Teoría Intercambio Social

Dentro del estudio de las relaciones interpersonales, hay un tipo de teoría que nace de conceptos económicos de costes y beneficios para explicar la manera que tenemos los seres humanos para relacionarnos. A esta teoría la conocemos como del intercambio social.

El comportamiento socia desde los costes y beneficios

Esta es una teoría que viene de la psicología social y de la sociología mezclando aspectos de economía básica y que nos explica el cambio social y la estabilidad como procesos de intercambios negociados por las personas. Según esta teoría, todas las relaciones humanas se conforman por el uso de un análisis coste – beneficio y la comparación de las alternativas. Por ejemplo cuando alguien recibe los costes de una relación por encima de los beneficios, la persona abandonará la relación.

Las bases de la teoría son el individualismo y el hedonismo, así todas las conductas están asociadas al logro personal (incluso las sociales) y la única meta del ser humano es alcanzar el placer y la satisfacción individual.

Es una teoría que fue muy valorada en el conductismo ya que puede cuantificar y medir basándose en un paradigma de estímulo-respuesta sin atender a las variables cognitivas. Hoy en día se ha quedado obsoleta con la aparición de paradigmas cognitivistas y constructivistas.

Los autores clave de esta teoría

El origen de la teoría lo encontramos en la segunda mitad de los años 50 del siglo pasado con los trabajos de Thibaut y Kelley, en los cuales afirmaban que una relación entre dos o más personas debía tener alguna gratificación para todas las partes implicadas si se quería que la relación fuera exitosa, aunque el nombre se lo puso el sociólogo Homans a partir de la publicación de su obra Teoría Social como Intercambio. Usando términos proveniente de la economía Homans en su teoría explicaba que las personas terminan escogiendo aquellas relaciones que les genera unos mayores beneficios a un coste menor.


Para Homans toda conducta humana social en la que haya interacción es un intercambio. Una relación entre personas se da si ambas esperan obtener una recompensa con ella. Sugiere que los seres humanos toman decisiones sociales en función de los beneficios y costes percibidos. Así utilizaba términos procedentes de la economía como beneficios, ganancias o costo.

El interés propio y la interdependencia son conceptos centrales del intercambio social, para Homans el interés propio individual es una combinación de necesidades económicas y psicológicas. El comportamiento social es un intercambio de bienes, tanto materiales como inmateriales, como por ejemplo los símbolos de aprobación o prestigio. De esta forma, se explica que las personas que dan mucho a los demás intentan obtener mucho de ellos y las personas que obtienen mucho de los demás están bajo presión para darles mucho. Según la teoría, terminamos perdiendo relaciones y amistades porque ya no nos benefician de ninguna manera, ya no hay recompensa, una vez que esto sucede buscamos nuevos socios y recursos para así poder continuar nuestra red.

Otro de los autores que más aportó fue Blau. Este postula que hay una gran cantidad de conductas sociales que forman parte de un intercambio, algunas más primitivas y anteriores al intercambio. El intercambio está formado por acciones voluntarias que están ordenadas cronológicamente, las personas se asocian por simpatía y esto les permitirá emprender intercambios en los que se generará beneficios.

Las críticas desde la Psicología cognitiva

Esta teoría ha sido muy criticada por las corrientes cognitivistas ya que solo tiene en cuenta los estímulos externos que recibimos de los demás, pero no tiene en cuenta los procesos internos del individuo. Es una teoría que reduce la interacción humana a un proceso racional que surge de la teoría económica.

Los dos paradigmas, individualista y el hedonista, tienen una serie de errores teóricos que desmontan su validez. Referente al individualismo no se tiene en cuenta las conductas de apoyo mutuo y de colectividad que favorecen en gran medida la adaptación y que no son conductas individuales. Además, los estudios sobre identidad social nos indican que muchas veces abandonamos nuestra individualidad para formar parte de un grupo y nuestras metas cambian por ello. El hedonismo nos dice que la finalidad de la conducta es el placer pero el placer es el medio para conseguir un fin y el fin el es placer, lo que nos lleva a una tautología que no nos aporta ninguna información.

La teoría asume que el objetivo final de una relación es la intimidad, cuando no siempre es el caso, y además coloca las relaciones en una estructura lineal, cuando algunas relaciones pueden omitir pasos o retroceder en términos de intimidad.

Aunque esta teoría tuvo muy buena acogida dentro de la corriente conductista por su simpleza, con la aparición de los paradigmas cognitivos y constructivista, fue perdiendo interés a favor de nuevas teorías que determinaban que las relaciones sociales no son una ciencia exacta ya que está sujeta a variables emocionales y comportamientos aprendidos.

Bibliografía

Morales Domínguez. J, F (2008). La teoría del intercambio social desde la perspectiva de Blau. 24 de Enero de 2020, de REIS Sitio web: http://www.reis.cis.es/REIS/PDF/REIS_004_08.pdf

Homans, G.C (1958) Social Behavior as Exchange. American Journal of Sociology, 63, pag 597-606


Monica Leiva
Licenciada en Psicología por la UAB y Master en Sexología y Terapia de Pareja por la AEPCCC. Experta en personas con diversidad funcional con más de 15 años de experiencia en Atención directa en CIPO. Experiencia en programas de inserción socio-laboral tanto a nivel voluntario como remunerado en Fundaciones como Trinijove, Clariana y Cruz Roja. Escritora.

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