Ahora que se han puesto de moda los succionadores de clítoris y parece que hay prisa por llegar al orgasmo en pocos minutos, hay una técnica revolucionaria de sexo oral que puede hacer llegar al clímax a la mayoría de mujeres en tan solo tres minutos. El método Kivin es un modo excitante de practicar el cunnilingus que en el sesenta por ciento de los casos consigue que las mujeres tengan orgasmos más potentes y que lleguen más rápidos a ellos. Este método tan revolucionado parece que tiene como objetivo cambiar las prácticas orales y hacer que las mujeres disfruten de orgasmos rápidos e intensos, de mano de sus parejas.

Origen del método Kivin

Annabelle Knight es una sexóloga muy conocida en el Reino Unido y se ha dedicado a popularizar este método. Ella afirma que, bien realizado, este método puede llegar a revolucionar la vida sexual de las mujeres que lo practiquen.

Se sabe por diversos estudios, entre ellos el famoso estudio sobre la sexualidad humana realizado en su día por Masters y Johnson, que la media para alcanzar un orgasmo en la mujer es de unos veinte minutos, aunque puede variar mucho de una mujer a otra. También se conoce que muchas féminas no llegan al orgasmo con la simple penetración, es por eso por lo que una estimulación manual u oral del clítoris se hace imprescindible en estos casos para alcanzar el clímax. Otro problema que se encuentran las mujeres es que hay bastantes hombres que no saben practicar correctamente el cunnilingus y esto hace que esta práctica no sea tan placentera como podría ser.

Es por eso por lo que se ha inventado un método para facilitar a las parejas el trabajo oral para poder alcanzar el clímax con mayor facilidad, un método que garantiza el orgasmo en cuestión de minutos. Es el llamado método Kivin. Este método lo que hace es introducir novedades en la posición de la pareja a la vez que estimula ciertos puntos erógenos que lo que hará será incrementará la intensidad de las sensaciones.

Hay gente que califica el método Kivin como una garantía de éxito ya que alcanzar el clímax con esta práctica es una tarea rápida y eficaz. Además, los orgasmos parecen ser más intensos que con el cunnilingus tradicional.

Quienes han probado dicho método aseguran que es muy efectivo y con unos pocos minutos de estimulación es fácil conseguir el orgasmo. Parece ser que con tres minutos ya es suficiente, aunque hay mujeres que pueden tardar algún minuto más. Pero lo que es importante es que nunca se sobrepasa los diez minutos para conseguir el clímax.

¿Cómo se practica?

Lo primero que debemos de hacer es cambiar la orientación de la estimulación, en lugar de poner la cabeza entre las piernas la pareja se ha de colocar de lado. Con este método se recomienda acercarse a la vulva por encima de los muslos en lugar de por debajo. Lo más difícil es conseguir la posición correcta, pero una vez encontrada, el resto es bastante fácil.

Una vez en la posición correcta, se debe de colocar el dedo índice y pulgar a cada lado del clítoris para hacerlo visible. Una vez visibilizado el clítoris se procede a lamer la vulva de lado a lado, con el objetivo de estimular un área más amplia del mismo más allá del que se consigue con técnicas más convencionales. La otra mano se colocará en el perineo para sentir las contracciones musculares y controlar la llegada del orgasmo. Cuando la excitación suba es cuando hay que concentrarse en la cima del clítoris y estimularlo con la lengua.

Es cuestión de ir probando hasta cogerle el truco. Lo que se debe de tener en cuenta es que es un juego más que no es obligatorio implantar en las relaciones sexuales Es importante recordar que la finalidad del sexo es disfrutar del recorrido y no buscar el orgasmo a cualquier precio, por lo que esta técnica es una más si queremos introducir una novedad en la cama.

Aunque pueda parecer una garantía para conseguir disfrutar más del sexo, es una técnica que no tiene porque gustar a todas las mujeres ya que en gustos sexuales no a todas las personas les funciona lo mismo. Debemos de verlo como un aliciente que podemos añadir, siempre que deseemos los dos miembros de la pareja, a nuestras prácticas sexuales.

Como bien se defiende desde la sexología, en cuestión de sexo no hay verdades absolutas. Ahora les toca decidir a las mujeres si quieren probar este método o no.

Referencias

Masters, W.H., Johnson, V.E y Kolodny, R. C. (1987). La sexualidad humana. Tomo 1. Grijalbo, Barcelona

Monica Leiva
Licenciada en Psicología por la UAB y Master en Sexología y Terapia de Pareja por la AEPCCC. Experta en personas con diversidad funcional con más de 15 años de experiencia en Atención directa en CIPO. Experiencia en programas de inserción socio-laboral tanto a nivel voluntario como remunerado en Fundaciones como Trinijove, Clariana y Cruz Roja. Escritora.

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