Antonio Gala

Antonio Gala Velasco (1930) es un famoso escritor y dramaturgo español.

Lector y escritor precoz, estudió desde la temprana edad de 15 años la carrera de Derecho en la Universidad de Sevilla y, como alumno libre, las de Filosofía y Letras y Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid, obteniendo licenciaturas en todas ellas.



Al terminar sus estudios universitarios, inició la preparación de oposiciones al Cuerpo de Abogados del Estado, abandonándolo en un gesto que él recuerda como de rebeldía ante las presiones de su padre, para ingresar luego en los cartujos. Pero la rígida disciplina no estaba hecha para él, como cuenta en su autobiografía, Ahora hablaré de mí (2000), y fue expulsado de la orden.

Se mudó entonces a Portugal, donde llevó una vida bohemia, impartiendo clases de Filosofía e Historia del Arte y recibió un Premio Adonáis de poesía por su obra Enemigo íntimo, comenzando una exitosa carrera teatral y periodística, que le posibilitó desde 1963 vivir sólo de la escritura.

A principios de la década de los setenta, una grave enfermedad lo llevó al borde de la muerte y durante la convalecencia comenzó a utilizar su complemento más característico: el bastón, lo que ha reunido ya una variada e interesante colección.

Convertido ya en un personaje altamente popular de la literatura española, comenzó a escribir novelas en los años noventa, iniciándose con El manuscrito carmesí, ganó el Premio Planeta.

Actualmente su colaboración en prensa se reduce a artículos de opinión breves, publicados con el nombre de troneras en el periódico El Mundo. El ritmo de creación y publicación de otras obras suyas ha descendido recientemente, y en varias ocasiones ha dado a entender que El pedestal de las estatuas puede ser su última novela.

En su labor destaca también la faceta de mecenas: creó la Fundación Antonio Gala para Creadores Jóvenes, dedicada a apoyar y becar la labor de artistas jóvenes.

Citas célebres de Antonio Gala

No se trata de añadir años a la vida, sino de dar vida a los años.

La felicidad es darse cuenta de que nada es demasiado importante.

En una rosa caben todas las primaveras.

El amor es la poesía de los sentidos. Pero hay poesías malísimas…

No soy pesimista. Soy un optimista bien informado.

Nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro, sino al oro del becerro.

Amar es también saber irse.

Al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada bajo su sombra.

Antonio Gala

En esta playa te amé tanto que una respiración para los dos bastaba.

Cuando se colabora con un loco o se comentan sus manías, se cae en la locura.

Tú te has llevado tu olor a bosque y el gusto de la vida.

Quizás sea el tiempo la peor forma del desamor.

Pues que eres al olvido invulnerable, vulnérame ya, amor, deshazme el pecho y anida en él, demonio y ángel mío.

El intelectual ha de ser un dedo índice que señala y un ojo clínico que opina.

El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.

Todo progreso que no sea humano, no es progreso.

Sin ti, ni el pan ni el vino, ni la vida, ni el hambre, ni el jugoso color de la mañana tienen ningún sentido ni para nada sirven.

Quizá el amor sea simplemente eso: el gesto de acercarse y olvidarse. Cada uno permanece siendo él mismo, pero hay dos cuerpos que se funden.

Te me escapabas, de cristal y aroma, por el aire, que entraba y que salía, dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera, en el dintel de siempre, prisionero de la celda exterior.

Si, pienso en abstracto, eso es algo que me quita literalmente el sueño, a pesar de las pastillas que tomo.

La religión no debería existir. Debería estar prohibida por Dios, pero como no existe…

La dictadura se presenta acorazada porque ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer.

El dolor es más fuerte entre los más fuertes. Como el cáncer.

Una casa es el lugar donde uno es esperado.

Nadie podrá decir que un nido calentito y dichoso dará de sí muy grandes personas.

La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre.

Siempre he estado rodeado de mujeres, me atrae mucho el alma femenina.

Callad, amantes, y ocupad el labio con el beso. No pronunciéis palabras vanas mientras se busca vuestro corazón en otro pecho, jadeante y pobre como el vuestro, ya al filo de la aurora.

Poseo gran capacidad de admiración, sorpresa y curiosidad, que son las tres cosas que definen más la infancia.

Antonio Gala

Vivid no de acuerdo con los ideales recibidos, sino con vuestras aspiraciones, con vuestra intuición más vehemente.

Tú te has llevado tu olor a bosque y el gusto de la vida.

Abrázame en tus alas para que otro aire no me roce sino tu aliento, del que vivo y muero.

No finjas más, no ocultes la excesiva hambre de mí que te arde en la mirada…

Te duele la victoria, y dócilmente a cuestas tu destino de amor llevas, delicada y sangrienta vida mía.

Mundialmente no se reconocen nada más que las guerras, los odios… no la hermosura.

La verdad es que este país está gobernado por una colección de tontos.

Era invierno; llegaste y fue verano. Cuando llegue el verano verdadero, ¿qué será de nosotros?

He sido vulnerable. He sido fácil de herir. He sido fácil, y frágil. He sentido como muy hondas heridas que para otros hubieran pasado inadvertidas.

Tu oficio es cotidiano y decisivo: mientras alumbre el sol, serás ardiente; mientras dure la vida, estarás vivo.

Cuando el amor comienza, hay un momento en que Dios se sorprende de haber urdido algo tan hermoso.

Me gustaría pegarle una patada al teatro para que se despertara.

Quién pudiera ostentar, como una brida, el arco iris sin par de tu mirada desde tu luz a mi negror caída.

El amor es una amistad con momentos eróticos.

Que ningún juez declare mi inocencia, porque, en este proceso a largo plazo buscaré solamente la sentencia a cadena perpetua de tu abrazo.

Esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos.

Y de repente busca una boca nuestra boca, y unas manos oprimen nuestras manos y hay una amorosa voz que nos dice: “Despierta. Estoy yo aquí. Levántate”. Y vivimos.

Hasta el amor perfecto cuando existe, dura sólo un instante.

Los políticos honrados se quitan del medio cuando cae sobre ellos la sospecha.

Todo lo que una mujer quiere de verdad: un perro, un hombre, Dios, cualquier cosa; lo quiere como a un hijo.

Alguien ha dicho que la luna está tan pálida porque hace exclusivamente vida de noche.

¿Cómo comer sin ti, sin la piadosa costumbre de tus alas que refrescan el aire y renuevan la luz?

La gente siente por mí una extraña predilección. Porque percibe en mí la invalidez, la soledad, y entonces me quiere de una manera especial, de una manera protectora.

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