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Perder a un ser querido es siempre un suceso doloroso y complicado que conlleva una fase de dolor y superación llamada duelo. Cuando unos padres sufren la triste pérdida del bebé que esperaban, suelen entrar en la fase del duelo perinatal. Hoy hablamos de las características de este proceso universal que se dirige a la aceptación.

El duelo perinatal

El duelo perinatal viene a referirse a el dolor que experimentan los padres después de la muerte del bebé durante el embarazo, el parto o el primer mes después del nacimiento. Esta pérdida suele darse en casos como el aborto espontáneo, el embarazo ectópico, la terminación o las muertes neonatales. El duelo perinatal es experimentado por muchas familias y como todo duelo, causa una gran angustia emocional y conmoción.



Algunas de las personas afectadas por el duelo perinatal suelen lidiar con el dolor en su propia intimidad y a veces sienten que la sociedad general no reconoce abiertamente este sufrimiento, haciendo que se aíslen más en el malestar que genera la terrible pérdida.

Por ello, muchos son los programas y formación que se desarrollan actualmente para ayudar en estos casos y que están incorporándose a contextos hospitalarios y de salud. Uno de los objetivos de estos cambios es conseguir un mayor apoyo psicológico para los padres que precisan ayuda y soporte emocional.

Características del duelo perinatal

Perder a un ser querido que está por nacer o a un recién nacido, supone un terrible shock para los progenitores. Además del daño producido por la pérdida, se experimentan dolorosas situaciones nuevas, como tener que dejar a un lado todos los planes creados o sentirse en la obligación de tomar nuevas decisiones como volver a trabajar o planear un nuevo embarazo. Todo esto puede resultar angustioso, confuso y enormemente doloroso.

Esto puede generar gran ansiedad e incluso sentimientos de culpabilidad, especialmente cuando las causas de la pérdida no son claras. A menudo, los padres pueden sentir que han hecho algo mal o que han pasado por alto algo importante. Esta situación puede generar estrés postraumático, que suele verse reflejado en los siguientes embarazos: aproximadamente un 75% de estos padres vuelven a tener otro bebé y experimentan gran ansiedad y miedo durante el siguiente embarazo.

La falta de apoyo emocional o comprensión puede ser también muy perjudicial para estos padres que pueden llegar a sentir que su dolor no es común, cuando esto no es real. Esto sucede especialmente en mujeres que a veces experimentan el dolor a diferente velocidad e intensidad que los demás. Manejar el impacto que la pérdida ha causado puede ser un reto para la pareja. Según un estudio, a pesar de esta presión, aquellas parejas que tenían una relación previa satisfactoria consiguen seguir unidas, mientras que las parejas que no la tenían es probable que se separen más aún durante esta etapa.

Fases del duelo perinatal

Como en todos los procesos de duelo, existe un periodo de adaptación que se dirige a la superación y aceptación de la pérdida y que pasa por varias fases comunes a todos los duelos:

  • Shock y negación: Durante esta primera fase, los progenitores no llegan a creer lo que ha ocurrido y tienden a negar lo que está ocurriendo debido a la sensación de shock.
  • Sentimiento de ira: En este momento la sensación de ira es común. Las preguntas afloran y no se llega a comprender lo que ha pasado, lo cual causa rabia y enfado. Autoculpabilizarse o culpar a otros también suele ser común, e incluso se puede sentir enfado al ver a otros padres que no han tenido problemas al tener hijos. Esto es algo normal y necesario en el proceso de duelo.
  • Fase de negociación: Tras la ira inicial comienza un periodo en el que las personas tratan de “arreglar” la situación y buscar posibles causas que se podrían haber cambiado lo que ha ocurrido o lo que ocurrirá en el futuro. “Si hubiera hecho las cosas así, esto podría no haber pasado”, “ahora voy a cambiar mi forma de comer y esto no volverá a ocurrir…”. Es una forma de tratar de buscar respuestas y hacer que todo sea “perfecto”.
  • Fase de tristeza o depresión: En esta etapa, la conciencia que se tiene sobre el suceso es más amplia y la persona se da cuenta de que ya nada podrá cambiar lo que ha sucedido. Es cuando afloran los sentimientos más profundos y las personas pueden llegar a aislarse en el dolor. La depresión podrá tener mayor o menor severidad dependiendo de la persona, sus experiencias y fortalezas. En casos de mucha severidad es recomendable buscar un apoyo profesional para superar esta etapa con mayor éxito.
  • Aceptación: Es el momento en el que se asume la situación vivida y la magnitud del dolor comienza a disminuir temporalmente, aunque no a olvidarse. Las personas empiezan a salir adelante y a volver a la rutina y esto puede hacer que sientan a veces cierta culpabilidad y vuelvan a sentirse deprimidos. Esto es algo totalmente normal, ya que el avance de la aceptación debe seguir el ritmo adecuado para cada persona. Aunque esta pérdida nunca será olvidada, las personas consiguen seguir adelante y volver a sentir ilusiones futuras.

Tratamiento y ayuda

Aunque cada vez hay mayor concienciación sobre el tema, muy comúnmente los padres que sufren una pérdida perinatal no se sienten comprendidos socialmente. Esto genera gran estrés y hace que la persona tienda a aislarse en su dolor. Aunque algunos familiares, conocidos o incluso profesionales traten de ayudar, a veces emplean frases de “apoyo” que no son adecuadas, como afirmar que “ya vendrá otro” o “al menos sabes que puedes quedarte embarazada”. Aunque esto puede llevar buenas intenciones, no es apropiado para ayudar a una persona en este estado ya que aumenta su sensación de incomprensión. Lo mejor en estos casos es decir “lo siento” y dejar a que los padres expresen su dolor sin tratar de relativizarlo o hacer como si no pasara nada.

Cuando este dolor interfiere seriamente en la capacidad para seguir con la vida diaria, es aconsejable buscar ayuda psicológica profesional especializada en el duelo y el estrés agudo por la pérdida. En estas se busca expresar los sentimientos vividos, aprender a manejar la ansiedad, así como a manejar estrategias cognitivas para la recuperación. Es común crear un espacio físico y psicológico para recordar al bebé perdido y honrar su memoria. Hablar sobre ello con la pareja y saber que no estamos solos es muy importante para aceptar la pérdida y conseguir llegar a la aceptación y la estabilidad psicológica y emocional futura.

Enlaces de interés

Las 5 etapas del duelo. Marta Guerri. https://www.psicoactiva.com/blog/las-5-etapas-del-duelo/

Perinatal grief: a poignant form of bereavement. Margaret McSpedden. https://www.psychology.org.au/for-members/publications/inpsych/2011/dec/Perinatal-grief-a-poignant-form-of-bereavement.

The 5 Stages Of Grief After A Miscarriage. https://www.huffpost.com/entry/the-5-stages-of-grief-after-a-miscarriage_b_59e50882e4b04e9111a3e3fe.

Life after a pregnancy or infant loss: Finding a way to heal https://blogs.bcm.edu/2018/10/15/life-after-a-pregnancy-or-infant-loss-finding-a-way-to-heal/

El duelo perinatal: fases y tratamiento
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