El oso blanco de Tolstoi hace referencia a una paradoja en la que ciertos pensamientos cobran más fuerza en la medida que más se intenta dejar de pensar en ellos.
Esto pudiese sonar familiar a quien intenta superar una adicción, una ruptura amorosa, o a quien simplemente desea comenzar un nuevo régimen de alimentación para perder peso.
Es decir, mientras más esfuerzo hace por extraer un pensamiento de su mente, este gana más fuerza y termina apoderándose de la instancia consciente de la persona. A esto se le conoce como oso blanco de Tolstoi.
El Oso Blanco de Tolstoi
La metáfora del oso de Tolstoi surge luego de una anécdota relatada por el mismo escritor ruso quien contó que su hermano le pidió no pensar en osos blancos para poder formar parte de su club.
Infructuosamente, mientras León Tolstoi (1828-1910) más intentaba evadir este pensamiento, menos lo lograba.
“Quédate en el rincón hasta que dejes de pensar en un oso blanco”
Pero, ¿de dónde habría surgido esta terrible paradoja? Pues, de otro escritor ruso llamado Fiódor Dostoievski (1821-1881), quien escribió en su obra “Notas de invierno sobre impresiones de verano”, la siguiente expresión:
“Intente imponerse la tarea de no pensar en un oso polar y verá al maldito animal a cada minuto”
Esta paradoja del oso blanco de Tolstoi ha servido desde entonces para hacer alusión a esos pensamientos obsesivos que son imposibles de bloquear, ya que al intentar que desaparezcan aumentan la intensidad de su presencia.
Un clásico ejemplo de cómo ha sido usada la paradoja del oso blanco de Tolstoi a favor de la publicidad, fue en la campaña de los coches SEAT, en la que se buscaba que la idea o pensamiento persistente fuese el Seat Ibiza que se abría paso en el mercado para ese entonces.
Así, se intentaba que el usuario tuviese en su mente la idea fija del coche rojo, por lo que, para lograr la repetición, se mencionaba: «Así que mejor no mires el coche rojo que viene a continuación».
Daniel Wegner y el mecanismo de control mental irónico bimodal
Partiendo de esta paradoja del oso blanco de Tolstoi, el Dr. Wegner (1948-2013) realizó un experimento enmarcado en sus investigaciones sobre la supresión del pensamiento.
De modo que, pidió a los participantes que, durante cinco minutos, pensaran en voz alta y que no pensaran en su oso blanco. Si lo hacían, debían sonar una campana. Por supuesto, esto fue imposible y los sujetos pensaron en un oso blanco.
Pero, lo más intrigante es que, luego de esta fase de supresión, se pidió a los sujetos que pensaran en un oso blanco y el resultado fue que los pensamientos sobre el oso blanco aumentaron, a diferencia de quienes se les había pedido lo mismo, pero que no habían pasado por la fase de supresión.
De acuerdo con la profesora Edurne Goikoetxea, de la Universidad de Deusto, el resultado sugiere que cuando se intenta suprimir un pensamiento, el efecto es de rebote, o paradójico.
El resultado de esta investigación llevó a Wegner a proponer la teoría de los procesos irónicos de control mental, según la cual, al momento de intentar controlar un pensamiento se están ejecutando dos procesos de manera simultánea.
Se trata de un proceso operativo que pretende ejecutar el cambio y un proceso de monitorización que verifica si el contenido del pensamiento se desvía.
Según Werger, los procesos operativos demandan más capacidad que los procesos de control; de modo que, si la capacidad de control se reduce por drogas, estrés o tareas extras, entonces el proceso operativo falla.
Es por ello que, si una persona intenta suprimir pensamientos de tristeza para dejar de sentirse triste, estas ideas podrían terminar de predominar. De igual manera, quien se encuentre bajo estrés tratando de no pensar en osos blancos, terminará pensando en osos blancos.
Esta teoría sobre los osos blancos de Tolstoi también podría explicar por qué hay personas que se sienten atraídas hacia lo prohibido, o no logran bajar de peso, aunque esté contando cada caloría que ingiere.
Bibiografía
- Devis, L., & Vicente, J. (2007). Control de pensamientos y recuerdos intrusos: El rol de las diferencias individuales y los procedimientos de supresión. Universitat de València.
- Goikoetxea, E. Soñar despierto. Departamento de psicología. Universidad de Deusto.
- Hernández, A. E. (2010). Usos de la literatura en la publicidad/Uses of literature in advertising. Pensar la Publicidad, 4(2), 141-167.
- Luciano, J. V., & Algarabel, S. ¿Podemos controlar nuestros pensamientos?.
