Imagina sentir una presión inmensa en el pecho acompañada de un llanto incontrolable y la certeza absoluta de que una fuerza externa te domina. En muchas comunidades de Sudáfrica, estas vivencias no se catalogan de inmediato como un trastorno psiquiátrico convencional, sino como una señal espiritual profunda que exige atención inmediata.
Entre las etnias africanas de xhosa y zulú, estos episodios de trance y voces desconocidas se interpretan a menudo como resultado de brujería o de una desconexión con los antepasados. La medicina occidental suele chocar aquí con creencias arraigadas donde la intervención de un sanador tradicional resulta más efectiva que cualquier fármaco para calmar la mente.
Qué es y cómo se manifiesta el ufufuyane
Cuando nos adentramos en la comprensión de la salud mental en el sur de África, descubrimos que el ufufuyane (o amafufunyana) es mucho más que un conjunto de síntomas aislados; representa un síndrome cultural específico profundamente arraigado en la cosmovisión de los pueblos xhosa y zulú. No se trata simplemente de una alteración del comportamiento, sino de una experiencia vivida como una intrusión externa, donde la persona pierde temporalmente el control de su propia voluntad y cuerpo debido a lo que su entorno identifica como una posesión espiritual.
Los episodios suelen irrumpir de manera brusca y dramática, generando una gran alarma tanto en quien los padece como en sus familiares. Clínicamente, las manifestaciones son muy visuales y sonoras, caracterizándose por una agitación psicomotora repentina que rompe con la normalidad cotidiana. Durante estas crisis, es habitual observar una opresión intensa en el pecho acompañada de un llanto incontrolable y gritos angustiantes, que a menudo se confunden con ataques de pánico desde una perspectiva occidental.
Uno de los fenómenos más desconcertantes para el observador externo es la alteración del lenguaje y la conciencia que acompaña al trance. La persona afectada puede entrar en estados de parálisis temporal o rigidez, seguidos de momentos donde utiliza un habla ininteligible. Esta pseudolalia o invención de palabras sin significado aparente refuerza la creencia comunitaria de que es una entidad ajena la que está utilizando la voz del afectado para comunicarse.
Además de la conducta durante la vigilia, el cuadro clínico invade el descanso nocturno. Es frecuente que aparezcan terrores nocturnos y sueños perturbadores que impiden el reposo, consolidando el agotamiento físico y mental. Si analizamos la sintomatología completa, podemos identificar varias señales características:
- Agitación física severa y cambios bruscos en el estado de conciencia, similares a un estado de trance.
- Sensación física de ahogo o presión torácica que no cede ante el consuelo habitual.
- Emisión de sonidos guturales, gritos o un lenguaje desconocido que la persona no recuerda haber usado posteriormente.
- Comportamientos agresivos o de huida ante visiones que solo el afectado puede percibir.
- Parálisis transitoria o pérdida de fuerza muscular sin una causa neurológica evidente.

Las creencias detrás del trance: brujería y ancestros
Para comprender por qué el ufufuyane se manifiesta de esta forma, debemos cambiar nuestra lente de observación y prescindir de la lógica puramente biológica. En la cultura tradicional del sur de África, este malestar no se atribuye a desequilibrios neuroquímicos ni a fallos cerebrales, sino que se entiende como el resultado directo de brujería o la influencia de espíritus malignos enviados por terceros. La enfermedad, en este contexto, es un evento social y espiritual, no solo un fallo individual del organismo.
La narrativa local sostiene que el origen del sufrimiento suele estar en la envidia o el conflicto interpersonal, materializado a través de pociones mágicas, brebajes o el uso de ‘medicinas’ con intenciones dañinas. Estas fuerzas negativas invaden el cuerpo de la víctima y toman el control de sus acciones, lo que explica por qué el tratamiento médico convencional suele fracasar a ojos de la comunidad: no se puede curar con pastillas lo que ha sido provocado por un hechizo o una fuerza invisible.
Asimismo, existe una conexión ineludible con el mundo de los antepasados. Si bien el ufufuyane tiene una connotación negativa, el sistema de creencias dicta que el malestar físico es inseparable de lo espiritual. Una persona desprotegida espiritualmente o con conflictos no resueltos en su linaje es más vulnerable a sufrir estas intrusiones malignas, haciendo que la interpretación del síntoma requiera siempre una lectura del contexto social y familiar del afectado.
Diferencias entre la llamada ancestral y la posesión maligna
Es fundamental no confundir todas las experiencias de trance o audición de voces en esta región con una patología o una posesión demoníaca. Existe una distinción crucial entre el ufufuyane y el *uthuthwasa* (o *ukuthwasa*). Mientras que el primero se considera una aflicción maligna provocada por brujería que requiere ser expulsada, el uthuthwasa se interpreta como un noble llamado ancestral para convertirse en sanador. Esta llamada es vista como un don, aunque doloroso al inicio, que conecta a la persona con sus guías espirituales.
