Emil Kraepelin (1856-1926) fue un eminente psiquiatra al que se le atribuye la creación de un sistema de clasificación de enfermedades y desórdenes mentales. Este sistema tiene su base en la manifestación clínica de tales enfermedades en personas afectadas, permaneciendo vigente aún hoy en nuestros días.



¿Por qué Kraepelin era un afamado psiquiatra?

Quizá el nombre de este afamado e importante psiquiatra no te sea tan conocido o relevante como el de otras figuras del campo de la psiquiatría. Sin embargo, sus estudios y contribuciones abrieron el camino a numerosos avances y, no en vano, es considerado el fundador de la psiquiatría moderna.

Kraepelin fue el primero en confeccionar una nosología para clasificar las enfermedades, estableciendo diferencias entre trastornos como la psicosis maniaco-depresiva y la demencia precoz. Redefinidas más tarde como trastorno bipolar y esquizofrenia, respectivamente.

Pero, ¿cuáles fueron los verdaderos orígenes de Kraepelin? Quizá, retroceder en el tiempo y comprender cómo fue su vida y su trayectoria desde su infancia, ayudará a entender su gusto por la ciencia y su afán por la clasificación y diferenciación de trastornos y enfermedades.



Emil Kraepelin nació en la localidad de Neustrelitz, en Alemania, el 15 de febrero del año 1856. Sus padres eran Emilie Kraepelin y Karl Kraepelin, y aunque tuvo varios hermanos, el que mayor influencia tuvo sobre su futuro sería su hermano biólogo.

Y, además de su hermano, su padre Karl también ejercería una gran influencia sobre él, pues era profesor. Así, Emil desarrolló desde su juventud una gran afición y gusto por la literatura, la poesía y la música. Su curiosidad para tanto las ciencias como las letras le llevaría a crear un nuevo sistema en el campo de la psiquiatría.

A los 19 años, comienza a estudiar medicina en la Universidad de Wurzburg. Y aunque desde siempre habría mostrado gran interés por la biología y la botánica, finalmente se decantaría por la psicología y la psiquiatría, volcando en estas ramas todo su interés y vocación.

Durante su época de estudios y formación, cursó una estancia en el laboratorio de Wilhelm Wundt en la ciudad de Leipzig. Dicha etapa le sirvió para observar y aprender de forma experimental y de primera mano los métodos psicofísicos de Wundt, padre de la psicología científica.

Más tarde, completaría sus estudios y avanzaría en su formación en la psiquiatría en el hospital psiquiátrico de la Universidad de Wurzburg junto a Von Rinecker, para quien trabajaría como asistente.

Con esta trayectoria, finalmente se doctoró en 1878, a tres años de haber comenzado sus estudios. Fruto de sus años de formación y experiencia asistiendo en el laboratorio y en el hospital psiquiátrico, publicó su tesis, basada en la aparición de trastornos mentales y su efecto de las enfermedades, uniendo lazos entre la psicología y la psiquiatría.

Siguió aprendiendo y ejerciendo como asistente en el hospital psiquiátrico de Munich, esta vez enfocándose en la neuroanatomía. Continuó con la neuropatología y siguió dedicándose a las enfermedades nerviosas. Durante años, compaginó la práctica clínica con la investigación sobre el consumo de sustancias, entre otras.

El sistema de clasificación de enfermedades mentales de Kraepelin

Finalmente sería en esta época que Kraepelin decidió crear su propio sistema de clasificación de las enfermedades mentales, basado en su manifestación clínica. Así es como daría un paso más en el campo de la psiquiatría, desarrollando en 1883 el Tratado de Psiquiatría. Es en este punto en el que nace la nosología psiquiátrica moderna.

En ella, Kraepelin diferencia los trastornos psiquiátricos en dos grandes categorías: trastornos exógenos y trastornos endógenos, atribuyendo los trastornos mentales principalmente a causas de carácter biológico, más que por la influencia del entorno.

Tras la publicación del Tratado de Psiquiatría, Kraepelin conseguiría gran notoriedad en su campo, habilitándose en medicina en la Universidad de Leipzig y pasando a trabajar más tarde en el hospital psiquiátrico de Múnich. Siguió avanzando en su profesión hasta convertirse en profesor en la Universidad de Dorpat, Estonia en 1886.

Y, aunque ejercía de profesor, nunca dejó de perfeccionar su Tratado de Psiquiatría. Sin embargo, su relación con el zar en aquella época no era la mejor, por lo que dimitió en 1890. Así, volvería a Alemania a estudiar la hoy conocida enfermedad de Alzheimer, junto al psiquiatra que le daba nombre.

Ya en 1889, establecería un nuevo hito en su carrera, que también quedaría reflejado en la sexta edición de su Tratado: la distinción entre la demencia precoz (hoy esquizofrenia) con sus diferentes subtipos y entre la psicosis maniaco-depresiva (hoy trastorno bipolar).

A principios del siglo XX, ya en 1903, volvería a Múnich junto con Alzheimer. Fue nombrado catedrático en Psiquiatría por su Universidad. Como colofón, fundó y dirigió la Königlische Psychiatrische Klinik, la cual casi quebró años más tarde tras la Primera Guerra Mundial.

Continuó haciendo viajes internacionales, con el fin de investigar las enfermedades mentales en diferentes países, contextos y culturas. Asimismo, investigó también el alcoholismo y su repercusión en los trastornos mentales. Se involucró de tal forma que intentó crear instituciones de ayuda para alcohólicos (sin éxito) y creó su propia limonada no alcohólica.

Kraepelin continuó ejerciendo su profesión y revisando su Tratado de Psiquiatría hasta que murió en Múnich en 1926. No obstante, siempre será recordado por psicólogos y psiquiatras por ser pionero en la clasificación de enfermedades mentales, las cuales han promovido la investigación y grandes avances en su estudio.