuestra concepción del mundo nos parezca fiable, para que nos sintamos seguros, sino el estrés acabaría con nosotros.

Las dimensiones de la felicidad individual tienen que ver con las relaciones personales en primer lugar.

El ser humano, una vez que ha tomado una decisión, tiende a buscar factores que la apoyen esa decisión, e ignora todo lo demás.

Hasta las bacterias funcionan por consenso, o no funcionan.

En el futuro no se tratará tanto de redistribuir la riqueza como en el pasado, sino de redistribuir el tiempo de trabajo.

La felicidad es la ausencia de miedo, es una emoción, y como tal, es transitoria.

El amor fue el primer instinto de supervivencia en la historia de la especie y está unido a la pasión. Hoy la gente agradece que el conocimiento pueda explicar las cosas que no entienden.

No tengas miedo de cambiar tu vida; las claves son: trabajo en equipo, concentración, fuerza de voluntad y el poder de la interdisciplinariedad.

Vivimos con los cambios tecnológicos del siglo XXI y con instituciones sociales del siglo XIX.

Si la vida fuera eterna no pondríamos en ella la misma intensidad

Ninguna de tus neuronas sabe quién eres… ni le importa.

Una persona que tenga un grado muy elevado de agresividad, de necesidad de estímulo y de necesidad de dominio para sustituir su ausencia de emociones tiene más posibilidades de convertirse en un asesino o en un asesino en serie.

La mejor manera de ser constantemente infeliz es pretender ser feliz eternamente.

Los conflictos ocurren porque tenemos creencias distintas en la parte superior (neocórtex), mientras que todos compartimos las creencias básicas.

El conocimiento científico es la antítesis del dogmatismo y nada puede contribuir más a impulsar el desarrollo. Para el dogma y los dogmáticos cualquier tiempo pasado fue mejor. Para la ciencia la razón de su existencia es la innovación y la necesidad de explorar.

La mejor manera de contrarrestar una emoción negativa es tener una positiva más fuerte.

Aislamiento, control, incertidumbre, repetición del mensaje y manipulación emocional son técnicas utilizadas para lavar el cerebro.

El alma está en el cerebro.

Dios es cada vez más pequeño y la ciencia es cada vez más grande.

Sin duda el sector seguirá creciendo. El problema es que estas ansias de impulsar su crecimiento creará también la tentación de controlar. Lo hemos intentado con las mujeres, hasta que vimos que no eran de nuestra propiedad. Luego a los niños y los animales… espero que no nos pase lo mismo con Internet.

La felicidad es efímera, es un estado transitorio.

Para mí, la libertad es que el Rey no tenga más derechos que yo.

Los artistas, cuando crean, presentan una actividad cerebral débil pero global.

Hay motivos que se iniciaron hace 600 millones de años. El primer gran salto que ha permitido a las especies y al género humano ser optimista, es el salto inenarrable de organismos unicelulares a organismos multicelulares. Es decir, somos comunidades andantes de células que intercambian conocimientos y que abrieron la posibilidad de innovar, de crear.

Yo he aprendido más de los animales que de los hombres.

La felicidad está escondida en la sala de espera de la felicidad.

Teóricamente somos el ser racional por excelencia y, sin embargo, somos la especie más emocional.

El poder se ha ejercido de manera abyecta durante miles de años.

Hemos crecido en un entorno determinado y todo lo que sea diferente nos causará (en primera instancia) desconfianza o rechazo.

Sé bondadoso con la gente cuando subas; los encontrarás a todos cuando bajes.

En materia de amor y desamor somos como recién nacidos toda la vida.

Es muy probable que las mejores decisiones no sean fruto de una reflexión del cerebro sino del resultado de una emoción.

Al sexo le pasa como a la memoria, si no se utiliza, desaparece.

La política es la peor invención humana.

Con cada estímulo que desencadena una emoción se generan nuevas conexiones entre grupos de células en nuestro cerebro.

Sin emoción no hay proyecto.

Yo no veo imposible que en la mitad de la vida se pueda uno dedicar unos años a estudiar otros universos y aplazar luego la fecha de jubilación.

He conocido a muchos hombres que no eran ni la mitad de cariñosos que los monos.

Creo que primero hay que darse cuenta de que hay vida antes de la muerte y no estar obsesionado todo el rato para saber si hay vida después de la muerte.

Estamos descubriendo las capacidades que se necesitan para tener trabajo en las sociedades industriales. La primera, la capacidad de trabajar colaborativamente en lugar de competitivamente. El saber utilizar los nuevos sistemas de comunicación digital, que tampoco se ha enseñado adecuadamente. Es un proceso de cambio continuo que lo menos que puede sugerir es tristeza y pesimismo.

En la vida hay tres momentos cruciales: la etapa del amor maternal, la escuela y la entrada a la madurez.

Uno de los fallos actuales es la ausencia de liderazgo joven. Evolutivamente, la manada siempre recurrió a los jóvenes cuando tenía dificultades: atravesar un río, subirse a una montaña.

Hoy no se puede ser pesimista, porque, cuando miras atrás, cualquier tiempo pasado fue peor.

Debemos redescubrir dónde yace la capacidad de innovar: en la adquisición de nuevas competencias como las técnicas de dirección digital, la capacidad de concentración a pesar de la multiplicidad de soportes, el trabajo en equipo y la vocación de solventar problemas.

Aunque un pobre llegue a rico, seguirá sufriendo las mismas enfermedades que afectan a los pobres, como resultado de la opresión que sufrió en el pasado.

Un optimista es un ser normal que intenta mirar, al margen de las ideologías y de sus propias convicciones, lo que está ocurriendo en la realidad.

Lo que hace falta es más conocimiento.

¿Pensamiento mayoritario? Yo creo que el pensamiento es siempre minoritario.

Tengo algunos amigos calvos y les digo que a lo largo de la evolución la calvicie cumplió una finalidad: evitar las infecciones de piojos, pulgas e insectos.

Hay menos burocracia y menos dogmatismo en el intento de percibir lo que es la astrofísica que lo que es la reforma laboral.

Si no tienes jefes tienes muchas más posibilidades de ser feliz que si te mandan.

La gente no sabe imaginar el futuro y tiende a repetir el pasado cuando lo intenta.

No basta con reconocer las competencias en las que nos sentimos bien. Hay que saber controlarlas, y eso sólo se consigue dedicándoles muchas horas de trabajo y de estudio.

A la sociedad le interesa que usted consuma y que piense que el consumir le hace feliz.

Un conocimiento de quiénes somos realmente, de nuestras debilidades nos ayuda a ser más felices.

Para nuestro cerebro es mejor que nos cuenten una historia consistente que una historia verdadera.

Frases célebres de psicología

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