El inicio de los síntomas marca una gran diferencia en el diagnóstico cultural. El ufufuyane suele presentarse de forma traumática, con un inicio brusco, agresividad y terror, indicando una perturbación que no tiene un propósito constructivo. Por el contrario, el llamado ancestral se manifiesta de manera más progresiva y se acepta como un proceso de transformación que, si bien conlleva sufrimiento mental, se resuelve mediante el entrenamiento y la aceptación del rol de *sangoma* (sanador).
Curiosamente, estudios comparativos en población xhosa han mostrado datos que desafían la intuición: los antecedentes familiares de trastornos psiquiátricos graves, como la esquizofrenia, son significativamente más frecuentes en quienes son identificados con el llamado ancestral (uthuthwasa) que en aquellos diagnosticados con amafufunyana. Esto sugiere que ciertas predisposiciones biológicas podrían ser canalizadas culturalmente hacia roles curativos, mientras que el ufufuyane queda reservado para explicar episodios psicóticos agudos desconectados de la tradición de los ancestros.
Confusiones frecuentes con la salud mental occidental
El mayor desafío al que nos enfrentamos en la práctica clínica actual es la delgada línea que separa estas manifestaciones culturales de los trastornos psiquiátricos graves clasificados en manuales occidentales. Los síntomas del ufufuyane —alucinaciones auditivas, delirios de persecución, comportamiento desorganizado y agitación— se superponen casi perfectamente con los criterios diagnósticos de la psicosis o la esquizofrenia. Esto genera un terreno fértil para diagnósticos cruzados donde el médico ve una enfermedad y el paciente ve una realidad espiritual.
La investigación ha arrojado luz sobre esta compleja relación. En estudios realizados con pacientes xhosa diagnosticados formalmente con esquizofrenia según el DSM-IV, se observó que más de la mitad de ellos (un 53 %) afirmaban haber tenido previamente un diagnóstico cultural de amafufunyana. Esto indica que muchas personas transitan por ambos sistemas de salud buscando una explicación a su sufrimiento, recibiendo etiquetas muy distintas para un mismo conjunto de vivencias perturbadoras.
El riesgo de ignorar el contexto cultural es alto. Si un profesional de la salud mental no indaga en las creencias del paciente, puede interpretar la referencia a ‘espíritus’ o ‘brujería’ como un delirio más, aumentando la medicación innecesariamente. Por otro lado, validar únicamente la explicación cultural sin evaluar la salud física puede llevar a retrasar el tratamiento de cuadros psicóticos agudos que requieren estabilización farmacológica. La clave reside en entender que las alucinaciones y los delirios no son solo síntomas biológicos, sino experiencias que el paciente dota de significado según su cultura.
Sanación tradicional y búsqueda de ayuda
Ante la aparición de estos síntomas, el itinerario terapéutico habitual en estas comunidades no comienza en el hospital, sino en la consulta del sanador tradicional o *sangoma*. Para la familia, si la causa es espiritual, la solución también debe serlo. El tratamiento se centra en rituales de purificación destinados a expulsar los espíritus malignos del cuerpo y restaurar el equilibrio perdido con el entorno y los ancestros, un enfoque que ofrece un consuelo que la medicina alopática rara vez consigue aportar.
Las intervenciones son intensas y simbólicamente potentes. Los sanadores tradicionales emplean hierbas medicinales específicas (*umuthi*) preparadas en infusiones, las cuales se administran a menudo mediante la inducción del vómito o enemas. El objetivo de estas prácticas es literal y metafórico: limpiar el interior de la persona de la suciedad o el veneno introducido por la brujería. Además, se realizan ceremonias con cánticos y percusión para facilitar el trance controlado y la comunicación con los espíritus protectores.
En la actualidad, observamos una tendencia alentadora hacia la integración. Lejos de ser sistemas enemigos, cada vez es más común que las personas combinen estos métodos tradicionales con la medicina occidental. Esta estrategia mixta puede mejorar el pronóstico al reducir el estigma asociado a la locura y asegurar que el paciente se sienta comprendido en su identidad cultural, a la vez que recibe soporte psiquiátrico si es necesario para el control de síntomas agudos.
- The Influence of Culture on the Cause, Diagnosis and Treatment of Serious Mental Illness (Ufufunyana): Perspectives of Traditional Health Practitioners in the Harry Gwala District, KwaZulu-Natal. Culture, Medicine, and Psychiatry. https://link.springer.com/article/10.1007/s11013-024-09863-7
- A culture-bound syndrome ‘amafufunyana’ and a culture-specific event ‘ukuthwasa’: differentiated by a family history of schizophrenia and other psychiatric disorders. PubMed. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15057028/
- Psychometric evaluation of the psychosis screening questionnaire in South Africa with attention to overlap between symptoms and normative cultural beliefs. PubMed. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39886327/
- The Influence of Culture on the Cause, Diagnosis and Treatment of Serious Mental Illness (Ufufunyana). PMC. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11362295/

