Frases célebres de Henry David Thoreau

Verificado Redactado por Bernardo Peña. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 30 abril 2021.

Henry David Thoreau (1817-1862) fue un escritor y poeta estadounidense, aunque profesionalmente se dedicó a la agrimensura y a la fabricación de lápices. Thoreau fue profundamente religioso, con una gran tendencia trascendentalista. Fue autor de las novelas Walden y La desobediencia civil entre otras,

Frases célebres de Henry David Thoreau

El buscador de defectos los halla incluso en el paraíso. Amad vuestra vida, por pobre que sea.

El hombre rico es aquel cuyos placeres son más baratos.

La mayoría de los lujos y muchas de las llamadas comodidades de la vida no sólo no son indispensables, sino que resultan un obstáculo evidente para la elevación espiritual de la humanidad.

Aprendí que si uno avanza confiado en la dirección de sus ensueños y acomete la vida que se ha imaginado para sí, hallará un éxito inesperado en sus horas comunes.

Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica, su destino.

De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla.

La bondad es la única inversión que nunca falla.

Ve con confianza en la dirección de tus sueños. Vive la vida que has imaginado.

No es lo que nos miramos en lo que importa, es lo que se vemos.

¿Es la democracia, tal como la conocemos, el último logro posible en materia de gobierno? ¿No es posible dar un paso más hacia el reconocimiento y organización de los derechos del hombre? Nunca podrá haber un Estado realmente libre e iluminado hasta que no reconozca al individuo como poder superior independiente del que derivan el que a él le cabe y su autoridad, y, en consecuencia, le dé el tratamiento correspondiente.

Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación. Lo que se llama resignación es la desesperación confirmada.

El hombre es rico en proporción a la cantidad de cosas de las que puede prescindir.

Es más deseable cultivar el respeto al bien que el respeto a la ley.

Es mejor conocer saber algunas de las preguntas que todas las respuestas.

Bajo un gobierno que encarcele a alguien injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es también la cárcel.

El único modo de decir la verdad es hablar siempre con amor.

Sigue un camino, aunque sea estrecho y torcido, en el que puedas caminar con amor y reverencia.

Los héroes son a menudo los hombres más comunes.

El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz.

Frases Motivadoras Exito

Más frases de Henry David Thoreau

Es tan difícil verse a uno mismo como mirar para atrás sin volverse.

He venido a este mundo no para hacer de él ante todo un lugar donde se viva bien, sino para vivir.

La desobediencia es el verdadero fundamento de la libertad. Los obedientes deben ser esclavos.

Cada niño comienza el mundo otra vez.

El éxito llega para todos aquellos que están ocupados buscándolo.

Las leyes injustas existen: ¿deberíamos contentarnos con obedecerlas, o bien deberíamos luchar por enmendarlas? ¿y deberíamos seguir obedeciéndolas hasta que tuviésemos éxito, o bien deberíamos transgredirlas inmediatamente?

En vez de amor, dinero o fama, dame la verdad.

Jamás hallé compañera más sociable que la soledad.

El sol que se pone se refleja con igual esplendor en las ventanas del hospicio que en las del rico, y la nieve se funde frente a ambas puertas, llegada la primavera. No veo por qué una mente serena no ha de poder hallar tanta satisfacción y gozar de pensamientos tan estimulantes allí como en un palacio.

Nueve décimas partes de la sabiduría provienen de ser juicioso a tiempo.

Ningún ser humano, pasando la edad irracional de la niñez, querrá conscientemente matar a alguna criatura que mantiene su vida de la misma tierra que él.

Lee los buenos libros primero, lo más seguro es que no alcances a leerlos todos.

Hay momentos en que toda la ansiedad y el esfuerzo acumulados se sosiegan en la infinita indolencia y reposo de la naturaleza.

Si no logras convencer a una persona de lo malo que está haciendo, procura hacer entonces lo bueno. La gente cree sólo lo que ve.

Un grano de oro puede conquistar mucho, pero no tanto como un grano de sabiduría.

Vida ciudadana: millones de seres viviendo juntos en soledad.

El mundo no es sino un lienzo para nuestra imaginación.

Hay muchos que se van por las ramas, por uno que va directamente a la raíz.

Las fronteras no son el este o el oeste, el norte o el sur, sino allí donde el hombre se enfrenta a un hecho.

Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego».

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