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Aunque conseguir el orgasmo tanto en mujeres como en hombres no debería de ser el fin de las relaciones sexuales, ya que lo importante es disfrutar del juego sexual en sí, la realidad es que es una quimera buscada por un gran número de personas.

¿Qué es el orgasmo?

Es una sensación intensa y placentera de descarga de la tensión acumulada desde el momento que se inicia la fase de excitación, a partir de una serie de espasmos musculares intensos concentrados en la región pélvica que resultan altamente agradables. A menudo, se asocian con otras acciones involuntarias como contracciones musculares en otras áreas corporales y una sensación de euforia general. El periodo después del orgasmo es conocido como periodo refractario y acostumbra a ser una experiencia relajante gracias a la liberación de la oxitocina, la prolactina y las endorfinas.

El orgasmo femenino se caracteriza por la aceleración del ritmo cardiaco; mientras que la presión sanguínea y la respiración alcanza su cota más elevada y la vagina, el útero, el ano y los músculos pélvicos se contraen entre cinco y diez veces en intervalos de menos de un segundo. Algunas mujeres pueden sentir el orgasmo en todo su cuerpo e incluso tener orgasmos múltiples.

Características del orgasmo femenino

Son muy pocas las mujeres que llegan al orgasmo solo con el coito, esto es debido a que en la mayor parte de las posturas del coito no se estimula el clítoris, que es esa parte de la anatomía femenina clave para que las mujeres alcancen el éxtasis.

Para muchas mujeres, los preliminares son en muchas ocasiones claves para alcanzar el orgasmo ya que muchas mujeres necesitan más estimulación que los hombres para llegar al climax.

De hecho, la mayor parte de las mujeres, entre el 70 y el 80 por ciento, según varios estudios, necesitan estimulación clitoriana directa que puede ser tanto manual como oral para alcanzar el orgasmo. Aunque su estimulación indirecta a través de la penetración también lo puede provocar. Esto es así  porque el glande del clítoris tiene miles de terminaciones nerviosas, de hecho es la zona más sensible del cuerpo humano. El clítoris es homólogo del pene, por lo que ambos órganos albergan similar capacidad de para producir placer.

Según los estudios de los sexólogos Masters y Johnson todas las mujeres son potencialmente multiorgásmicas, afirmaron que “la mujer es capaz de volver al orgasmo inmediatamente después de una experiencia orgásmica, si se vuelve a estimular antes de que las tensiones bajen de la fase de meseta de los niveles de respuesta”. Esto es debido al que el periodo refractario funciona diferente a los varones; de manera clásica este periodo se relaciona con la sexualidad y el orgasmo masculino, sería el tiempo que se necesita para volver a eyacular tras una eyaculación previa. Las mujeres antes de entrar en este periodo pueden llegar a enlazar un orgasmo con otro.

También, aunque suele ser más difícil para una mujer alcanzar el orgasmo, pero cuando llega, el éxtasis es más prolongado. Según varios estudios, las mujeres suelen doblar habitualmente el tiempo de los varones.

Anatomía del aparato reproductor y los órganos sexuales

Orgasmo vaginal versus orgasmo clitoriano

Aunque gran parte de los investigadores creen que no tiene sentido diferenciar entre diferentes tipos de orgasmos, este se suele dividir generalmente en dos categorías, el orgasmo clitoriano y el orgasmo vaginal. La distinción viene de Freud y de su teoría psicoanalítica; fue él quien empezó a referirse al orgasmo vaginal, separado del orgasmo clitoriano. El orgasmo clitoriano lo definió como un fenómeno puramente adolescente y que la mujer madura tenía que superar y tender hacia los orgasmos vaginales, es decir, sin ninguna estimulación del clítoris. Freud no aportó ninguna evidencia científica a esta afirmación pero sus repercusiones perduran hasta la actualidad

Hasta el estudio de Kinsey, no se realizó una crítica a esta afirmación. A través de entrevistar a un gran número de mujeres descubrió que la mayoría de ellas no experimentaban orgasmos vaginales, este descubriendo fue apoyado con estudios posteriores de Masters y Johnson y Shere Hite.

En el año 2005 la uróloga Helen O’Conell sugirió que el tejido clitoriano se extendía a lo largo de la pared anterior de la vagina, lo que demuestra que los orgasmos vaginales y clitorianos tienen un origen común.

También se ha comprobado que algunas mujeres son capaces de alcanzar el orgasmo a través de caricias en los pechos y los pezones, con la estimulación de los pezones. Esta estimulación activa un área del cerebro conocida como corteza sensitiva genital, que es la misma región que se activa al tocar el clítoris, la vagina y el cuello uterino, lo que significa que el cerebro de las mujeres parece procesar la estimulación de los pezones y de la zona genital femenina de la misma manera.

Como incrementar el orgasmo femenino

Para aumentar la intensidad del orgasmo femenino se pueden poner en práctica algunas técnicas como estimulaciones múltiples (por ejemplo, del clítoris y los pechos a la vez). También puede ser muy efectiva una puesta en escena del acto sexual como juego, por ejemplo juegos de rol en los cuales los participantes asuman papeles activos, pasivos o imaginarios.

Una manera de aumentar la intensidad del clímax es con la utilización de las prácticas basadas en el tantra, consiste en técnicas para la interrupción del coito y de la estimulación general cuando ya se ha conseguido un nivel de excitación avanzado combinado con técnicas de respiración. De esta manera, el orgasmo se convertirá en una experiencia de otro nivel.

El orgasmo femenino, conoce todos sus secretos
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